“Encontré mi lugar en el mundo”

Óscar Tabárez dio una conferencia de prensa colectiva en el complejo y habló de todo luego de ocho meses de silencio

Ocho meses pasaron desde que Óscar Washington Tabárez habló ante la prensa uruguaya. Fue el sábado 28 de junio, cuando los medios registraron la palabra del Maestro. ¿La circunstancia? Dolorosa, ya que fue luego de la eliminación a manos de Colombia del Mundial. Ayer en el Complejo Celeste, Tabárez recibió a los medios escritos y tocó todos los temas.

¿Cuáles son las perspectivas en esta nueva etapa del proceso de selección?
La finalización del Mundial la tomamos como el final de un ciclo de trabajo. Se amplió la información en función de las evaluaciones del proceso, de las renovaciones obligadas por el paso del tiempo, de los seis amistosos de fecha FIFA que se jugaron en 2014. Fueron los primeros en que se dio oportunidad a muchos jugadores en el proceso de selección, que no habían jugado en la mayor. Para lo que viene nos vamos a apoyar en este partido de marzo, solo vamos a aprovechar uno de los dos posibles partidos de la fecha FIFA, pero el tiempo previo a ese partido lo vamos a aprovechar en hacer trabajo conjunto de campo. No con la ingenuidad de descubrir nada en dos entrenamientos, pero sí en repetir muchas cosas, mantener características y si es posible mejorar. Después prácticamente va a ser la recta final de la preparación, mientras tanto el tiempo lo hemos tenido tratando de ponernos al día de la realidad de los futbolistas, con su nivel de competición, estado sanitario, y con las preparaciones finales, de las selecciones juveniles. La primera meta es la Copa América, este amistoso va a ser el último, aparte de la preparación final.

¿Como ve los casos de referentes como Lugano, Forlán o Abreu, que han dejado de jugar?
Hay que estar muy atento a la realidad, no hemos decretado nada ni hicimos ninguna decisión definitiva. La realidad es la que dice quienes están jugando y a qué nivel. El paso del tiempo afecta a los jugadores, algunos no están jugando, algunos no tienen equipo. Desde el punto de vista personal afecta, pero no quiero profundizar en eso porque es una reunión profesional y lo que se diga tiene que ser en función profesional. El relacionamiento con todas las selecciones se ha basado en un relacionamiento humano. Algunos están en esa situación que se presenta al jugador cuando llega a determinado punto de su trayectoria. Todas esas personas son muy inteligentes, saben que el tiempo pasa. Lo consideré también cuando tomé la decisión de seguir o no. Consideré que acá había un desafío mucho más difícil que los anteriores y esa es la gran motivación que tenemos en el cuerpo técnico, y además mirar lo que tenemos a disposición, que nos da para seguir peleando. Pero fue una decisión mía, más allá que la propuesta vino de la dirigencia, es diferente a los jugadores que dependen de la decisión del entrenador para seguir. Es una decisión difícil, que el tiempo le podrá la limadura de las asperezas que puedan quedar. Todas las personas tienen su lugar en el mundo, como la película de Sacristán y Luppi. Por la gente que he conocido, por la repercusión, por los niños y la gente joven noté que esta segunda oportunidad, para mí ha sido encontrar mi mejor lugar en el mundo. Fundamentalmente es un asunto de personas, y lo siento sobre todo por las personas.

