En busca de la explosión

El básquetbol femenino se encuentra en fase de crecimiento

Crece en cantidad de equipos, en nivel de juego, tiene un equipo del interior integrado a la liga principal y las selecciones juveniles salen a competir afuera. El básquetbol femenino uruguayo está en fase de construcción y con unas ganas bárbaras de pegar el estirón.

"Tenemos 520 jugadoras afiliadas y más del 50% son de Montevideo; es poquito, pero es un piso para crecer", dijo a Referí Víctor Porrati, neutral del básquetbol femenino en la Federación Uruguaya de Basketball (FUBB).

Porrati trabaja desde hace tres años con Claudia Pazos y ambos desembarcaron en la FUBB para poner en marcha en el básquetbol la pretensión estatal de fomentar la inclusión de la mujer, tan alicaída a nivel global en el deporte uruguayo.

"La realidad que encontramos es el que el femenino estaba un poco estancado y buscamos otra proyección en lo local y también en lo internacional donde solo se enviaba una selección mayor a los torneos internacionales para cumplir con la obligación impuesta por FIBA", expresó.

Alejandro "Gallego" Álvarez, entrenador que este año dirigió a la selección mayor en el Sudamericano de Ambato y que ahora prepara a la sub 15 para el Sudamericano de Ibarra, dijo que el panorama del básquetbol femenino empezó a cambiar cuando las selecciones formativas comenzaron a competir afuera.

"A diferencia de lo que pasaba en la pasada década donde las juveniles U15 y U17 no salían a competir, desde hace seis años se empezó a ir a todos los torneos. Eso generó un crecimiento que se ve en los 10 equipos que tiene la liga, que se puso competitiva", dijo.

Malvín, el referente

Los 10 equipos que juegan lo que por tercer año consecutivo se denomina Liga Uruguaya de Básquetbol –igual que en varones– son Albatros, Aguada, Capitol, Capurro, Cordón, Goes, Malvín, Nacional, Unión Ciclista Maragata y 25 de Agosto.

El gran referente es Malvín que el año pasado ganó su 13º título en forma consecutiva.

"El secreto del éxito es que la directiva está involucrada en el desarrollo del femenino con sus infraestructuras, un cuerpo técnico estable, un equipo multidisciplinario que abarca psicólogo y nutricionista, la sala de musculación y la cancha con horas disponibles. Todo lo que tiene el masculino lo tiene el femenino", contó Sandra Panario, delegada del equipo femenino desde hace 19 años junto a su esposo Dardo Ríos.

Malvín fue el primer equipo en traer jugadoras extranjeras (argentinas y estadounidenses). "Eso también ayudó a levantar el nivel", dijo Álvarez.

Las playeras juegan playoffs por el título contra Aguada mientras que Goes –con una jugadora cubana y con Victoria Pereira, la gran figura del básquetbol uruguayo– lo hace con Nacional, que por primera vez presentó un equipo femenino.

"Desde hace dos años teníamos formativas sub 13 y sub 18, pero este año competimos por primera vez de forma oficial en sub 18 y en mayores; la sub 13 lo hace en Liga de Desarrollo", contó a Referí la delegada de los tricolores Andrea Ramondino.

"Es todo a pulmón porque hay pocos recursos. Entramos a jugar asumiendo todos los costos por parte de la subcomisión de básquetbol femenino: camisetas y jueces. Con el tiempo muchos allegados al básquetbol de Nacional se arrimaron a dar una mano y a absorber costos. Un dirigente tiene una camioneta y ahí viajan muchas jugadoras cuando tenemos que jugar en sub 18 contra Canelón Chico o Urupán de Pando", reveló.

Nacional tiene en su plantel a la argentina Katerina Mazzoni (quien sustituyó a Noelia Mendoza a mitad de temporada). "Es un esfuerzo importante porque viaja todos los viernes, entrena y al otro día juega", contó Ramondino.

"A diferencia de lo que pasa en varones, la Liga femenina tiene a un equipo del interior en mayores: Unión Ciclista Maragata, por el gran trabajo que hace ahí Mario Hernández desde hace años", expresó Porrati.

El desarrollo en claves

El neutral contó las líneas de acción que impulsó desde la FUBB para potenciar el desarrollo del femenino.

"Lo que hicimos fue una reestructura de funcionamiento en varios rubros", dijo.

