¡En el Salón de la Fama!

Un deporte con una mínima competencia interna, que está en el fondo de la bolsa a nivel regional, y que solo levantó en los últimos años en la modalidad playa, fue reconocido por su historia

El deporte uruguayo esconde historias increíbles. Cuando ven la luz, el mundo se asombra mientras acá pasan desapercibidas. El vóleibol es fiel testigo de estos hechos: desde hace dos semanas, Uruguay está en el Salón de la Fama.

Sí. Allá donde equipos y jugadores estelares escribieron la historia de este deporte, se coló Uruguay.

¿La razón? En 1947, Uruguay fue uno de los 14 países fundadores de la Federación Internacional de Vóleibol (FIV), en Francia.

“Ver la bandera uruguaya en el Salón fue muy emocionante”, contó a El Observador Julio Pérez, presidente de la Federación Uruguaya de Volleyball (FUV).

Contador de profesión, integrante de la Federación desde 1987 y en su tercer período como presidente, Pérez viajó a Holyoke, en el estado de Massachusets, para la ceremonia de premiación.

“En la Universidad de Holyoke, que está al lado de Springfield, se inventó el básquetbol y el vóleibol”, contó Pérez mientras mostraba, maravillado, una foto de su celular con el cesto donde se jugó básquetbol por primera vez.

La rica historia uruguaya
El vóleibol y el básquetbol llegaron a Uruguay en 1912 de la mano de Jess T. Hopkins a través de la Asociación Cristiana de Jóvenes.

Mireille Gilles y Arnaldo Gomensoro cuentan esta historia en el libro Cien años de la introducción del básquetbol y el vóleibol en Uruguay.

“Cuando jugaba en la reserva de Bohemios, a fines de la década de 1960, el equipo tenía juveniles y equipo de primera división. Estaban Nacional y Peñarol y el deporte se jugaba en todos los clubes”, expresó Pérez.

En 1973, la primera edición de la Copa del Mundo femenina se jugó en Uruguay. Después, el evento –que se disputa cada cuatro años– se mudó a Japón.  

El declive
¿Cómo se llegó entonces a una realidad donde la actividad de vóleibol es tan escasa?

“Lo que pasó con el tiempo fue que en los clubes hubo una merma muy grande en la práctica del deporte”, afirmó Pérez.

“También se perdió la competencia en ADIC (Asociación Deportiva Intercolegial) que era un gran propulsor de nuestro deporte”, agregó.

¿Qué hace al respecto la Federación? “A veces se confunden las cosas. Nosotros como Federación, como institución de segundo grado, tenemos que fomentar las ligas y las ligas deben fomentar a los clubes. Es la liga la que debe motivar a jugar”, expresó Pérez.

En tal sentido, el presidente de la FUV dijo que la Metropolitana se está creando nuevamente para volver a organizar el torneo para 2014. No se juega desde 2007.

Lo que sí se juega en Uruguay es la Livosur, que es un torneo social que disputan los jugadores que estaban en los clubes del Metropolitano –como Banco República, Náutico o Bohemios– con otros a los que simplemente le gusta el deporte.

“Le reconozco muchas cosas buenas a la Livosur, pero a veces se juega con otras reglas como con dos líberos, o ves jugadoras de 14 años enfrentando a un grupo de amigas de más de 50”.

Actualmente también se juega una Súper Liga Nacional. “Debe tener más etapas, hay que motivar más al interior, llegar a plazas que antes eran muy fuertes como Paso de los Toros, Maldonado, San José o Río Negro”, afirmó Pérez.

A nivel de selecciones, hoy Uruguay siempre queda entre los últimos puestos de Sudamérica.  

Infraestructura y arena
Hace un par de años, Uruguay logró la donación de un piso de parte de la FIV. “Lo hemos usado en Canelones, Colonia Valdense y Flores, pero carecemos de un lugar fijo”.  

Esa realidad puede cambiar para el año que viene, si prospera un convenio con la Escuela Sanguinetti. “Instalaríamos la cancha ahí y se montaría una escuela de volley”.

El objetivo de la FUV para el año próximo es empezar a potenciar el vóleibol sala e intentar lograr el crecimiento que se alcanzó en la modalidad beach volley.

Sobre la arena, Uruguay quedó a un paso, tanto en varones como mujeres, de llegar a los Juegos Olímpicos.

Ahí están los Nicolás Zanotta, Guillermo Williman, Renzo Cairús, Fabiana Gómez, Lucía Guigou y una interesante camada de jóvenes.

El Circuito Nacional, de la mano del promotor Enrique Belo y de Leonardo Rodríguez –una de esas personas con cabeza 24 horas por y para el vóleibol–, se volvió a potenciar este año.

La FUV logró, además, la concesión del predio que perteneció a la cancha de básquetbol de Las Bóvedas, para montar un estadio cerrado de arena. “Todavía nos falta la aprobación de los planos para empezar a trabajar”, comentó Pérez.

Así está el vóleibol uruguayo. E increíblemente, tiene su lugar en el Salón de la Fama.


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