Entrenador de primer mundo

En 1998 desembarcó en la isla de Cerdeña para jugar en Cagliari, lo defendió 12 temporadas, fue capitán y ahora es entrenador al máximo nivel

Treinta minutos. Tan solo eso fue lo que Luis Diego López, el “Memo”, pudo jugar en su primera temporada en Cagliari, en 1998-1999. “Me quedé por rebeldía”, cuenta al otro lado del teléfono y del Atlántico, desde la isla de Cerdeña. Y el tiempo lo convirtió en un símbolo del club. De titular inamovible a capitán. Y de ahí a director técnico de un equipo de Serie A italiana.

A los 39 años, López es consciente de que está haciendo historia. “No es algo normal ver a un uruguayo dirigir en Serie A y para mí representa un orgullo”, cuenta a El Observador.

Pero lo curioso de su caso es que el exdefensor dirige al club desde octubre de 2012 pero recién en esta temporada figura formalmente como el DT principal.

“En Italia el curso de entrenador se divide en tres etapas. La primera te capacita para dirigir juveniles, la segunda para hacerlo en el ascenso y la tercera, el Master, para dirigir en Primera. Yo cursé las dos primeras etapas cuando empecé con la Primera de Cagliari, pero recién figuro como entrenador desde esta temporada porque me dieron un permiso especial y empecé a cursar el Master”, confiesa López.

En la década de 1990 dirigieron en Italia Óscar Washington Tabárez (Cagliari y Milan) y Gregorio Pérez (Cagliari). “Es un orgullo haber recibido esta oportunidad de dirigir al club, no es algo normal para un entrenador uruguayo”.

López, quien se retiró del fútbol en 2010, dirigió primero a los juveniles y luego a la primavera (tercera) de Cagliari antes de desembarcar entre los mayores una vez empezada la temporada 2012-2013.

El equipo, dirigido por
Massimo Ficadenti, estaba último y López tomó el hierro caliente. De su mano, Cagliari ganó el 45,8% de los puntos del certamen y terminó en el undécimo puesto de la tabla. Un campañón: le ganó a Inter y Roma, empató con Milan y con el campeón Juventus.  

En esta temporada, el equipo sardo marcha 15º a ocho puntos de distancia de la zona del descenso: “Hay que seguir peleándola, este equipo siempre está tratando de mantener la categoría. Somos de mitad clasifica como se dice acá (mitad de tabla)”.

Pero el Memo es clarito en los conceptos. Le toca dirigir en una era en la que el fútbol italiano se transforma abandonando la escuela clásica del catenaccio.

“Nuestra apuesta es a jugar porque tenemos futbolistas de buen pie. En Italia, Juventus juega muy bien, propone y es ofensivo. Muchos equipos pasaron a jugar 5-3-2 con carrileros que le dan mucha dinámica al juego. Napoli lo hace tiempo y Sampdoria con la llegada de Sinisa Mihajlovic es el equipo que más se transformó en actitud ofensiva. Ojo, también quedan equipos de la vieja escuela, de ese fútbol táctico y defensivo”, explica López.

Las diferencias con el fútbol arcaico que se juega en las canchas uruguayas son abismales.

“Lo he hablado mucho con (Matías) Cabrera: la principal diferencia está en cómo se saca la pelota jugada del fondo. Nosotros, nos abrimos enseguida cuando tenemos la pelota, en Uruguay lo primero que hace el defensor es pegarle y así se hace difícil jugar y eso te lleva a poner jugadores más agresivos que técnicos. La otra gran diferencia está en la dinámica de juego. Acá se entrena con una intensidad de 1.000 por hora para después jugar a 1.000 por hora”, explica.

Marcado como entrenador por Massimiliano Allegri y Marco Giampaolo, López destaca la calidad de futbolistas de su plantel: el defensor Davide Astori y el delantero Marco Sau integran la selección italiana. “Luca Rossettini (zaguero) creo que merece ser convocado” y en el medio está Daniele Conti (35 años) quien ha tenido ofertas de irse a cuadros grandes pero que decidió hacer su carrera acá”, cuenta el DT.

López, casado con una uruguaya, tiene tres hijos: Thiago de 13, Ian de 10 e Inti de ocho. “Nacieron acá y este lugar es espectacular para que crezcan y estudien”, afirma.

“El sardo muy es parecido a nosotros, es un pueblo que no es agobiante sino tranquilo, la ciudad es acogedora, el mar espectacular, hace 16 años estoy acá, la gente es muy amable. Es tranquilo, salís a la calle te conocen pero son respetuosos, no son como en Napoli. Tampoco es como Roma o Milano que son grandes ciudades”.

La diferencia con Uruguay está en que en vez del asado se impone el pescado y los frutos de mar. Sin embargo, López recomienda el maialetto (cerdo) y la pasta.

López recuerda que en su etapa de jugador en la isla, donde jugó 12 temporadas, los marcó a todos: Ronaldo, Batistuta, Ibrahimovic, Ronaldinho, Rivaldo, Seedorf… “Jugar contra Ronaldo, que para mí en su mejor época en Inter fue lo máximo, y que no te hiciera un gol era espectacular”.

El tiempo le legó la cinta de capitán y ahora el mando del timonel. Casi nada Diego.


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