Fénix paró y mostró los dientes

El plantel volvió a entrenar en el Capurro luego de 15 días de correr en el Prado; le deben tres meses y hay jugadores que la pasan mal
Aceleran, frenan, esquivan conos y vuelven a empezar. Todo eso en una zona verde del Prado de Montevideo o en la Rambla. Algún curioso frena y los mira de reojo. No tienen físico de equipo amateur, ni de Liga Universitaria.

Algunos fueron tapas de diarios, dieron entrevistas en la televisión o en la radio. Cuatro de ellos jugaron en Nacional, dos en Peñarol y otros varios en el exterior. Pero ahí están, corriendo entre autos que van y vienen.

Son un plantel de fútbol profesional que en esta temporada se dio hasta el lujo de jugar una copa internacional. Pero un equipo profesional en su versión uruguaya. Es el plantel de Fénix que, harto de un atraso que llegó hasta los tres meses, decidió dejar de entrenar en las instalaciones del club.
"La medida se venía meditando hace días y el presidente siempre nos decía que no había plata, que estaban esperando un dinero de una transferencia y que estaban negociando. De todas formas llegó un momento que teníamos que plantear nuestra disconformidad, aunque sabíamos que deportivamente nos iba a perjudicar", dice Ignacio Pallas sentado en una de las gradas del Parque Capurro.

Ayer el club depositó el complemento de agosto, lo que permitió a los futbolistas regresar al club: "Se tomó la decisión de no entrenar hace 15 días porque había una deuda importante con el grupo. La realidad del fútbol uruguayo es así, hoy es un tema de Fénix pero mañana es otro equipo y otros jugadores. No queremos tapar esto con un parche, hay que tomar medidas de verdad", agrega Pallas.
Fénix, que hasta hace 15 días estaba en posición de volver a meterse en la Copa Sudamericana, perdió partidos claves ante Plaza y Wanderers y se cayó del pelotón.

"Hubo compañeros que pedían para el boleto porque no podían venir y si uno se para en un vestuario para pedir 30 pesos es porque está desesperado y ya le pidió a todo el mundo", Ignacio Pallas
Para el capitán el secreto estuvo en la incertidumbre que genera no cobrar un salario: "Los dos partidos que se perdieron no fue por lo físico sino por lo mental. En un fútbol tan parejo como el uruguayo, estar bien de la cabeza te hace competitivo. Al no cobrar y no entrenar dimos mucha ventaja, perdimos dos partidos importantes y quedamos relegados en la intención de pelear, pero sabíamos del riesgo que corríamos".

El entrenador Rosario Martínez se suma a la charla y agrega: "Tenemos aspiraciones de cosas importantes, como grupo y Fénix como institución, pero desde que estoy en el fútbol esta es la mayor decepción. No poder entrenar una idea y presentar un equipo sin trabajo el fin de semana está muy lejos de ser lo ideal. Perdimos dos partidos que en otras condiciones eran ganables. Este equipo venía de una clasificación reciente a una copa internacional y podía en el año de su aniversario volver a meterse en una copa pero hoy estamos al margen".

El entrenador, de largo recorrido en el fútbol uruguayo, aclara: "Me encontré con dificultades, yo siempre apunto a ser profesional y esto es lo más anti profesional que puede haber. Que los jugadores no entrenen juntos, que el técnico se encuentre los jugadores minutos antes de un partido importante raya con lo amateur o lo barrial".

El vestuario de un equipo profesional suele ser de los jugadores. Allí, en la interna, es donde se solucionan conflictos. Pallas, curtido en esos menesteres, da un diagnóstico claro: "Fue complicado sobrevivir estos tres meses sin cobrar. El salario mínimo es de $ 27 mil por mes y la mayoría de los jugadores de todos los planteles chicos cobran ese dinero. Cuando se te atrasan tres meses es complicado y hay compañeros que la estaban pasando muy mal. Tengo compañeros con realidades delicadas. No es que se quejaban porque no podían salir a cenar con la familia, es que directamente no podían comer. Otros compañeros pedían para el boleto porque no podían venir a entrenar y si uno se para en un vestuario para pedir $ 30 es porque está desesperado y ya le pidió a todo el mundo, a su familia, a sus amigos y a sus vecinos".

En ese escenario, los jugadores debieron ingeniarse para poder mantener la forma y poder presentarse a jugar en condiciones. "Estar en una situación angustiante y tener que salir a correr al Prado o por la rambla no motiva a nadie pero tuvimos que salir a correr igual, hicimos una colecta entre algunos compañeros para alquilar una cancha. Es complicado porque la cabeza te trabaja peor. Con la mayor voluntad de todo el grupo se le puso el pecho a la situación. No tendríamos que gastar un minuto hablando de esto, habría que llegar al día 10 de cada mes y tener la plata depositada. El problema es de raíz, el fútbol uruguayo no es pobre, acá se maneja mucha plata, pero los clubes no se ven bien remunerados", agrega Pallas.

"Me encontré con dificultades, yo siempre apunto a ser profesional y esto es lo más anti profesional que puede haber", Rosario Martínez
Cuando los jugadores le plantearon al DT la decisión de parar, Martínez, a quien también le deben dinero, se plegó de inmediato: "Estuve siempre convencido de la actitud de los jugadores. Yo soy muy exigente y para exigir tienen que estar dadas las condiciones. Si los jugadores no cobran había que tomar medidas".

Como el plantel no quiere un parche temporario, creen que el círculo vicioso seguirá y no descartan nuevas medidas: "Con el presidente fui muy claro. Dentro de 10 días vamos a estar otra vez con tres meses de atraso y por eso hay que buscar una solución. El mínimo de setiembre lo tenemos cubierto pero el atraso igual es importante. El presidente me dio su palabra de que vamos a cobrar antes de las fiestas para estar tranquilos el fin de año".

Déficit: un panorama global

Los jugadores de Fénix no están solos. Según un informe publicado por FIFpro, el 41% de los futbolistas del mundo cobran sus sueldos con atraso y la mayoría de los jugadores afectados son de América Latina, África y Europa del Este.

El estudio, elaborado junto a la Universidad de Manchester, recogió experiencias de 14 mil jugadores de 54 países en 87 campeonatos distintos. "Es derecho fundamental de todo asalariado cobrar en integridad y a tiempo", afirma FIFpro.

El mercado laboral se divide en tres capas según se desprende del análisis. En primera se encuentran las ligas de élite, Bundesliga de Alemania, Premier League de Inglaterra, Liga Española, Ligue 1 de Francia y Serie A de Italia. En el segunda hay ligas menores deportivamente pero con mucho dinero como Estados Unidos y Australia y en el último grupo las ligas de precariedad económicas como las latinas y las africanas.

En total, el 45% de los futbolistas ganan menos de US$ 1.000 al mes ($ 28.949 al cierre de esta edición).

Descargo del presidente

El presidente de Fénix, Álvaro Chijane, se mostró molesto tras la llamada de Referí y dijo que los atrasos no son solo de Fénix: "En este país se funden empresas y hay costos elevados para todo. Además es un atraso normal para el fútbol uruguayo". Consultado por el premio de la Copa Sudamericana, que ronda los U$S 250 mil, Chijane dijo que recibió menos dinero del pactado por las amonestaciones y expulsiones.

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