En busca de la identidad perdida

Uruguay inicia el lunes las tareas de cara al partido del viernes ante Paraguay, con la mala noticia de que Cáceres sufrió un accidente y no podrá jugar

Domingo previo a los partidos por las Eliminatorias. El día que Tabárez espera que su teléfono no suene. ¿Motivos? Ocurre habitualmente que el jefe de la sanidad, Alberto Pan, o alguno de sus colaboradores, lo llama previo al inicio de las tareas para informarle sobre cualquier contratiempo que tenga algún integrante del plantel.

El teléfono sonó. Inesperadamente, Martín Cáceres sufrió un accidente de tránsito mientras volvía a casa tras el partido contra Bologna y tuvo que ser hospitalizado por varias heridas, que no resultaron graves, pero que le impedirán jugar los partidos del viernes próximo ante Paraguay (a la hora 19 en el Estadio Centenario) y el martes 26 frente a Chile en Santiago. El defensa  conducía un Porsche Cayenne que chocó de manera violenta con otro vehículo en el que viajaban tres jóvenes en un cruce que no tenía semáforo.

Juventus, club en el que milita el uruguayo anunció en su web que Cáceres no sufrió lesiones óseas y solo debió ser intervenido por una herida en el cuero cabelludo y otra por un corte en el pómulo.

El jugador quedaba ingresado en un hospital turinés toda la jornada para mantenerlo en observación y se estima que el lunes será dado de alta. Pero claro, queda descartado para los partidos ante Paraguay y Chile.

Bajo estas perspectivas y con obligación de recuperar la identidad, Uruguay sale al ruedo. Mucho tiempo pasó de los últimos revolcones en el clasificatorio para el Mundial de Brasil 2014.

Cinco meses atrás… “Sin urgencias, ni creer en soluciones mágicas porque no estamos de acuerdo en que hay que sacar jugadores y poner a otros, sino reintegrar a otros y mantener lo más posible el crédito en algunos jugadores más allá de los problemas de rendimiento que si se perpetuan o se mantienen en el tiempo la realidad es la que marca las cosas. Pero repito lo del principio, todo eso nos pasó en un mes y medio y hace seis años y medio que venimos andando en esto. Estamos a cinco meses del reinicio de las Eliminatorias y en cinco meses pueden pasar muchas cosas y no debemos apresurarnos”.

Cinco meses después… Tabárez oficializó la lista de jugadores convocados para los partidos con Paraguay y Chile que reanudarán el proceso de las Eliminatorias. Como lo había anticipado: aplicó el crédito y recurrió a cuatro nombres que pasan a formar parte del grupo. Todos conocidos. Por alguna u otra razón los jugadores que se pueden denominar nuevos, pasaron por el Complejo.

Uruguay retoma las tareas en busca de la identidad perdida.

“En la selección tenemos problemas futbolísticos que me tocan a mí la mayor parte de la cuota de responsabilidad. Por ahí pasa la cosa. Debemos tener otras alternativas de propuestas porque los problemas son de juego. Lo vamos a hacer con mucha calma, con mucha paciencia, sin urgencias y sin dramas”, había anticipado Tabárez antes de buscar soluciones.

Primero fue un amistoso con Polonia, en el que los celestes se impusieron 3-1, y luego ante el campeón del mundo, España, con la que perdió 3-1, para realizar pruebas y obtener conclusiones de cara a lo que se viene.

“Prefiero arriesgar con España y sacar evaluaciones significativas para el partido contra Paraguay”.

Y llegó el momento esperado. El que podrá marcar la tendencia del rumbo de la celeste en las Eliminatorias. Es cierto que la posición en la tabla es complicada (Uruguay está quinto, con el mismo puntaje que Venezuela y Chile; al Mundial clasifican cuatro en forma directa y uno va al repechaje), pero también lo es que no es ni menos que la realidad de los últimos procesos. Entonces, ¿por qué tendría que cambiar? ¿Por haber sido campeones de América? Nada asegura el triunfo eterno. Y luego del éxito suele llegar el bajón.

“En lo particular esperaba esto. Es muy humano lo que pasó y le sucedió a un montón de grupos que cuando se logran cosas ya no son como la primera vez. Guardiola cuando dejó de estar al frente de Barcelona dijo que estaba vacío. Nosotros lo que hicimos fue insistir con cosas que habíamos hecho hasta que la realidad nos demostró que había un problema futbolístico y no insistimos”, dijo Tabárez a El Observador.

¿Qué hizo para intentar acomodar el equipo? En primera instancia movió piezas. Intentó sacudir la estructura del equipo. La princ ipal novedad pasó por dejar de lado la idea de jugar con los tres mosqueteros del gol: Suárez, Forlán y Cavani. Fue con dos puntas.

Y después probó e insistió con Nicolás Lodeiro en el doble cinco. Esto le brindó un poco de aire fresco al equipo.

La selección tiene que acomodar el cuerpo en la tabla, volver a ser aquel equipo sólido y sin fisuras, volver a imponer cosas y recuperar el terreno perdido.

“Tenemos desafíos por delante porque nos han endiosado y es muy humano que aparezcan celos, personalismos u otros problemas. Esto es humano. Ese es el gran desafío de aquí en más. Tenemos que estar atentos a eso. Sería anormal que no sucediera, y lo estamos esperando. Es un trabajo a hacer que no es fácil”, había presagiado el preparador físico José Herrera en el libro sobre la vida de Tabárez que escribió Horacio “Tato” López.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios