Fiti no desperdicia ni un mate

Bruno Fitipaldo hace cálculos matemáticos en Sicilia para que no se le termine la yerba
Bruno fue a la panadería de la zona donde vive. Cuando lo recibieron percibió un dejo de admiración en la persona que lo atendía. Pidió y cuando fue a la caja le entregaron otra bandejita plagada de manjares. Invitación de la casa para la nueva estrella de Orlandina Basket.

Claro que el tema sería normal si se trata de una vez. Pero cuando se repite, cuando no le quieren cobrar en los lugares donde concurre, se trata de fanatismo.

Bruno Fitipaldo convive con el fervor de los italianos de Sicilia por el cuadro de básquetbol de la ciudad.

"Acá la gente en Sicilia es bastante cercana. Hay una panadería cerca de casa y cada vez que voy le tengo que pedir por favor que no me dé más cosas porque me dan de todo. 'Probá esto, probá aquello'. Masas, pasta frola, de todo. Llego a casa con una bandeja llena de cosas y mi novia me dice que deje de traer cosas porque vamos a engordar", contó entre risas el exjugador de Malvín a Referí.

Pero no fue lo único que le tocó vivir. "Así me pasó en otros lugares lo mismo. Voy a cortame el pelo y no me dejan pagar porque el equipo es todo acá".

La primer experiencia europea de Bruno está resultando fantástica. Si bien extraña a la familia, los hermanos, el asado y la ronda de mate, se está adaptando a una nueva vida.

El mate... ¡Qué tema! Al margen de la curiosidad que despierta en el exterior, los uruguayos sufren porque no se consigue yerba. Fitipaldo comentó que la cuidan como oro.

"Estamos haciendo los cálculos matemáticos. Trajimos cinco kilos entre los dos. Pero por suerte mis suegros vienen en esta fecha y van a traer más. Así la vamos llevando. Pero no se desperdicia ningún mate, hasta el que está lavado se toma", comentó.

"Obviamente que cuando nos ven, todo el mundo nos está mirando el mate; se piensan que es marihuana".

Fiti dice que extraña todo lo relacionado con el país. A modo de ejemplo dijo que no se pierde el informativo, algo que en Uruguay ni siquiera miraba.

"A la distancia te aferrás a las cosas más típicas como armar el mate y me pongo la tele uruguaya y veo el informativo en la computadora que en Uruguay ni me llamaba la atención. Ahora lo pongo a toda hora", reveló.

La anécdota curiosa que le pasó en el club fue a la hora de comer: "Ellos comen todo por separado. Es decir si querés arroz con carne no va. Primero comés arroz y luego la carne. Entonces el primer día con el equipo yo fui y me serví como hacemos nosotros. Un poco de arroz, ensalada, carne, y cuando llegue a la mesa parecía un loco, todos tenía el primer plato que es como una entrada. Me sentí un cavernicola".

La semana es más larga de lo habitual. Es que en Italia, a diferencia de lo que sucede acá que se juegan dos partidos por semana, se compite solo los domingos.

"Antes de venir hablé bastante con Nicolás Mazzarino y también con Magela su señora. Ellos estuvieron en Reggio Calabria que es cerca, nos contaron cómo es la vida acá. Lo más distinto es la semana con entrenamientos sin partidos. Se hace más larga. Y luego nos dijeron de las costumbres, las cosas administrativas para acomodarnos, nos dieron una mano grande".

Fiti concluyó diciendo: "Extraño el vestuario, el llegar, estar en casa. Y también jugar para el club del que soy hincha, eso tiene un plus más allá del profesionalimsmo. Pero quiero demostrar que vine para quedarme".

El vestuario

"Es raro porque acá no se vive el típico ambiente de vestuario. No es común que los jugadores se junten. Con los italianos hicimos un grupo más cercano, nos hicimos amigos de las novias, nos juntamos. Pero ellos no son como nosotros que hacemos asados o una ronda de mate", cuenta. Fitipaldo que vive la experiencia de su primer salida europea. "La barrera idiomática no es tan grande, pero al principio costó un poquito. El tema es que, como el equipo está conformado por mayoría de jugadores extranjeros (croatas, húngaros, serbios, estadounidenses), todo es inglés y no tengo problemas".

Un club al servicio

El exjugador de Malvín contó a Referí que entre las cosas que lo sorprendieron en Orlandina Basket de la Lega Italia es "tener cuatro asistentes para lo que necesites. La cancha está las 24 horas al servicio, lo mismo el gimnasio, los videos, fisioterapeuta, las 24 horas a tu servicio. En Uruguay es imposible porque te ponen horarios y recién a las 9 de la noche tenés la cancha libre. Acá si pido trabajos extra, siempre hay un asistente para trabajar conmigo. Eso permite evolucionar y a la larga marca la diferencia", narró Fitipaldo desde Sicilia. Antes jugó en Obras Sanitarias de Argentina.

La vestimenta

"Acá hay un protocolo para la vestimenta que se cuida bastante. Te avisan con qué ropa viajar, otra para llegar a los partidos, para el hotel, para entrenar. Son cuidadosos en los horarios de llegadas".

Manejar en Italia

"Manejo sí. Al principio me comí algún congtramano o me metí en algún lugar donde no se podía. Pero por suerte no tuve problemas. En Buenos Aires fue más complicado".



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