Este es el camino

En el debut, los dueños de casa se impusieron bien en el complemento en base a tries, pese a la fuerza que mostraron los dirigidos por Pablo Lemoine
Los primeros 15 minutos del encuentro entre Uruguay - Gales, en el estreno para ambos del Campeoanto Mundial de rugby, quedarán en la mejor historia del rugby uruguayo. A la altura de las dos victorias logradas en las anteriores edicoines de los mundiales, ante Georgia y España, o incluso más arriba, porque aunque eso fueron 80 minutos y esto 15, era contra uno de los cinco mejores equipos del planeta, de visitantes y en un Mundial.

Esos fueron los 15 minutos en los que la entrega, el esfuerzo, el amor propio, los tackles a mansalva se reflejaron en el tanteador. Pero traducido a los 80 minutos, lo de Los Teros fue emocionante. Tanto, que lograron jugar de igual a igual muchos tramos del partido, tal como se habían propuesto. Y tanto fue así que les quedó el sinsabor de una diferencia que terminó siendo más amplia que lo que mereció el partido.

Esa era la sensación en el vestuario: que podía haber sido aún mejor. Y eso es lo mejor que se le puede pedir al equipo: las ganas de superarse, de no conformarse con lo muy bien trabajado y con levantar aplausos en todo el mundo. De tenerse fe e ir a más. Es la historia de este plantel, y lo puso en práctica en un Mundial y en Millenium de Cardiff.

Jugar de igual a igual

Ante todo, Uruguay logró lo más difícil: jugar de igual a igual en la lucha uno contra uno. Ante un equipo que le llevaba 10 centímetros en cada puesto, los uruguayos hicieron eso que se les enseña desde chicos: "el tackle abajo". Hasta alguno de los jugadores galeses lo dijeron en el tercer tiempo con los jugadores: nos sorprendió la buena técnica con la que tackleaban.

Con esa actitud para tacklear y defender, Uruguay le fue haciendo las cosas difíciles a Gales, en su propia casa. Pero además se animó también a atacarlo. No usó el pie como forma de sacarse la presión a través de patadas, sino que siepre se quiso la pelota, y fue al contacto una y otra vez. Y cuando tuvo espacios, corrió pelota en mano, liderados por una pareja de medios Ormarchea-Berchesi suprema.

Si Gales empezó proponiéndole golpe drástico, Uruguay le respondió con tackle y ganas de contragolpear. Aplicó la misma presión cuando no tuvo la pelota, y rápidamente consiguió dos penales, que le permitieron ponerse 6-0 y asombrar al mundo: los bancarios, ingenieros, doctores, empleados y estudiantes le ganaban a los superprofesionales.

Entonces, Gales empezó a ser práctico. Vio que estaba difícil hacer el juego planteado entonces probó por donde sabía que podía hacer daño: el line y maul. Con eso, y con la ayuda de algunos penales de Uruguay, el local arrinconó a Uruguay en sus 5 yardas y empezó a conseguir resultados, hasta llegar al primer try de maul.

Uruguay tenía clara la misión: defender bien arriba o barrer la cancha en defensa, sabiendo que el rival iba a ir a la punta. Pero los galeses tienen suficiente talento para cambiar la marcha, y encontraron dos tries para sacar más diferencias, uno con un kick detrás de los centros, y luego un espacio que encontró de primera fase a la salida de un line.

Pero Los Teros nunca bajaron los brazos. Gales probó con el juego dinámico y continuado. Cada batalla en el uno a uno fue feroz.

El primer tiempo perfectamente podría haberse ido con un 21-9, pero en la última pelota movieron la pelota bien de lado a lado y llegaron al try que marcó una diferencia excesiva para lo que fue el trámite.

El peso del esfuerzo

En el segundo tiempo se hizo aún más difícil de atacar a los galeses, y empezó a hacerse evidente los síntomas de desgaste físico de Los Teros.

Pero fue cuando apareció el plus de entrada para seguir tackleando, para seguir batallando en las formaciones, para seguir enlenteciendo pelotas del rival para que no pudiera entrar tan fácil. Y entonces, Gales se conformó con ir a buscar lo simple y donde sabía que, por un tema de tamaño, era casi imposible para Uruguay detenerlo: el line y maul. Sin lujos: exigido por un equipo que dejó la vida y un poco más.

Pero lo de Los Teros en este partido era mucho más que el tanteador en sí. Era el demostrar al mundo que pueden jugar al primer nivel, aún siendo del tercero –recién en 2016 subirán oficialmente al segundo escalón-. Era una carta de presentación ante Uruguay y el Mundo. Y el inicio de un camino. Jugando con este arrojo, con esta inteligencia, el camino de Uruguay tendrá muchos mundiales y un nivel cada vez más alto.

GALES 54 - URUGUAY 9

GALES: 1- Paul James, 2- Scott Baldwin, 3-Samson Lee; 4-Jake Ball, 5-Luke Charteris; 6-Sam Warburton, 7- Justin Tipuric, 8- James King; 9-Gareth Davies, 10-Rhys Priestland; 11-Hallam Amos, 12-Scott Williams, 13-Cory Allen, 14-Alex Cuthbert; 15-Liam Williams.

URUGUAY: 1-Alejo Corral, 2-Carlos Arboleya, 3-Mario Sagario; 4-Santiago Vilaseca, 5-Jorge Zerbino, 6-Juan Gaminara, 7-Matías Beer, 8-Alejandro Nieto; 9-Agustín Ormaechea, 10-Felipe Berchesi; 11-Rodrigo Silva, 12-Andrés Vilaseca, 13-Joaquín Prada, 14-Santiago Gibernau; 15-Gastón Mieres

SUPLENTES GALES: Ken Owens, Aaron Jarvis, Tomas Francis, Dominic Day, Dan Lydiate, Ross Moriarty, Lloyd Williams, Matthew Morgan

SUPLENTES URUGUAY: 16-Germán Kessler, 17-Óscar Durán, 18-Mateo Sanguinetti, 19-Franco Lamanna, 20-Agustín Alonso, 21-Juan De Freitas, 22-Alejo Durán, 23-Francisco Bulanti

CANCHA: Estadio Millenium, Cardiff

JUEZ: Romain Poite (FRA)

ASISTENTES: Pascual Gauzere y Mathieu Reynal (FRA)

TMO: Ben Skeen (NZ)

PUNTOS: 2’ Penal Berchesi (URU) 3-0, 9’ Penal Berchesi (URU) 0-6, 15’ try Lee convertido por Priestland (GAL) 7-6, 19’ try Allen convertido por Priestland (GAL) 14-6, 24’ penal Berchesi (URU) 14-9, 30’ try Allen convertido por Priestland (GAL) 21-9, 40’ try Allen convertido por Priestland (GAL) 28-9, 50’ try Amos convertido por Priestland (GAL) 35-9, 59 try Davies (GAL) 40-9, 71’ try Tipuric convertido por Priestland (GAL) 47-9, 80’ try Tipuric convertido por Priestland (GAL) 54-9

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