¿Es viable un equipo especial para enfrentar a Bolivia para la altura?

La idea tiene peso por los escasos días entre un partido y otro; pero también obstáculos políticos
Debutar en la altura. Un dolor de cabeza para un fútbol uruguayo que apeló a todas las opciones para intentar vencer a Bolivia. Aclimatarse, llegar tres días antes, hacerlo el mismo día, subir horas antes del partido. Pero La Paz sigue siendo un karma.

No es un partido común. Hay muchos imponderables a tomar en cuenta. Hasta los psicológicos porque de tanto hablar de la altura la cabeza también entra en el juego. Después las razones físicas emparentadas con el ahogo. Las condiciones de la cancha y la velocidad de la pelota.

Dijo alguna vez Daniel Passarella que en La Paz, "la pelota no dobla". En el último partido de Uruguay, en el calentamiento previo, Fernando Muslera lo vivió en carne propia. En la mayoría de las pelotas que le tiraban daba rebote, por la mayor velocidad que suele tomar el balón.

Algunos entendidos anuncian la conveniencia de que Uruguay prepare un equipo para jugar en la altura y reservar jugadores de cara al encuentro contra Colombia en el Centenario, unos días después, sobre todo teniendo en cuenta que la altura no solo se sufre durante el partido, sino que deja secuelas en los días siguientes, cuando la celeste se enfrentará de local a un rival directo.

La estrategia va en contra de lo que hasta ahora ha probado el técnico Tabárez, que siempre se manejó con un mismo plantel entre un partido y otro.

Pero también es cierto que cambió el escenario. En las últimas cuatro Eliminatorias se jugaba contra Bolivia escasos días después de visitar a Argentina, por lo que era lógico que el plantel fuera el mismo. Ahora se podría armar un grupo pensando en el debut y otro en el segundo juego.

¿Es lo ideal? Puede ser si se toma en cuenta el desgaste que produce jugar en la altura. ¿Es viable? Ese es otro tema.

Tabárez aún no tomó esa decisión, y esperará a la próxima semana, cuando se defina la fecha y hora del partido (ver nota aparte).

¿Con qué jugadores?
Para el caso de que Tabárez resuelva preparar un equipo especial para la altura, el siguiente tema sería saber qué jugadores serían los elegidos para subir a los 3.600 metros de La Paz. Por estas horas se escuchó que podía ser una base del equipo que ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos.

Por lo pronto, en base a los análisis físicos y médicos que hace el cuerpo técnico de la selección, Tabárez tiene claro quienes son los que responden mejor a la exigencia física de la altura. Pero lo seguro es que si se eligieran dos equipos diferentes –o dos bases con algunos nombres en común– habría que ampliar la base.

En ese sentido, los del exterior llegarán lunes o martes y a los pocos días viajan, por lo que se abriría el escenario para que muchos de los nombres para subir a la altura fueran del medio local. La batalla sería con los clubes, para saber si se los cedería para una adaptación a la altura, algo que en principio parece difícil.

El antecedente es la Eliminatoria de 2000, cuando el entonces DT Daniel Passarella llevó un grupo que estuvo una semana en La Paz y logró un empate 0 a 0.

Ese es otro aspecto a considerar: se puede invertir mucho dinero pero nadie asegura el resultado. A juzgar por los antecedentes, Tabárez confiará en su grupo. l


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