Escándalo en el ciclismo uruguayo: varios casos de EPO, droga de alta complejidad

Un control masivo fuera de competencia encontró que varios ciclistas se doparon
El ciclismo y el deporte uruguayo se preparan para recibir la confirmación de lo que será uno de los casos de dopaje más importantes de la historia: siete ciclistas dieron resultados adversos, o como se llamaba hasta hace un tiempo, positivo, en un control masivo en el que se tomaron muestras a 27 deportistas del pedal. Eso da una relacion de poco más de uno cada cuatro.

Además de eso, a las autoridades les llamó la atención que la sustancia encontrada en la mayoría de los casos adversos es la eritropoyetina (EPO), mientras que también hay casos de hormonas anabólicas, según supo Referí en base a distintas fuentes involucradas en el tema.

"El ciclismo tiene una crisis profunda, desgraciadamente tenemos una situación muy grave en dopaje que lamentablemente vamos a comunicar en los próximos días", había dicho el martes el secretario nacional de Deportes, Fernando Cáceres, en Segunda Pelota de Océano FM.

Desde esa oficina, y desde la Federación Ciclista del Uruguay (FCU), han mantenido absoluto hermetismo sobre los casos, si bien ya hubo primeros informes en la prensa a mediados de junio y en el ambiente del ciclismo se sabía desde antes de esa fecha que había controles positivos.

Ahora, luego de que los ciclistas fueran notificados por la Organización Nacional Antidopaje de Uruguay (ONAU) y comparecieran, se evalúan los fallos y se espera el anuncio oficial.

Control masivo

Desde fines de 2013 el ciclismo estaba bajo la mira de la lucha antidopaje local. En ese entonces, lo que más preocupaba era el desembarco del EPO en el deporte uruguayo y se lo quería contrarrestar con sanciones ejemplarizantes a quienes lo consumieran y luego fueran descubiertos.

Ahora, con estos siete casos, se encendió la luz de alarma en un deporte que está lejos de su mejor momento. Muestra de ello es que en los Juegos de Río 2016 no habrá ciclistas celestes, la malla que casualmente fue la última en conseguir una medalla olímpica con Milton Wynants en Sidney 2000.

Controles sorpresa

Antes de la pasada edición de la Vuelta Ciclista, a fines de febrero, la ONAU decidió hacer una serie de controles "fuera de competencia", los que, al no ser en plena competición, suelen tener un factor más sorpresivo para los deportistas.

Para eso, se convocó a 27 ciclistas a que concurrieran al Centro Médico de la ONAU en la avenida 8 de Octubre a realizarse los controles. Según supo Referí, algunas muestras también se tomaron yendo a domicilios de ciclistas, lo que está permitido dentro de la reglamentación de la Asociación Mundial Antidopaje (AMA).

Algo que llamó la atención de algunos equipos cuyos deportistas fueron llamados a los controles, fue que la ONAU se comunicó directamente con los ciclistas y que se les pidió que fueran solos, sin delegados de los clubes.

Luego analizaron los controles en laboratorios locales y de Madrid, se conocieron los resultados y se notificó a los siete "adversos". Al recibir las llamadas, hubo lágrimas de ciclistas, arrepentidos por su error, y de sus familias; también posteriores disculpas a compañeros y entrenadores. Días después, debieron presentarse nuevamente en la ONAU y comparecer en audiencias.

ciclismo

Los nombres de los deportistas que dieron positivo no se han dado a conocer, pero llamó la atención la edad de la mayoría de ellos. "Son gurises", dijo a Referí una de las fuentes. También, "hay algunos con sus años", dijo otra.

Además, se trata de competidores de equipos humildes –en el ciclismo local solo uno o dos instituciones son profesionales–, varios de ellos de clubes de ciudades del interior, y que no suelen destacarse entre las primeras posiciones de las clasificaciones.

Otra vez EPO

También llamó la atención la sustancia encontrada en la mayoría de los casos, EPO, la cual generalmente debe ser inyectada y requiere de un programa especial para que dé resultados. No es una droga que se consuma de un día para el otro y de la que se puede decir que fue introducida sin tener conocimiento.

En el caso de las otras sustancias anabólicas en algunos de los adversos, sí podrían argumentar que aparecieron en productos contaminados, pero eso requiere todos los procesos de comprobación, lo que, aún en caso de que se concrete, tampoco hace que el deportista no sea sancionado.

