En un final cerrado, Aguada sacó la escoba

En el Palacio Peñarol Aguada le ganó a Defensor Sporting 88-78 y quedó a un triunfo de ser finalista en la Liga
En una noche que tuvo todos los condimentos de una semifinal de Liga Uruguaya, Aguada derrotó 88-78 a Defensor Sporting en el Palacio Peñarol y puso la serie 2-0 para quedar a un paso de la final.

El primer tiempo tuvo de todo, con dos equipos que dejaron la lectura analítica de lado para intercambiar golpe por golpe y en esa dinámica la rotación impuesta por Fernando Cabrera le dio la ventaja al aguatero pese a que Defensor Sporting salió con una defensa agresiva que apeló a los kilos de Arnett Moultrie y Kiril Wachsmann para imponer condiciones en la zona pintada.

Sin embargo Aguada sacó un plus anímico para sortear las dificultades y logró cerrar el primer cuarto con una igualdad en 19 puntos con Arnett Moultrie destacado en el fusionado y Dwayne Curtis en el rojiverde.

En el segundo cuarto Aguada rotó el banco y dio ingreso a Gonzalo Iglesias y Federico Pereiras para pisar el acelerador ante un rival que perdió las referencias en defensa y no tuvo relevos de peso para sostener el ritmo de Aguada.

Con una defensa zonal demasiado hundida en torno al aro, Defensor Sporting le regaló el perímetro a su rival y fueron los juveniles quienes aprovecharon las franquicias para cinco bombas de larga distancia e irse 47-41 arriba al descanso. En el segundo tiempo Defensor Sporting fue una lagrima, no supo resolver la eficacia que desde el perímetro tenía Aguada y en la zona pintada tampoco pudo con un Jeremis Smith en un nivel superlativo.

En el violeta solo se destacó Martín Osimani quien desde la conducción rompió líneas defensivas para asistir a los internos hasta que Jauri le dio descanso para darle minutos a Cabot, también resignó de Mauricio Aguiar para colocar a Andrés Aristimuño y el equipo cayó en un pozo.
Aguada llegó a sacar una máxima de 10 puntos y obligó a Jauri a cambiar el sistema defensivo y poner piernas frescas para defender de manera más agresiva una primera línea que era vulnerada con facilidad.

El inicio del segundo tiempo tuvo dos minutos que sirvieron como premonición de lo que pasaría al final del partido, ya que en una incidencia de juego Moultrie salió sentido y en la recarga Smith sacó a relucir lo mejor de su repertorio para que el Palacio Peñarol lo ovacionara de pie. El foráneo, de los más desequilibrantes que tiene la actual Liga Uruguaya, robó una pelota en zona defensiva y tras un traslado donde obligó a Federico Haller a caerse solo en el retroceso le puso una asistencia sin mirar a Gustavo Barrera que fue de lo mejor de la noche.

Aguada, crecido con el empuje de su gente y la convicción de su juego colectivo, parecía pasar por arriba a un rival sin reacción y que, con Osimani bloqueado, parecía inofensivo en ataque hasta otro momento de quiebre.

En una jugada bajo el poste violeta Smith se resbaló, Defensor Sporting salió rápido en ataque y un triple de Aguiar, la cuarta falta personal de Miguel Barriola y la incidencia en el juego de Haller volvieron a meter a Sporting en partido contra todo pronóstico para cerrar el tercer cuarto abajo por dos puntos 66-64.

En el último cuarto los dos equipos salieron decididos a dejar el resto y en un final cerrado con defensas agresivas el aguatero sacó el plus anímico para gestionar mejor la falta de gol y manejar una renta mínima.

Cuando la quinta falta de Barriola dejaba a su equipo en una situación delicada, el boricua Mojica se hizo cobrar un técnico y Haller cometió una falta ofensiva en un momento clave que fueron demasiado regalo para un Aguada que tras un triple de Demian Álvarez sentenció el partido 88-78 y con justicia quedó a un paso de la final.