¿Es Suárez el mejor jugador de la historia de la seleccion uruguaya?

Desde los años 1920 no existe en el conjunto celeste un jugador de la magnitud mundial del salteño, un futbolista que gana a todo lo que juega

El surgimiento y la posterior explosión de Luis Suárez vuelve a poner a los uruguayos en ámbito de debate. Es común que, cada vez que aparece un jugador distinto se apele a las comparaciones. Un viejo vicio de los habitantes de esta tierra.

Y con Suárez era poco menos que inevitable. Goleador histórico de la selección uruguaya, campeón de América y ganador de absolutamente todo lo que juega en Barcelona.

Para las nuevas generaciones, evidentemente es el mejor jugador que vistió la camiseta de la selección uruguaya. Pero los que peinan canas se niegan a brindarle tamaño título.

Comparar, poner a un jugador en determinado lugar, señalarlo como el mejor de todos los tiempos, es una tarea compleja y que no tiene forma de medirse. Porque ahí está el punto. ¿Cómo se mide? ¿Por campeonatos ganados, por goles convertidos, por condiciones futbolísticas? No hay forma.

Pero hay un dato que lo marca la realidad. Hay que remontarse a los años 20 para encontrar un jugador de la selección uruguaya que tenga la magnitud mundial de Luis Suárez.

Héctor Scarone

Por aquellos años donde todo era tan distinto, en esta tierra nació un jugador que deslumbró al mundo: Héctor Scarone. Un delantero que llegó a ser apodado como “El Gardel del fútbol”. Para que se tenga idea de sus condiciones, lo apodaban el “mago”.

Un gran historiador de Nacional como Jesús Arrieta Fontana aportó alguna vez sobre Scarone: “Fue el inventor, junto a Perucho Petrone, de la mundialmente conocida pared”.

Fue Tri-Campeón Mundial como Pelé. Tiene 22 campeonatos nacionales ganados. Y con apenas 19 años le dio a Uruguay la primer Copa de América de la historia con un certero cabezazo. En la Copa América de 1926 se convirtió en el uruguayo que logró marcar más goles en un partido oficial tras anotar cinco en la goleada ante Bolivia.

Y mire lo que son las cosas del destino. Scarone podía haber jugado en el club de Luis Suárez. Arrieta contó que se dio el lujo de rechazar un contrato millonario de Barcelona de España, para poder jugar la Olimpíada de 1928.

“Sabía que si me convertía en profesional del fútbol podía perderme el Torneo Olímpico de 1928, lo que tal vez me hubiera apartado del equipo. Y eso hubiera sido la muerte para mí. Yo pensaba en mi patria y decidí no firmar”, expresó Scarone por aquellos tiempos.

Dicen que colgaba un sombrero de un árbol, y jugaba a que le levantaban centros y tenía que poner la pelota ahí dentro con la cabeza o con el pie.

Otra cosa con la que se perfeccionaba Scarone era pararse frente a una escalera y jugaba a pegarle a los escalones. Al primero, al segundo, al tercero, y así sucesivamente.

De Héctor a Luis

De aquellos años del que para muchos fue considerado el primer gran delantero de la historia del fútbol a estos tiempos donde reina Luis Suárez pasaron muchos jugadores. Y cuesta encontrar uno que iguale este presente del salteño. No hay. Por más que lo busque. Claro que es un tema polémico, que se ingresa en un terreno discutible. Pero lo de Suárez es impresionante. Gana todo lo que juega.

Es el primer jugador uruguayo en consagrarse campeón de la Champions y en anotar un gol en la final. Fue campeón y goleador del Mundial de clubes. Campeón de América y mejor jugador del torneo. Goleador en todos los países donde jugó. Fue máximo goleador de Europa en 2010 y 2014. Una bestia.

Se podrá argumentar que por estos tiempos las redes sociales juegan un rol preponderante y que todo el aparato publicitario que rodea a los futbolistas, que son poco menos que megaestrellas de rock, influye. Pero los números de Suárez están a la vida y su carrera, como dice el técnico de la selección uruguaya, Óscar Tabárez, es un constante progreso.

“Una cosa que me sorprende de Suárez es que cada vez que vuelve trae cosas incorporadas de sus equipos, desafíos conseguidos, y ahora ha hecho lo mismo”, expresó el entrenador de la celeste.

Como será la cosa que, desde su aparición en la celeste allá por 2007, no paró de crecer. Su figura tiene magnitud de estrella y sus condiciones llevan a hacer pensar que, desde la época de Scarone que fue considerado la primera estrella del fútbol mundial, hay pocos que igualen su condición de ganador.


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