Es la hora de Baltasar

El Polilla Da Silva le dio el “sí” al polifuncional futbolista de River Plate y si se llega a un acuerdo con su representante, Mario Orta, será nuevo jugador aurinegro; en lo deportivo, el Tony Pacheco hizo fútbol por primera vez tras su doble fractura

Fue un nuevo día de novedades el del lunes para Peñarol. Tal como aconteció el domingo con la posibilidad del regreso de Matías Aguirregaray –como informó El Observador–, el lunes prácticamente se selló el acuerdo con otro futbolista.

Se trata de Baltasar Silva, quien comenzó en Tacuarembó y hasta ahora defendía a River Plate.

“Es un jugador que nos interesa porque puede jugar –como ya lo hizo– en los cuatro puestos del fondo. Además, también lo puede hacer en el mediocampo y Peñarol necesita tener futbolistas así por la doble competencia que debe afrontar. Tiene 28 años y una cláusula de rescisión con River”, dijo una fuente cercana al cuerpo técnico a El Observador.

El hecho de que llegue Silva no implica que se caiga la posibilidad  del regreso del Vasquito Aguirregaray.

“Lo seguimos esperando y tenemos fe en que se pueda hacer”, agregó la fuente.

Mientras tanto, al cierre de esta edición había una nueva charla para achicar las diferencias para la firma de Miguel Amado, quien ya se encuentra de regreso en Montevideo. Si anoche se llegaba a un acuerdo, el futbolista irá el martes a Los Aromos por primera vez.

Si bien con el jugador está todo arreglado de palabra, aún hay que arreglar algunos temas con el empresario Gerardo Arias.

La intención de Peñarol es que firme un contrato de un año y hasta un año y medio.

El otro jugador por el que se sigue hablando es el media punta de Wanderers Javier Cabrera.

Si bien es una de las prioridades del técnico Jorge “Polilla” Da Silva, aún no se llegó a un acuerdo ya que no se sentaron a negociar, según lo confirmó a El Observador el gerenciador bohemio Víctor Hugo Mesa.

Pacheco hizo fútbol
La mejor noticia para el hincha de Peñarol surgió en la tarde del lunes cuando en Los Aromos, y por primera vez desde su doble fractura de tibia y peroné, Antonio Pacheco volvió a hacer fútbol con sus compañeros.

El Polilla le dio un chaleco amarillo y se metió en el picado de fútbol en espacios reducidos que se jugó con mucha intensidad pese al calor agobiante que se registraba.

Obviamente, al ser el primer contacto de juego de parte de Pacheco tras su lesión, sus compañeros no lo marcaron a presión así como tampoco pateó al arco. Se limitó a tocar la pelota, pero también a exigir bastante la pierna y moverse por todo el frente de ataque.

Como se informó días pasados, Pacheco trata de ponerse al día y al nivel físico y futbolístico de sus compañeros. No obstante, y por más que quiera llegar, todavía le faltan al menos tres semanas más.

Dos al margen
Los dos jugadores que permanecen entrenando aparte en el plantel principal aurinegro son Carlos Grossmüller y Darío Rodríguez. Ambos se lesionaron en el último partido ante Liverpool –el primero en un tobillo y Darío en los gemelos– y están en duda para enfrentar el domingo a Vélez.


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