En Argentina pagan a niños para jugar al baby fútbol

Como si fueran profesionales, algunos equipos “contratan” a pequeños, quienes juegan varios partidos por fin de semana para facturar más

Como si fueran jugadores profesionales, en el fútbol infantil de Argentina, más precisamente en Buenos Aires, es muy frecuente que clubes de la Capital Federal paguen dinero a pequeños del Conurbano, para reforzar sus equipos.

El diario Clarín informa este lunes que, al no haber reglas que lo impidan, los clubes más poderosos recurren al dinero para incorporar a futbolistas. De esa forma, algunos niños llegan a jugar cinco partidos por semana para distintos equipos, lo que les permite juntar 4.000 pesos argentinos por mes, unos US$ 500.

Los niños “contratados” son conocidos como los “extranjeros”, quienes son reconocidos porque siempre llegan a las canchas en remís o en camionetas. “Basta con pararse un sábado en la puerta de algún club para verlo: el auto estaciona y baja el conductor. Busca al directivo o entrenador del club y recibe el dinero acordado. Recién ahí los chicos entran al club y juegan”,, informa la nota de Clarín.

Luego, cuando termina un partido, los niños salen a las corridas para otro club, donde los esperan para jugar con otra camiseta y recibir más billetes.

Pero algunos clubes prefieren seguir con su filosofía de no contratar niños, por más que eso le implique perder categoría a la hora de pelear los títulos. En las tribunas, los niños e hinchas de equipos que no recurren a esa forma de reforzar sus planteles, como Barracas, le cantan a los que sí lo hacen: “ …los pibes no son mercenarios/ por plata no van a jugar/ juego por la camiseta/ solo me quiero divertir/ Barracas es un sentimiento, no paga remís… ”.

“Hay muchos pibes que hoy están en Primera o están por subir que no salían a jugar si antes no cobraban. ¿Qué tiene que ver todo esto con la esencia de los clubes de barrio y la formación de los pibes?”, dijo Milcíades Peña, legislador y creador del programa radial sobre baby fútbol “El semillero”.

Por partido, se paga un promedio de $200 argentinos, lo que permite que un niño que juegue cinco partidos por fin de semana llegue a $.4000 por mes. Aunque en algunos casos se llega a pagar hasta $1.000 por encuentro.

Según indica Clarín, en los vestuarios es común que los entrenadores les griten los chicos contratados: “Estás cobrando 300 pesos, ¿cómo puede ser que no me ganés el partido vos?”.


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