Esto es por gloria

Kevin Dawson las vivió todas en Plaza y ahora está embarcado en el sueño del campeonato

La historia no se la cuentan. Conoce cada rincón del club. Lo habita desde niño cuando comenzó a correr por las canchas vestido de blanco. Pasó por todas las categorías del baby fútbol de Plaza Colonia hasta que, a los 13 años, se vino a vivir a Montevideo. En las divisiones juveniles de Nacional encontró su lugar. Pero las escasas oportunidades lo hicieron volver al pago.

Cursaba el segundo año de cuarta división en los tricolores cuando se volvió a Colonia. Y comenzó a vivir la etapa que le faltaba en Plaza.

"Pasamos momentos difíciles. El equipo deambulaba en Segunda División. No había plata. Yo en Plaza las viví todas: goleadas, estar meses sin cobrar, pelear descensos a la C. Y de un día para el otro: esto. Es increíble", dice el encargado de cerrar el arco del elenco de Colonia, Kevin Dawson a Referí.

Por eso muchos de los integrantes del plantel no cayeron en la realidad que viven. Esa que los señala como los líderes del Clausura a escasas fechas del final.

"Nosotros recién ahora estamos cayendo en lo que estamos logrando y lo que podemos llegar a lograr porque fuimos afrontando cada partido pensando en el descenso y cuando vimos que estábamos desplegando buen juego y nadie era superior nos fuimos dando cuenta de que podemos lograr algo importante. Ahora vamos por lo más lindo que es la gloria".

Un técnico, un laburador

En Plaza se da una comunión particular. No hay diferencias. Se trata directamente con los jugadores, no con los representantes.

Y, acaso un punto importante, el plantel se identificó enseguida con el técnico Eduardo Espinel.

¿Por qué? Lo ven todos los días subirse a su vehículo para recorrer los kilómetros que lo separan de Colonia para ir a entrenar.

"Eduardo es un técnico con una personalidad muy fuerte que si tiene que hacer un cambio o tomar medidas, lo hace y va de frente y eso le dio credibilidad. El grupo cree en él. Nos sentimimos identificados con él, es un laburante que hace un sacrificio grande de viajar kilómetros como otros que hacen changas extras para vivir mejor", explicó el 1 de Plaza.

¿Vamos por el campeonato?

En la undécima fecha Plaza recibió a Fénix en Colonia. Era el partido que marcaría un punto de inflexión en el grupo. El triunfo fue determinante para que el técnico Espinel generara una reunión.

"Habíamos hablado que tocaba un rival duro como Fénix y ahí se estaba midiendo la vara para ver qué podíamos luchar. Lo sacamos y faltando cuatro fechas Eduardo nos preguntó si nos animábamos a ir por la gloria del campeonato y le dijimos que sí", rememoró el golero de Plaza.

En Colonia los jugadores no hablan de premios ni de dinero. La palabra que más mencionan es "gloria".

"No importa el dinero, muchos de nosotros siempre vivimos con lo justo o tenemos que salir a buscar otros ingresos. Por eso vamos por quedar marcados y para la juventud de Colonia que ahora muchos chicos se animan a venir a Plaza. Que crean en ellos mismos, que dejen el alma en cada entrenamiento".

Y ahí va Plaza embarcado en su sueño. Con todos subidos al barco de la ilusión.

"Es un conjunto: gerenciadores, cuerpo técnico y jugadores. Hablamos mucho en la semana, luego de los partidos y antes de enfrentar a cada rival y nos ponemos de acuerdo y luego estar convencidos de hacer el laburo que pide el cuerpo técnico. Ser positivos ante la adversidad. El grupo está fuerte, los que no juegan se ponen hasta más felices que los que juegan. Y eso se contagia".

Después de vivirlas todas, de pasar meses sin cobrar, de sufrir goleadas, de pelear por no descender a la C, le toca ser protagonista en la búsqueda de la gloria.

Espinel, el conductor

El plantel de Plaza se siente sumamente compenetrado con el trabajo de su entrenador Eduardo Espinel. "Nos identificamos con él porque va embarcado con nosotros en el sueño de hacernos un nombre en el fútbol".

No olvidan el pasado

Las charlas técnicas de Eduardo Espinel, antes de que el equipo salga a la cancha a jugar los partidos, apuntan a varios aspectos. "En las charlas Eduardo nos dice que no nos desviemos de lo que venimos haciendo, del sacrificio de años de nosotros, de lo que hemos pasado y de no negociar la actitud, el juego y obviamente que se habla de lo que podemos llegar a lograr que es la gloria. Hay que animarse a buscar eso. Nadie imaginaba esto y las exigencias ahora son para otros clubes", dijo Dawson.

La frase

"Hay que resaltar que los gerenciadores de Plaza nos tienen al día con los salarios. Uno va tranquilo al fútbol porque sabe que a fin de mes están sus pesitos".

La otra cara de Dawson, el rematador

Kevin Dawson, además de jugar al fútbol, trabaja como varios de los jugadores de Plaza. "Mi padre tiene un salón de remates y laburo con él cuando el tiempo del fútbol me lo permite. Llevo incluso a otros compañeros cuando necesito gente para dar una mano en el remate y otros hacen changas", comentó a Referí.
Consultado sobre en qué consistía la tarea, respondió: "A veces muestro las cosas o me dedico a contar cuánto se va vendiendo o a buscar los muebles, hago de todo un poco, soy un polinfuncional. Ahora, el andar cargando muebles lo dejo un poco de lado".


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