¿Por qué es el desafío más duro?
Si uno hace un análisis teórico de la realidad del fútbol sudamericano en este momento, en función de lo que se vio en el mundial, de las renovaciones o no, en el cuadro comparativo nos encontramos con un panorama que hay selecciones que por historia, por poderío, como Argentina y Brasil, van a estar en conversación en la Eliminatoria. Y dos selecciones, que son Colombia y Chile, que en una especulación teórica y de ver la realidad anterior, por el promedio de edad de futbolistas, por experiencias anteriores del Mundial y la Eliminatoria, por el tipo de fútbol, por años de rodaje, que nosotros también tenemos, pero ellos tienen un plus que no sufren proceso de renovación tan fuerte. Me parece que en este momento implica que sea un desafío mayor clasificar, defender un título de Copa América, más allá que sea muy difícil, seguimos viéndolo posible. Tenemos una buena estructura básica, y experiencia. El 28 de marzo un futbolista representante de cómo empezó todo esto, y de perfil bajo como el Mono Pereira, cumple 100 partidos. Eso marca que tenemos muchas cosas, jugadores vigentes, algunos que pueden ofrecer dudas, quizás no para Copa América pero si para una Eliminatoria de tres años, por eso observamos permanentemente, tenemos la lista de jugadores que han participado, y también los que están en carpeta, a la espera de si se da una circunstancia especial puedan tener su oportunidad.

José María Giménez forma parte de esa nueva camada, ¿podrá jugar el Mundial sub 20?
En ningún momento iría a retacear el concurso de un jugador, pero hay que pensar en función del proyecto y los objetivos. La gran pregunta que hay que hacerse, que la hemos planteado con los cuerpos técnicos, y yendo al caso concreto de Giménez, que yo considero que es jugador de selección mayor, ¿cuáles son los beneficios de jugar por la sub 20? Capaz estar más cerca de un título, pero desde el punto de vista de lo que le puede aportar a la selección... no.

En un proceso de selecciones juveniles exitoso, con una selección mayor que no baila al son de los resultados y que ha dejado la enseñanza de “el camino es la recompensa”. ¿Cómo evalúa los primeros rendimientos de Jonathan Rodríguez, Mayada, de Arrascaeta, Silva y Velásquez?
Con el aporte de la experiencia y lo que dice la realidad sobre los niveles a los que están jugando, vimos jugadores que pueden sumarse al grupo de la selección mayor. Cuándo las cosas van bien es más fácil insertarlos en el grupo principal. Cuando los resultados no se dan la situación es más problemática. Nosotros vamos a seguir con el mismo perfil. Vamos a seguir trabajando en valores y preocurando ganar la mayor cantidad posible de premios Fair Play. En la Copa América de 2011 el equipo que ganó el Fair Play fue Uruguay y ganó el título. No van separados. Se pueden lograr las dos cosas. Los que dicen que tenemos que cambiar el discurso no saben porque nunca estuvieron.

En 2010 el paradigma futbolístico era el de la posesión de balón casi como un culto. En 2014 el modelo cambió hacia equipos cortos, agresivos y con rápidas transiciones. ¿Cómo cree que va a seguir evolucionando el juego de cara al futuro?
Eso depende de los equipos y del potencial de cada uno. Me parece que cuanta más diversidad haya en la propuesta el más beneficiado es el fútbol y los torneos que se disputan. Acá en Uruguay hay entrenadores que tienen como imagen para sus equipos la tenencia de la pelota como algo importante y han conseguido buenos resultados. Es algo que sirve. Que algo sirva no significa que sea lo único. Hay un montón de maneras de jugar y muchas veces se adapta a los futbolistas que se tienen, a la cultura de juego del equipo, del país y de la cantidad de jugadores de alto nivel que se pueden tener. De ahí salen las diferentes opciones, pero lo que no se tiene que hacer es caer en la moda. De que uno gana de determinada manera y el resto no sirve. Buenos jugadores hay en todos lados. Eso no se quiere decir que un equipo siempre sea superior a otro, pero un momento determinado del juego un equipo puede estar superando a otro y capaz el objetivo en momentos de zozobra es defender el cero. Porque es parte del fútbol. Si en esos momentos se consigue y se logran goles de pelota quieta o de contragolpe no es un pecado. Como tampoco lo es para aquellos que creen en exclusivamente en eso, que alguien mas allá del potencial de los jugadores, trate como objetivo tener más la posesión de la pelota. Creo que hay un término medio que lo deben tener todos los equipos. En ese sentido si uno observa más allá de los partidos y de los resultados, los juveniles que son convocados y los que utilizamos en el medio campo, hay gente que dicen que solo son corredores y no es así. Creo que tenemos esa inmadurez nosotros. Permanentemente discutimos y defendemos muy apasionadamente la postura de uno, lo que es válido, pero creo que el camino no es desacreditando la forma diferente de hacer las cosas que tienen otros. Hay que aceptar los otros puntos de vista como parte de la realidad. Yo no le puedo decir cuál va ser la tendencia del fútbol.

