Esperanzador

Uruguay ganó el doble ante colombia y se puso 1-2; la gran actuación de Martín Cuevas abriga la ilusión de dar vuelta la serie hoy

En un gran partido de los hermanos Pablo y Martín Cuevas, Uruguay recuperó la esperanza de sacar adelante la serie ante Colombia por el Grupo I de la Zona Americana de Copa Davis.

Después del inesperado 0-2 con el que terminó la jornada del viernes, el partido de dobles ante la gran dupla cafetera conformada por Robert Farah y Juan Sebastián Cabal se hacía más cuesta arriba que lo que se pensaba en la semana previa.

Pero los hermanos Cuevas no solo demostraron un gran nivel de juego, sino una entereza y una garra que poco a poco fue entusiasmando al público que terminó involucrándose en el partido cada vez más y que también jugó su papel (ver recuadro en foto).

Con cifras de 6-4, 3-6, 7-6(1), 6-4, los uruguayos pasaron por arriba a los colombianos. Si bien en cada uno de los parciales no hubo más de un quiebre de diferencia, la intensidad con la que jugaron los hermanos Cuevas dejaron la sensación, en todo momento, que el punto sería para Uruguay.

Pero para ello hubo que batallar, que complementarse bien y de estar siempre prendidos en el trámite del encuentro, que se tornó caliente desde el tercer en adelante.

Cuando no fue el aplomó de Pablo Cuevas o su servicio para salir de situaciones peligrosas, fue la potencia y el arrojo de su hermano menor, Martín, lo que puso de rodillas a los oponentes colombianos, quienes nunca pudieron afianzar su juego, especialmente cuando se planteaban peloteos prolongados.

En el segundo set, los cafeteros encontraron una brecha y lograron hacer daño en los juegos de servicio de Cabal y el buen juego que mostró su compañero cubriendo la red, muy cerca de ella y con una altura y alcance de brazo que se hizo difícil de pasar para los uruguayos.

Sin embargo, en  el resto del encuentro y en las otros sectores de la cancha, Farah fue exigido por los Cuevas, obligándolo a cometer errores reiterados y a estar presionado a la hora de sacar. Justamente, los quiebres de Uruguay llegaron cuando Farah era el encargado del servicio.

Pero nada fue gratis para los celestes, que se alternaron el protagonismo. Sin embargo, Martín fue quien se llevó la mayoría de los aplausos, e incluso corearon su apodo (Bebu) en dos oportunidades que Uruguay creció a influjos de los potentes saques o derechas de Martín, que alternó con algún globo ganador que levantó al público.

El dobles no solo significó el descuento en la serie que ahora está 1-2, sino que devolvió la esperanza al público y reforzó la confianza del equipo, que hoy deberá encarar los dos partidos de individuales sin margen de error y sin haber tenido descanso, como los singlistas colombianos, que ayer vieron el dobles sentados afuera de la cancha.

Hoy, desde la hora 12, los hermanos Cuevas tienen una misión complicada, pero posible. Pablo se enfrenta en el primer turno ante Santiago Giraldo y Martín cerrará la serie con Alejandro González.

Para avanzar y tener la posibilidad de jugar el repechaje por un lugar en el Grupo Mundial, a Uruguay le hacen falta los dos puntos, mientras que Colombia aseguraría el triunfo con uno solo. 

El público y su papel

Como en toda Copa Davis, la tribuna ayer tuvo su rol protagónico, algo que hoy seguramente sea más caliente y, en especial, si se llega a un quinto punto con la serie igualada.

Los jugadores tienen claro eso y saben que tiene que aprovechar el envión del público, más allá de que a veces pueda significar una exigencia extra e, incluso, desconcentrarlos.

Tras la victoria de ayer, los hermanos Cuevas, Pablo y Martín, indicaron que la tribuna siempre es un factor a tener en cuenta.

“Pablo siempre me ha dejado claro que el público viene para apoyar y no para presionar, así que hay que sacar un aprendizaje de eso y dar todo para que podamos dar vuelta la serie cerrar con una victoria”, dijo Martín, confiando en el trabajo de ambos para el último día de competencia.


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