También generó inquietud en la ONAU la cantidad de casos, lo que sumado a la complejidad del método dopante, lleva a pensar la hipótesis de que una organización detrás. En ese sentido, los deportistas pueden colaborar con la ONAU dando datos, lo que puede reducir la pena si se comprueba que le fue suministrada por alguien, como por ejemplo un médico, como ya ocurrió en 2013 con el caso del futbolista de Peñarol Darío Rodríguez.

"Lo que pasó en Europa hace 15 años está repercutiendo acá", decía en diciembre de 2013 Federico Moreira, actual presidente de la FCU al hablar de su deporte, el ciclismo, y del EPO.

Ayer, consultado por Referí, no dio detalles sobre la investigación. "Es un tema que preocupa y que hay que analizarlo detenidamente para sacar las conclusiones. Esperemos que se termine lo antes posible", dijo, sobre uno de los casos de dopaje más graves del ciclismo y el deporte uruguayo.


La droga más utilizada por los deportistas tramposos
A fines de 2013, el deporte uruguayo, especialmente el ciclismo, comenzaba a tomar recaudos con el EPO, la droga que tiempo atrás había sido tristemente furor en Europa y que comenzaba a llegar a estas latitudes. ¿Qué es? La eritropoyetina o EPO, tal como es su abreviación, es una hormona que en los seres humanos es producida principalmente por el riñón y que produce globulos rojos, los encargados de transportar oxígeno a la sangre.

En medicina, la sustancia se puede recetar a pacientes en casos de anemia o en tratamientos de quimioterapia.

A nivel deportivo, su uso, y el de sus varios derivados, está prohibido debido a que permite un mejor rendimiento en actividades aeróbicas y mejora la resistencia, al generar glóbulos rojos, lo que también permite tener una recuperación más rápida. La droga fue indetectable para los laboratorios hasta el año 2000, lo que la hizo la más utilizada por deportistas tramposos. Incluso caballos de carreras han dado positivo por EPO.

Su aplicación es mediante inyecciones que suelen darse en el abdomen, en competición o semanas antes a las pruebas. Además, han aparecido derivados del EPO que tienen distinta forma de consumo, pero que ya también han sido detectadas por los controles, como la FG-4592, que fuera encontrada al ciclista chileno Carlos Oyarzún, meses después de ganar la Vuelta del Uruguay 2015.

Casos renombrados de EPO
Antecedentes en Uruguay

El ciclismo uruguayo tenía hasta 2013 tres casos: Los infractores fueron Eleno Rodríguez, de Alas Rojas, en la Vuelta Ciclista 2011; Pablo Pintos, de Cerro Largo, y Matías Médici, de Banco República Flores en 2013 durante Rutas de América.

Cuando los ciclistas desaparecieron

En noviembre de 2013, en una prueba en Camino de la Redención, estalló el caos con un control sorpresa. Varios ciclistas se bajaron de la prueba. De los cuatro seleccionados para el control antidopaje no se presentó ninguno. Dos presentaron excusas y los otros dos fueron sancionados.

La "operación puerto" en España

En 2006 se dio el mayor escándalo en la historia del dopaje español: ese día se desbarató la "Operación Puerto". La policía española arrestó a cinco personas acusadas de proveer drogas a decenas de ciclistas de los principales equipos del mundo. Se descubrió cómo los responsables de la organización (el doctor Eufemiano Fuentes y el director del equipo Liberty Seguros, Manuel Saiz) se dedicaban vender y suministrar varias drogas de alto nivel como EPO, hormonas de crecimiento y anabolizantes, además de extracciones de sangre para "lavarla" y no dejar rastros de la droga.

El escándalo Balco

La Justicia de EEUU centró en 2002 su atención sobre el laboratorio Balco de San Francisco, un pionero en el desarrollo de sustancias que escaparan a los controles. Una de las atletas de mayor renombre que se dopó con EPO fue la medallista olímpíca Marion Jones, que terminó presa seis meses al mentir en la investigación judicial.

La droga de Armstrong

La leyenda Lance Armstrong cayó en desgracia cuando en 2012 la Agencia Antidopaje de EEUU lo acusó de doparse con EPO. Se le quitaron los siete triunfos del Tour de Francia entre 1999 y 2005.

7
Adversos. Fueron los que se registraron de los 27 controles realizados por la ONAU a fines de febrero, más de uno cada cuatro.
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Años. Es el máximo castigo que establece la AMA para casos de dopaje por EPO. La sanción mínima es de dos años, pero se puede reducir si el deportista colabora.

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