"Espalda con espalda"

Bauzá-Lugano. El presidente de la AUF y el capitán de los celestes observaron juntos el partido del martes en La Paz

“¡Sebastián!”, grita el capitán Diego Lugano llamando al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Sebastián Bauzá, a quien le hace señas con la mano rompiendo filas del grupo donde se encontraba charlando. El titular de la AUF ingresaba al lobby del hotel al que el plantel de Uruguay recién había arribado.

Lugano, al estar suspendido, se quedó abajo charlando con la gente, posando para las fotos y firmando uno y otro autógrafo.

Entonces el capitán de los celestes le dice algo por lo bajo a Bauzá: “Vamos a mirar el partido juntos en el palco porque yo no puedo ir a la cancha por estar suspendido. Además con todo el revuelo que se armó viene bien  que estemos juntos”.

Atrás quedaron las diferencias por unas declaraciones de Bauzá que levantaron polvareda en el pueblo y que, por unos días, rompieron la monotonía del grupo seleccionado que hacía tiempo no vivía contratiempos.

Los rumores, las peleas, los cruces de declaraciones entre dirigentes y jugadores, las miradas de reojo, las críticas, parecían formar parte del pasado. Pero por unas horas se instalaron en el entorno del combinado.

Que Bauzá lo liquidó a Lugano. Que el capitán lo encaró. Que se hablaron mal. Que Tabárez estaba de acuerdo con lo que hizo el jugador. Una andanada de cosas. Desmentidos, afirmaciones.

¿Pero qué pasó realmente? De acuerdo a fuentes del plantel, es verdad que Lugano habló con el presidente de la AUF. Pero no lo encaró de mal modo, sino que hablaron en buenos términos.

¿Qué le dijo Lugano? “Mirá Sebastián, me parece que le erraste. Capaz que te pasó por falta de experiencia, pero en un momento como estos donde llegamos de perder varios puntos no podés declarar así”. El capitán de Uruguay, Diego Lugano, transmitió su pensamiento al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Sebastián Bauzá, luego de las declaraciones que detonaron en Santa Cruz.

Disculpas de Bauzá
Bauzá le pidió disculpas y le dijo que la charla que había tenido con un enviado de un medio había sido informal. En esta le hizo el comentario de que si no era tenido en cuenta en su equipo París Saint Germain le iba a costar jugar en la selección. Y que el medio lo enterró de cabeza.

Lugano le respondió que: “Estamos en una situación donde no podemos regalar nada. Ya viste que empezaron a llover críticas y debemos estar espalda con espalda”, situación que aceptó Bauzá.

De las palabras que le dijo Lugano a Bauzá se desprende que el plantel tiene claro que no se está pasando por una buena etapa deportiva y que los últimos resultados y sobre todo el rendimiento del equipo, levantaron algunas voces en contra.

La misma situación vive el cuerpo técnico. Los comandados por Óscar Tabárez saben que hay gente, incluso periodistas, que lo están esperando para sacar la lanza.

Los celestes tiene claro que se avecinan tiempos complejos. La tabla de posiciones está apretada y cada resultado puede determinar estados de ánimo. En el entorno de la celeste saben que se vienen seis meses de espera durísimos. Donde los rumores volverán a decir presente. Pero lo toman con tranquilidad. Entienden que es parte del negocio. Ya la vivieron y desde que empezó esta historia se tenía claro. Nadie, antes del inicio del clasificatorio para Brasil, afirmaba que esto era un paseo de salud.


Fuente: Jorge Señorans, enviado a La Paz

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