Faltan 365 días: los pendientes de Brasil para el Mundial 2014

A un año del inicio de la copa del mundo hay estadios sin terminar, los costos aumentaron US$ 3.300 millones y las obras de infraestructura están atrasadas. Vea el estado de avance de cada estadio

En un año exactamente se dará el puntapié inicial de la fiesta más importante del fútbol internacional: el Mundial de Brasil 2014. Sin embargo, a la ansiedad se suma la falta de tiempo y el trabajo a contareloj para culminar obras y estadios.

Este miércoles comenzará la cuenta regresiva en el reloj diseñado por el fallecido artista Oscar Niemeyer, que será colocado en la playa de Copacabana en Río de Janeiro.

A propósito del avance de las obras, la revista brasilera Veja indica que "nunca ningún otro país sede" contó con tanto tiempo para construir sus estadios y concretar los proyectos de infraestructura necesarios para recibir a los visitantes durante el mega evento.

Un ensayo general

Aunque la Copa Confederaciones es considerablemente más pequeña que el Mundial, será una prueba de fuego para el país organizador. Este torneo se disputará sólo en seis ciudades: Brasilia, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador, Recife y Fortaleza.

En el caso del Mundial las ciudades sede son 12, sumándose São Paulo, Porto Alegre, Curitiba, Manaos, Natal y Cuiabá.

En la Copa Confederaciones compiten ocho países (España, Italia, México, Uruguay, Japón, Nigeria, Tahití y Brasil) mientras que en el mundial serán 32 selecciones participantes.

Lo que falta

Los casi seis años que ya pasaron desde la confirmación de Brasil como organizador del Mundial 2014 no fueron suficientes para cerrar varios temas de vital importancia:

Estadios atrasados:

En total son 12 los estadios que Brasil remodeló o construyó de cero de cara al Mundial a un presupuesto de US$3.300 millones, cifra que se encuentra muy por encima de las estimaciones iniciales de las obras.

Además de un aumento en los costos, el retraso en las obras es otra de las preocupaciones de las autoridades.

Un ejemplo claro de esta situación es la de los seis estadios que deberán ser usados para la Copa Confederaciones. Solo dos (el de Belo Horizonte y Fortaleza) fueron terminados en diciembre de 2012, plazo estipulado por la FIFA. Otros fueron terminados en abril pasado y el Mané Garrincha, de Brasilia se inauguró recién en mayo. En cuanto al presupuesto, solo el estadio Castelão (Fortaleza) es el que se ajusta a la cifra original, el resto superó ampliamente las estimaciones.

Ya se han registrado también varios inconvenientes en los flamantes estadios. Por ejemplo en el partido con el que se inauguró el estadio de Brasilia se registraron falta de enchufes y agua caliente en vestuarios, según informó el portal en español de la BBC. En el de Salvador se cayó un pedazo de techo a causa de las fuertes lluvias y en la reapertura del estadio de Maracaná, en Río de Janeiro, estuvo a punto de suspenderse por riesgos en la seguridad.

Seguridad:

El gobierno de Dilma Rousseff viene realizando varios esfuerzos para brindar seguridad durante la realización del Mundial. Es así que se puso en marcha el plan de pacificación de las favelas, en especial en Río de Janeiro donde se logró bajar los índices de delincuencia y la vigilancia de las fronteras con unos 33.500 soldados.

Además de las fuerzas policiales y militares, Brasil apostó a la tecnología para dar todas las garantías. Es por eso que se adquirieron aviones no tripulados que pueden eventualmente sobrevolar los estadios y robots para desactivar explosivos.

Dos hechos violentos ocurridos este año en esa ciudad nuevamente sembraron la duda sobre si las garantías están dadas: en abril una turista estadounidense fue violada en el transporte público y en mayo un turista alemán fue herido de un en la favela de Rocinha.

Transporte y comunicaciones:

Brasil diseñó un inversión de US$15.000 millones para obras de infraestructura (metros, trenes ligeros, líneas de ómnibus de tránsito rápido y rutas). Sin embargo los plazos en este plano tampoco se vienen cumpliendo según el cronograma inicial.

Se espera que para el Mundial lleguen unos 600.000 turistas extranjeros, además de los millones de brasileños que se trasladarán entre las diferentes ciudades sede para asistir a los partidos.

Entre los aeropuertos que serán clave se encuentra el de Guarulhos, que está siendo reformado y que será la principal puerta de entrada del país. Ya están terminadas las terminales aéreas de Recife y Fortaleza en el Nordeste, pero las obras en Salvador aún están a mitad de proceso.

El gobierno ya anunció que los aeropuertos Santos Dumont y Galeao  (Río de Janeiro) que recibirán la mayor cantidad de turistas contarán con medidas de emergencia el día de la clausura en la Copa Confederaciones para evitar congestionamientos.

Además los días de juego en las distintas sedes serán declarados feriados para evitar congestionamientos en el tráfico.

Las comunicaciones también están bajo la lupa. Si bien se esperaba que las seis ciudades de la Copa de Confederaciones tuvieran funcionando la tecnología de celulares 4G antes de empezar el torneo, pruebas recientes indican que se está lejos de alcanzar una velocidad de carga y descarga de internet acorde a la nueva tecnología según informa BBC.

Un hecho no menor es que las compañías encargadas de brindar el servicio 4G son las mismas que fueron sancionadas hace algunos meses por ofrecer un servicio 3G de baja calidad. Ante esta situación Anatel (ente regulador de las telecomunicaciones en Brasil) dijo en abril que para el Mundial, quienes compren chips 4G la conexión será más lenta de lo que se espera.


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