En Toronto se apunta a Río

La selección uruguaya de Remo ya está en Canadá para participar en los Juegos Panamericanos donde medirá potencial para el objetivo olímpico
Lago El Rincón a 140 kilómetros de Santo Domingo, República Dominicana. Año 2003, 11 de agosto. Uruguay gana su primera medalla, de plata, en los Juegos Panamericanos. Es en remo con el cuádruple par. Uno de los integrantes del bote es Rodolfo Collazo (junto a Ruben Scarpatti, Leandro Salvagno y Andrés Medina). Doce años después, el coloniense vuelve a ponerse la malla celeste en otro Juego Panamericano.

Toronto 2015 comenzará el viernes de la semana próxima. La primera tanda de la delegación uruguaya viajará este lunes. Pero los cinco seleccionados de remo ya están en Canadá.

Desde el 25 de junio entrenan –en una movida costeada por el Comité Olímpico Uruguayo– en la localidad canadiense de London en un campamento organizado por la Federación Internacional donde se prepara parte de la selección canadiense.

"Nos estamos adecuando a los botes en los que vamos a competir", cuenta a Referí Collazo, de 32 años, quien competirá en el doble par peso ligero junto con Bruno Cetraro, de 17 años.

Collazo compitió en los últimos tres Juegos Olímpicos con diferentes compañeros en este bote y fue el abanderado uruguayo en Londres 2012.

¿Qué objetivo perseguirá en Toronto? "Esta competencia es una fase de testeo para poder ver en qué lugar nos encontramos a nivel latinoamericano", revela.

Mientras, Fernando Ucha, presidente de la Federación Uruguaya de Remo (FUR), define la realidad de su deporte de una manera bien gráfica: "Al remo uruguayo lo define la composición del doble par que tiene un remero que hace 15 años que está en competencia con otro que está haciendo sus primeras armas".

"No tenemos valores entre los 24 y los 28 años, que es la edad ideal para los deportistas", destaca.

"Formar un remero te lleva 10 años y nosotros, cuando llegamos a la Federación hace tres años, empezamos a formar camadas de juveniles", explica.

Mauricio López –quien competirá en el doble par abierto junto con Emiliano Dumestre, olímpico en 2012– fue de los primeros en aparecer en esas camadas. Cetraro es de una segunda generación.

Para potenciar un crecimiento a largo plazo, la FUR apeló a un viejo conocido como entrenador, el argentino Osvaldo Borchi, técnico de Uruguay en aquella conquista panamericana en 2003.

"Es muy importante tener un entrenador del nivel de Osvaldo. Conoce mucho estas tierras y tiene bien en claro cómo trabajar con sudamericanos. Estamos muy conformes con su regreso", señala Collazo.

Ucha agrega: "Lo trajimos pensando a nivel competitivo en los próximos Juegos Odesur (Bolivia 2018) pero también con el gran objetivo que forme y capacite a los entrenadores de los clubes".

La FUR apunta muy fuerte a la base.

Una selección juvenil con cinco varones y tres chicas se prepara para el mundial de Río de Janeiro de agosto mientras que hay dos grandes apuestas a un plazo más largo: clasificar a la primera mujer en este deporte a los Juegos Olímpicos y participar de la tercera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud, en Buenos Aires 2018, ese evento que promociona Lionel Messi con mucha menos gracia de la que juega al fútbol.

Entre el recambio generacional y el gran nivel con el que se encontrarán en Toronto, los remeros uruguayos apostarán a sumar roce internacional y preparar el gran reto que tendrán en 2016: intentar la clasificación a los Juegos Olímpicos de Rio 2016, en un evento a disputarse en Chile.

"El objetivo planteado para Toronto es clasificar a la final de la prueba (la corren seis embarcaciones)", afirma Collazo.

Pero Ucha enfatiza la dificultad del desafío: "Cuba, Argentina, Estados Unidos y Canadá son potencias de nivel olímpico".

Además, recuerda un aspecto para nada menor: "En los últimos Juegos Panamericanos (Rio 2007 y Guadalajara 2011) nos fue mal, pero después logramos clasificar a los Juegos Olímpicos en los torneos preolímpicos que también son para naciones panamericanas y que en definitiva, son más importantes".

Ucha también revela las dificultades que implica organizar actividades y entrenamientos en Uruguay: "Tenemos remeros en muchos departamentos del país y juntarlos implica una logística muy costosa. No tenemos sponsors y el 70% de la financiación corre por cuenta del Ministerio de Deportes. Se ha mejorado mucho en apoyo en los últimos años, pero eso no significa que los apoyos alcancen. No creo que el estado tenga que poner plata, pero sí generar fuentes de ingreso a través de impuestos como se hace en Argentina o Paraguay, por ejemplo".




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