¿Qué evaluación hace del momento actual de Luis Suárez?
No digo que lo esperaba porque no quiero caer en cosas que critico sobre ser adivino. Pero cuando hablé de Suarez y la selección dije que cada vez que venía traía un logro nuevo. Después llega a un equipo que me puso muy contento que lo alojara, que le diera toda su cultura futbolística. Entró y empezó a adaptarse a un equipo que tiene una forma de jugar, que creo que llegó al máximo con Guardiola, pero que siguió jugando con un fútbol de propuesta, creyendo en la tenencia de pelota. Sabía que se tenía que adaptar a eso. Acá se le da mayor libertad de espacios, otro tipo de juego, favorecemos el tipo de juego para que se encuentre en situación e uno contra uno, se insiste en eso y si pierde una pelota no pasa nada. En Barcelona es distinto. El empezó a adaptarse y me asombraba la dimensión que tomaba que no hiciera los goles que hacía en Inglaterra.

¿Qué le puede sumar Suárez a esta selección?
Uruguay va a tener el mejor refuerzo. Ningún futbolista va a reforzar a un equipo con la calidad que tiene Suárez. Hay que aceptar la realidad, terminar con los lamentos, yo lo hice hace rato. Este es un deporte colectivo y hay que trabajar en la estructura del equipo. El principal factor de rendimiento es la capacidad individual del futbolista, algunos robustecen la acción colectiva y son determinantes: los goleadores, los grandes arqueros, los grandes defensores, que intervienen en jugadas que marcan la diferencia ente lo que pasó y lo que podría haber pasado.

Ocho meses después, ¿cambió la forma de ver el caso Suárez?
En aquel tiempo tuve un panorama de que el futbolista evidentemente cometió un error. Más allá de la gravedad o no, la prédica nuestra es otra, pero esos errores uno los ve permanentemente en cualquier partido, más allá del detalle concreto. Hay que ver en el momento como reaccionamos, a veces podemos acertar y a veces errar. Sí me pareció desde un primer momento que la sanción fue exagerada y evidentemente la influencia de ciertos entornos fue exagerada. No solo se pretendió sacar a un futbolista de un torneo, sino que prácticamente lo quisieron someter a un escarnio y a una medida súper ejemplarizante, exagerada, por una falta disciplinaria que hubo. A mí me dolió mucho.

Hay gente que ve puntos de contacto con el juego desplegado por Nacional y la selección. Un equipo que tira la presión, que apuesta a rápidas transiciones, que no se desespera por tener la pelota pero cuando la tiene es vertical. ¿Ve algo de la selección en el juego de Nacional?
Yo no haría ese tipo de comparación ni me interesa entrar en ese tema. A Álvaro lo conozco desde la sexta División de Bella Vista. Fue logrando cosas a lo largo de su trayectoria como futbolista que no se podían prever con demasiada anterioridad. Cuando estaba en las juveniles no se destacaba. Sin embargo llegó a la selección y se mantuvo por mucho tiempo. Incluso con actuaciones protagónicas como aquella final ante Brasil en Montevideo. Luego de que hizo su experiencia en algunos equipos pasó a trabajar en juveniles. Me da a pensar que su inteligencia le hizo aprovechar toda la experiencia y la información que pudo obtener para ponerlo en práctica. Recuerden la circunstancia de cuando lo nombraron. Fue un “atendeme esto”. Y después tuvo su validez con todo lo que logró.

"Por la gente que he conocido, por la repercusión, por los niños y la gente joven noté que esta segunda oportunidad, para mí ha sido encontrar mi lugar en el mundo".

Va a cumplir nueve años en su segunda etapa en la selección. ¿Su gran mérito estuvo dentro de la cancha o fuera para imponer un perfil determinado y construir un grupo?
Todo esto nació cuando estuve sin trabajar, entre 2003 y 2006, luego de mi salida de Boca Juniors en 2003. Estuve pensando como insertarme con éxito en Uruguay con este nuevo mundo futbolístico que se estaba exponiendo. Ver la realidad del fútbol que se practicaba y por qué no lo podíamos hacer nosotros. Analizar el componente físico, ético, técnico-táctico y disciplinario de las grandes ligas. Las expectativas que estaban al nivel de los sueños los pude cumplir. Unificar los estamentos de todas las selecciones y hacer un tránsito del futbolista que llega acá a los 13 años para integrar una sub 15 y luego nutrir a la selección mayor. En los últimos partidos, jugaron Gastón Silva y Emiliano Velásquez que llegaron al complejo para jugar en la sub 15. Es importante el tiempo de trabajo. Ellos son los que van a mostrar como están, pero nosotros tenemos que darles apoyo. Y luego resultados positivos desde el punto de vista deportivo, como lo de Sudáfrica y la Copa América de 2011, que tuvieron una repercusión a nivel popular. Hay gente joven que hasta el día de hoy nos paran y nos dicen “gracias por lo que hicieron por nuestros hijos”. Y no fue tan así. Se logró hacer un trabajo que fue muy importante en ese aspecto. Eso me hace pensar que este es mi lugar en el mundo y no es porque un iluminado lo pensó. Muchas cosas se fueron acomodando en el camino, con el aporte de muchos futbolistas, por lo que dejaron adentro de la cancha, por los valores que trasmiten y por lo que han defendido este proceso de trabajo todos los futbolistas de la selección mayor.

"El cementerio está lleno de imprescindibles. El paso del tiempo va dando lugar a que las personas se sustituyan. Y me caben las generales de la ley".

¿La metodología de trabajo puede continuar sin usted?
Creo en ese dicho que dice que el cementerio está lleno de imprescindibles. El paso del tiempo va dando lugar a que las personas se sustituyan por malos resultados, por edad o por otros objetivos. Esta experiencia no es para que el que venga haga todo igual, pero si para que la experiencia la considere. Yo estoy en el proceso y me caben las generales de la ley. Hay cosas que son esenciales para la realidad que tenemos en este fútbol. Hay un medio interno con muchos problemas y la significación de ese medio es un objetivo permanente. Los que vienen quizás, además de hacer cosas buenas en la competición, puedan hacer cosas buenas en cuento a la imagen y la concepción general del futbol uruguayo a través de la selección. Sinceramente lo digo. No me parece bien que se descarte todo y se haga todo de nuevo. Nosotros cuando estábamos trabajando el proyecto nos fijamos mucho en las juveniles de José Pekerman y hoy muchos se fijan en este proceso. Cuando me enteré que España estaba atrás de nosotros en el ranking FIFA me maravillé, sobre todo por los resultados que tuvo en los últimos años. En algún momento estuvimos segundos y tengo la foto de esa clasificación para mostrársela a mi nieto. Pero no sé si estamos para tener el lugar que tiene hoy Argentina. El mérito nuestro pasa por estar entre los 20 primeros y eso se lo debemos el gran aporte que hicieron los futbolistas. Estos jugadores que están muy vigentes hoy, dentro de siete u ocho años ya no van a poder responder. ¿Y de donde los van a sacar? En los planteles de sub 15, sub 17 y sub 20 está el futuro.


Fuente: Ignacio Chans - Danilo Costas

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