"En este equipo no hay insustituibles"

Ante la ausencia de Suárez en el próximo partido ante Colombia por Eliminatorias, Diego Forlán se refirió a la importancia de la oncena por encima de un jugador; dijo que el grupo fue el que alcanzó los objetivos

Se fue ovacionado por los 25 mil espectadores que colmaron el estadio Oceane de Le Havre, en una clara demostración del cariño de la gente ya no solo en Uruguay sino en todas partes en las que juega. El público lo despidió de pie, como si se tratara de un francés más. Diego Forlán, el mejor jugador del Mundial de 2010, la referencia futbolística celeste y el que con su talento deportivo y su carisma, solo recibe reconocimientos.

En la zona mixta, a la que llegó con una gran valija y una bolsa de Louis Vuitton, fue el centro de atención de todos los medios. Como siempre. Nada diferente a la rutina que rodea su vida. En Madrid, en Milán, en Porto Alegre o en el lugar del planeta en el que esté. Respondió en español y en inglés. En conferencia de prensa comenzó respondiendo: “Se nota en todos lados el cariño en general del público y siempre le agradezco a la gente por eso. Uno lo recibe como un reconocimiento”.

¿Por qué el abrazo con Deschamps?

Porque nos conocemos desde hace tiempo y siempre me quiso tener en los equipos que dirigió, incluso cuando estuvo en Olimpique hablamos muchas veces.

¿Le dijo algo especial?

No, nada. Simplemente hablamos de que sabía cómo iban a jugar ellos, porque triangulan por las bandas y que se podía plantear un partido como el que se dio. Incluso, con Tabárez conversamos acerca de que (Francia) es un equipo que juega mucho por afuera. Además tenemos un amigo en común, Laurent Blanc.

¿Qué le dejó el funcionamiento de Uruguay?

En los primeros minutos del partido hubo un momento que nos costó encontrarle el punto al juego, pero es normal que suceda, porque el rival es Francia. Después creamos situaciones y si hubiéramos estado más claros o más tranquilos a la hora de definir, considero que podíamos haber hecho daño. Luego terminamos bien el primer tiempo y en el segundo arrancamos ahí. En el segundo tiempo ellos hicieron más cambios que nosotros y estaban más frescos. De todas formas, creo que nos vamos dejando una buena imagen, de un equipo que por momentos demostró buen fútbol y que estuvo cerca.

¿Quedó la sensación de que en el comienzo del partido le costó encontrar el punto justo?

Solo perdí dos pelotas al comienzo, pero también estaba en una función diferente a la que estoy acostumbrado a jugar. Me moví por la derecha. Sinceramente cuando me toca jugar en un lugar específico se siente…

¿Lo ata?

Me gusta jugar con más libertad, pero con el correr del partido el equipo empezó a mejorar y me fui sintiendo mucho mejor.

Incluso estuvo cerca del gol tras un pase de Abreu. ¿No la esperaba la pelota?

Sí, pero vino rápido, la cancha estaba mojada, ellos salieron enseguida y no tenés mucho tiempo para pegarle.

Entonces queda mano a mano con El Observador, antes de iniciar el regreso a Porto Alegre, donde le esperan dos semanas en Inter, previo a su regreso a la selección para jugar por Eliminatorias.

¿Cómo se disimula la ausencia de Suárez ante Colombia?

Es como cuando por alguna razón no me tocó jugar a mí. En este equipo no hay ningún insustituible, ni dependemos de un solo jugador para aspirar a lograr buenos resultados. Aquí hay un equipo y lo importante es rendir como tal: ese es el único secreto para llegar a los objetivos que nos planteamos. Y así fue como llegamos hasta ahora.

¿Cómo evalúa su actuación en el partido ante Francia?

Creo que fue buena, a pesar de las dos pelotas que perdí en el comienzo del encuentro y que quedan marcadas porque generaron dos contragolpes. A veces sucede eso porque soy un jugador al que dentro del equipo le toca arriesgar más y sucede que a veces pasan esas pelotas y otras veces no. Pero después, en otras jugadas en la que participé me sentí muy bien con el balón, lo aguanté y realicé la labor de equipo. Además, por la situación y el sistema que me tocó jugar ante Francia estuve más lejos del arco, pero me sentí bien.

¿Siente que el hincha siempre le pide más?

No tengo problemas con las exigencias que me puedan plantear. Soy autocrítico y sé cuando juego bien y cuando juego mal.

Quizás siempre se compara su rendimiento con la imagen que dejó en el Mundial de Sudáfrica, en el que jugó en un nivel de 10. ¿Es difícil mantenerse?

Es que hay que entender que son momentos. En esa etapa estaba jugando mucho más seguido y no tengas dudas que sentís las diferencias de cuando jugás y no jugás. Fijate que ya llevo dos años entre lesiones y falta de continuidad en los equipos, que obviamente afecta, pero ahora estoy logrando el ritmo. Y creo que hoy en día se ve un jugador totalmente diferente al que se podría haber visto en otros partidos que jugué con la selección. Y yo lo siento así.

¿Cuántos puntos tiene que ganar Uruguay de los 12 que jugará en los dos próximos meses por Eliminatorias?

Hay que ir de a poco.

Pero eso marcará si Uruguay va directo al Mundial o si va a sufrir como siempre.

Es que tenemos que ir paso a paso, partido a partido y después veremos, cuando hagamos cuentas, si nos falta, si nos sobra o si vamos a sufrir hasta el final. No hay que adelantarse, hay que vivir primero el próximo partido.

Forlán toma la valija, la bolsa de papel que esconde una reciente compra y sigue su camino. Atrás queda el estadio Oceane de Le Havre, el empate 0-0 ante Francia y su partido número 88 con la selección, para seguir incrementando el récord de presencias con el combinado a niveles que lo elevan a la categoría de leyenda.  


Fuente: Luis Inzaurralde, enviado a Le Havre

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