En la ciudad del Chapo, los hinchas hacen los cambios

Rodrigo Pastorini juega en Murciélagos, club en el que los aficionados votan por las redes sociales las variantes que debe hacer el entrenador

Cuando llegó a México, más precisamente a Los Mochis, Sinaloa, a Rodrigo Pastorini hubo dos cosas que le sorprendieron. En lo que respecta a la vida diaria, lo fuertemente armados que circulaban los policías en sus patrullas en una ciudad marcada por los narcos, más precisamente donde fue detenido Joaquín "Chapo" Guzmán, capo del cartel de Sinaloa y hasta hace poco uno de los más buscados en el mundo.

Y en lo que respecta al fútbol, que el entrenador de su equipo, Murciélagos FC, hiciera los cambios que los hinchas eligieran a través de las redes sociales.

¿Quién no le gritó a un técnico que ponga o saque a algún jugador? Los dirigentes de Murciélagos se pusieron en el lugar de los aficionados y, con el objetivo tener más público en las tribunas, implementaron ese sistema.

"El equipo tiene algo especial que es el DT electrónico. En los partidos de local la gente vota los cambios que debe hacer el técnico", contó Pastorini a Referí.

"Es lo distinto que tiene el club, pero a veces te pones a pensar y puede ser problemático porque el entrenador quizás quiera hacer una cosa y la gente elije otra", agregó el exjugador de Wanderers y Peñarol sobre la extraña iniciativa de su equipo. "Y alguna vez me tocó entrar gracias a los votos de la gente", señaló, entre risas.

Murciélagos es un club surgido en 2008 que juega su primera temporada en la categoría de Ascenso y como una institución nueva tiene algunas dificultades. "En el Pacifico la gente es más seguidora del beisbol que del fútbol y el club trata de ganar hinchas, incluso vamos a partidos de beisbol para intentar tener un intercambio", señaló Pastorini, quien también juega junto a los uruguayos Nicolas Vigneri y Michel Acosta.

Selfies en la casa del Chapo

Pastorini llegó a Sinaloa luego de su primera experiencia internacional en Petrolul Ploieşti de Rumania. El club europeo tuvo problemas económicos, surgió el interés azteca y no lo dudó. Comenzó su aventura mexicana en una ciudad donde la presencia narco es fuerte, pero pese a eso, la vida es tranquila.

"Acá ves autos y camionetas patrullando, que en la caja llevan a policías armados con metralletas grandes. Cuando llegué pensé que estaba en una zona de guerra, pero después te acostumbras", contó el floridense.

El pasado 8 de enero, Los Mochis amaneció en medio de un fuerte operativo en el que se detuvo a Guzmán. "La detención fue en la ciudad misma", contó Pastorini. "La casa donde estaba el Chapo está a dos cuadras de donde vivía Michel Acosta. Fue en la mañana y hubo un despliegue impresionante con helicópteros y policías. Pero la gente está como acostumbrada", comentó.

"Con la detención del Chapo algunos estaban contentos y otros no. Igual, no le dieron mucha importancia. Le dimos más importancia nostros que ellos. Estabamos como shockeados", agregó el delantero. "A las cinco horas pasé por la casa del Chapo y estaba llenó de gente sacándose fotos en el lugar, como si fuera una atracción", agregó. "Acá pasan cosas peligrosas como en todos lados, pero ahora está tranquilo. Los líos son entre ellos, pero podés salir perjudicado de rebote, como lamentablemente pasó con la joven que murió en Uruguay", señaló el futbolista.

Como todo extranjero en México, el picante es todo un problema a la hora de comer. "Le pedís sin picante, te dicen que no tiene, pero siempre tiene algo", contó Rodrigo, quien cuenta con la compañía de su novia Matilde, quien le da una mano a la hora de cocinar. En Sinaloa, el uruguayo vive su aventura mexicana muy tranquilo y contento con los aficionados: "La gente acá es más cariñosa que en Uruguay", señaló.

El ascenso mexicano

"La Segunda División de México es una liga fuerte, con más presión y marca que en la Primera", contó Pastorini. "El juego es más friccionado a diferencia del que se ve en la A. Cuando hemos jugado partidos con los equipos de Primera por la copa se dan partidos más libres y vistosos. Pero en Segunda la marca es más fuerte y cualquiera le puede ganar a cualquiera, no hay favoritos. Por ejemplo, el último campeón viene de perder cuatro partidos", agregó el futbolista. "Murciélagos es un equipo nuevo que aspira a subir. Y es difícil porque recién arranca y tiene algunas dificultades", dijo.

La experiencia rumana

"Mi etapa en Rumania fue muy productiva, sobre todo por conocer otras costumbres y gente de otros países", señaló el delantero. "No es un fútbol fácil. Yo estaba en un equipo muy bueno, muy competitivo, con opciones de ir a las copas europeas. Estaba muy bien pero el idioma era muy bravo. Para peor, apenas llegué sacaron al director técnico que me había pedido, que hablaba en varios idiomas y con quien me entendía, y pusieron a uno que hablaba solo rumano. Estaba comodo pero me fui por los problemas económicos. El idioma te afecta mucho, era como estar separado del resto".


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