1)- Las divisiones formativas pasaron a depender del área "formativas" de la FUBB.
2)- Cuando asumieron los actuales neutrales había seis equipos jugando el Metropolitano. Se integraron varios más y se creó la Liga Uruguaya.
3)- Se invitaron a equipos del interior cuyas actividades no estaban coordinadas con las de Montevideo para hacer torneos. El año pasado, con sede en Bohemios, se jugaron finales nacionales en categoría U15. El ganador fue Malvín, mientras que en U17 las finales se llevaron a cabo en Paysandú resultando campeón Capitol.
4)- Con el afán de empezar a ampliar la base ya se realizaron cinco encuentros nacionales de mini-basket, los dos primeros en Montevideo, uno en Flores, otro en Fray Bentos y el último en la Plaza 7 del Paso Molino. "Son jornadas que van de las 9 de la mañana a las 4 de la tarde, se hacen juegos, sorteos de regalos y es para niños de entre seis y 12 años. El año que viene haremos el sexto en Nueva Helvecia", dijo Porrati.
5)- Concurrencia a todos los torneos internacionales con selecciones juveniles. "El año pasado, en U14 fuimos a Córdoba y le ganamos a Chile al que nunca se le había ganado".
6)- La selección U15 que jugará en dos semanas el Sudamericano de Ibarra disputará este fin de semana amistosos de preparación en Gualeguaychú y tres amistosos en Lima antes del torneo, en lo que será una inédita preparación. Junto al Gallego Álvarez en la dirección técnica trabajan Carlos Vázquez como ayudante, Sabina Bello –jugadora de Malvín y la selección mayor– como preparadora física y Matilde González como fisioterapeuta.
7)- Creación de la Escuelita de Basket en el municipio B del cual Porrati es alcalde suplente. La misma está a cargo de Victoria Pereira. "Funciona en verano e invierno para niñas de entre siete y 14 años y ya hicimos contactos para crear otra en otro municipio", explicó el neutral.

Los déficits a paliar

Si bien San José está integrado en mayores y hay equipos del interior en formativas, la FUBB apunta a lograr una coordinación con los respectivos departamentos y aspira a generar competencias auténticamente nacionales.

"Hay básquetbol femenino en un 70% del país: Colonia y Maldonado trabajan muy bien, están Paysandú, Salto, Mercedes , Río Negro, en Lavalleja hay torneos chicos, en Artigas hay un par de clubes. Para noviembre de este año teníamos previsto jugar el primer Torneo Nacional pero por calendario lo tuvimos que dejar para el año próximo. Va a ser un paso muy importante", dijo Porrati.

Otro de los problemas que enfrenta este deporte es la falta de espacio para practicarlo: "Muchos clubes no tienen horarios para dar sus canchas. Cuando en diciembre se inaugure la cancha de Ugab va a facilitar mucho", opinó el neutral.

Así, con mucho por crecer, el básquetbol femenino busca expandirse como una opción para las mujeres, integrar más y mejor al interior y ser más competitivo a nivel uruguayo. Un gran desafío que va tomando color.

Álvarez: "Tenemos que apuntar a la base"
Una de las carencias más grandes que tenemos es que hay pocas jugadoras, por eso tenemos que apuntar a la base. La ventaja que tenemos es que hasta los 15 años las nenas juegan con varones. Lo que hay que pensar es cómo siguen de los 16 años en adelante, con más partidos y más nivel de competencia y al mismo tiempo agrandar la base en la iniciación y reclutar jugadoras de chiquitas. Eso lleva esfuerzo y mucha cabeza, pero es el único camino para empezar a crecer", dijo el Gallego Álvarez.

"La gran debilidad que tenemos es que el básquetbol no está en los colegios a nivel escolar y liceal. El hándbol y hockey ya tienen su semillero ahí y se les hace más fácil tener una base más amplia. Acá la base es corta", expresó.

Álvarez dijo que el básquetbol femenino aún no tiene un proyecto de selecciones pero sí un "borrador" sobre el que charlará con las autoridades tras el Sudamericano U15.

"Una de las ideas ahí es llegar al interior donde hay muchas chiquilinas disponibles y mucho trabajo de entrenadores, pero tenemos que darles herramientas para acortar la brecha de las distancia y del nivel de juego", expresó.

Con respecto a los objetivos que perseguirá la U15 en Ibarra, comentó: "Vamos a ir aprender. El año pasado en U14 se le ganó a Chile por primera vez a nivel sudamericano y se logró un cuarto puesto en un torneo donde no estuvieron Brasil ni Venezuela. Vamos a ver dónde estamos parados. Vamos con muchas chicas jóvenes que dan ventaja de edad pero se apuesta al crecimiento de esta generación. Después de 2018, 2019 con el Sudamericano de su generación intentaremos perseguir otros objetivos. Cuando conozca los niveles se pueden armar otros objetivos: ser competitivos, hoy las brechas son muy grandes con el resto", indicó.
sobre todo en los físicos y eso hace que los partidos sean muy abiertos, de 30, 40 puntos de diferencia. Lo primero es tratar de ser competitivo para luego bsucar resultados y que eso sirva como disparador para todo lo que viene.

Uruguay de 12 torneos en U15 fue a cinco, de 26 juegos solo se ganaron tres. Estamos en el último escalón de Sudamérica con Perú, Bolivia no está compitiendo. Los últimos cuatro en forma consecutiva. En U 17 de 11 torneos solo se jugaron tres. La idea es tratar de empezar a trabajar con estas chiquilinas para que luego continúen el ciclo olímpico. Muchas regalan edad, menos de la mitad son 2001. El resto 2002, 2003 y 2004.


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