En una noche eterna, el violeta pegó primero

En un partido que tuvo dos alargues, Defensor Sporting venció a Malvín 86-76 para asegurarse la primera final

Defensor Sporting y Malvín abrieron la serie de finales de la Liga Uruguaya de Básquetbol al mejor de siete partidos, con victoria del violeta en un cierre para el infarto. El playero llegaba a esta instancia descansado, luego de barrer a Atenas en semifinales por 3-0, pero sin el rodaje que imprime la competencia de alto nivel.

El violeta se clasificó a la final luego de dar vuelta la serie ante Aguada -comenzó perdiendo 1-0 y cerró la semifinal 3-1- para llegar con el ánimo por los aires, aunque más desgastado, por haber puesto en práctica todos los métodos defensivos posibles para frenar a Leandro García Morales.

Esta situación tenía una doble lectura. Por un lado, Defensor Sporting es consciente que puede contener a cualquier rival. Por el otro, Malvín creyó haber visto todas las técnicas defensivas de su contrincante a el título.

El inicio se vio trunco en dos ocasiones. Primero por una caída del árbitro Pablo Sosa, que se resbaló en un sector del piso, lo que llevó a esperar un tiempo prudencial para intentar secarlo y luego por una falla en el reloj de 24 segundos, que dejó de funcionar y llenó de nervios a los presentes.

Los duelos y la rotación

En la cancha, los duelos individuales se robaron la atención. Malvín centró su juego en la capacidad creativa de Fitipaldo para romper líneas, correr la cancha y organizar la ofensiva utilizando las tres calles como arma de ataque rápido. Defensor Sporting se encomendó a la explosión de Cabot que se dedicó a penetrar y descargar para Garcés.

El interno le ganó el duelo en la pintura a Kanté y dominó el poste apoyado por Izaguirre. A falta de un minuto el violeta sacó cinco puntos de renta, lo que obligó a López a rotar el banco para reforzar el poste bajo. El buen ingreso de Newsome le dio más movilidad en el alto-bajo y combinó con Chaney que, en su condición de alero alto, pudo anular a Álvarez en defensa y ofender el aro rival. Sin embargo, Garcés demostró estar a la altura y con la doble base Cabot-Collum inspirada, cerró el primer cuarto con una renta de cuatro puntos, 17-13.

Para el inicio del segundo cuarto, los entrenadores cambiaron la base, para darle aire a sus organizadores de juego, con diferente resultado. Mientras Germán Silvarrey le imprimió energía al juego del playero, Diego García se mostró errático y fue cambiado.
López rotó demasiado, sacó a Mazzarino para poner a Fernando Martínez y logró un revulsivo de la mano de Newsome, para igualar las acciones, aunque luego volvió con Mazzarino y Fitipaldo.

El salteño estuvo peleado con la pelota -terminó el primer tiempo sin puntos- y quedó perdido en las ayudas, lo que clarificó el lugar para los tiradores violetas en el perímetro, que firmaron un 27-24.

Manual defensivo y reacción

La misión de Chaney fue clara: ofender el aro rival, aprovechando la baja por lesión de Sebastián Vázquez.

Cuando pareció que Malvín pasaba de largo, Defensor ajustó la defensa y en 8 minutos le puso un parcial de 20-4 para pasar al frente. El violeta cambió la zona caliente de la defensa y explotó los beneficios de una presión extendida en toda la cancha.

Chaney no recibió, los perimetrales de Malvín tampoco y, con Fitipaldo, Martínez y Mazzarino sin presencia en el tanteador, el violeta sacó 14 puntos de cara al último cuarto. En el epílogo un triple de Martínez y los primeros puntos de Fitipaldo, encendieron una reacción que incluyó ofensivas de riesgo. El playero demostró jerarquía para cerrar una final.

Cabot erró dos libres claves y demoró una eternidad en resolver la última posesión, por lo que se fueron al alargue en 62. Con el empuje anímico, Malvín dominó el rectángulo y Mazzarino sacó a relucir toda su jerarquía con siete puntos seguidos para ilusionar la remontada. García cargó con la responsabilidad y los errores que repitió Malvín durante el juego, llevaron a un nuevo suplementario igualados en 71.

El cierre del juego estuvo repleto de polémicas arbitrales y libres errados, donde una bomba de Collum sentenció la suerte del playero. Pese al susto del final, Jauri le ganó la partida táctica de ajedrez a López, aunque la revancha está a la vuelta de la esquina.


Populares de la sección

Comentarios