"En 100 m libre tengo margen para mejorar"

Licenciada en finanzas y cinco veces mundialista, Inés Remersaro va por sus segundos Juegos en natación

Viajó por Alemania y Colombia y se consiguió una beca en Estados Unidos para progresar en la natación; lleva cinco mundiales disputados y tres Juegos Panamericanos; es licenciada en finanzas y va por su segundo Juego Olímpico. Inés Remersaro tiene 23 años pero siempre apuesta a más. Por eso dirá presente en Río 2016, sus segundos Juegos Olímpicos.

"No fue fácil dejar a mi familia para irme al extranjero siendo tan joven, pero no tenía opción: acá no iba a ser tan fácil compatibilizar deporte y estudio", cuenta la nadadora a Referí en Biguá, su segunda casa.

En 2008 estuvo unos meses en Alemania. En 2011 se puso bajo las órdenes del cubano Ibrahin Zaldívar en Colombia. Y en enero de 2012 consiguió una beca en la Oklahoma Baptiste University con Samuel Freas como entrenador.

"El pueblo donde estaba (Shawnee) era para estudiar y nadar. Me levantaba 5 de la mañana, entrenaba de 5.30 a 7.30, desayunaba, iba a clases y de 15 a 17 entrenaba de nuevo, estudiaba y cenaba. Eso cuatro veces por semana; el miércoles solo entrenaba una vez al día", recuerda.

"La política deportiva de Estados Unidos es genial, tienen el mejor nivel universitario de deportes y te ayuda a estudiar también a gran nivel. No era muy grande la universidad pero fue una experiencia genial", dice.

Volvió en diciembre del año pasado con título abajo del brazo: licenciada en finanzas. "Después de Río voy a buscar trabajo en algo relacionado, pero mi idea es seguir nadando y por qué no, ir a Tokio 2020".

Razones del desnivel

El nivel de la natación uruguaya, y en especial la femenina, está muy lejos de la élite mundial.

Martín Melconian se clasificó al lograr marca B mientras que Remersaro va por segundo Juego consecutivo por ser quien tiene la mejor marca técnica entre las damas uruguayas con lo que llena el cupo invitacional que otorga la Federación Internacional de la Natación a los países que no tienen marca.

"Para desarrollar un deporte como la natación, es muy importante la infraestructura. Para entrenar en piscina de 50 metros me tengo que ir los fines de semana a Maldonado porque en Montevideo no está en uso la pileta de Neptuno. Somos poquitos para la captación de talentos y las mujeres, en especial, dejan a muy temprana edad por falta de motivación, por priorizar los estudios y por no ver futuro en el deporte, por lo que no se termina de mejorar el nivel deportivo ni se llega a explotar del todo el potencial de cada nadadora", analiza.

Mientras, Remersaro nada como una más entre varios socios de Biguá, cuya pileta es de 25 metros.

El origen

Remersaro practicó hándbol –era una promisoria figura de Colegio Alemán–, gimnasia artística y nado sincronizado antes de elegir definitivamente a la natación.

Siguió los pasos de su padre, Jorge, quien fue nadador representando a Uruguay en el Sudamericano de Maldonado 1976 y ahora es entrenador de waterpolo.

"Mi madre es profesora de educación física, mi hermana mayor nadó hasta los 18 años y mi hermano menor nada", cuenta.

Empezó con siete años a nadar en Biguá donde Javier Golovchenko ya había sentado las bases de un equipo que ganó 15 veces seguidas el Campeonato Nacional.

En 2004 defendió por primera vez a Uruguay en el torneo Promesas del Cono Sur y en 2007 fue una de las figuras de la selección juvenil que realizó un excelente Sudamericano en Caracas, bajo el mando de Zaldívar.

Remersaro ganó el oro en 200 m espalda, la plata en 100 m espalda y sumó otra plata y un bronce en las postas: "Ese verano entrenamos como nunca y éramos una generación con mucho talento", explica.

Ese mismo año disputó el primero de sus tres Juegos Panamericanos. En Shanghái 2011 le tocó el primero de sus cinco mundiales y ahora va por su segundo Juego Olímpico con un cambio sustancial: pasar del 100 m espalda al 100 m libre: "Hace dos o tres años que la vengo mejorando, nadando abajo del minuto y ahora estoy en la barrera del 58''. Tengo margen para mejorar. En espalda tuve altibajos en el progreso y desde 2014 no la mejor", afirmó. Se viene Río e Inés ya sueña con Tokio.

Evolución en 100 m libre

18-6-2016: 58.60 en Maldonado
27-6-2015: 58.62 en Clermont
28-3-2015: 59.11 en Tijuana
14-3-2014: 59.48 en Nuevo León
3-6-2011: 59.57 en Colombia

La malla de US$ 500

El costo de las mallas de competición asciende a US$ 500. "Si puedo me las compro antes porque en los torneos a veces se consiguen pero hay veces que vas y te dicen que como no esponsorean a tu país no te la pueden dar". Desde enero de 2010 están prohibidas las mallas de poliuretano. Ahora son textiles y no pueden tener mangas.

Uruguayas retro en 100 m libre

México 1968, Ruth Apt, 1.07.0, 6ª en su serie
México, Lylián Castillo, 1.08.3, 7ª en su serie
México, Mónica Figueroa, 1.07.2, 7ª en su serie

La ficha

Fecha de nacimiento: 2 de diciembre de 1992
Club: Biguá
Entrenador: Javier Golovchenko
Profesión: Licenciada en finanzas
Logros y participaciones
* Oro en el Sudamericano juvenil de Caracas 2007 en 200 m espalda, plata en 100 m espalda, plata en 4x100 m libre y bronce en 4x100 m combinado
* Semifinalista en 200 m espalda en Juegos Panamericanos de Río 2007 y finalista en el 4x100 m libre
* Finalista en los Juegos Odesur de Medellín 2010 en 200 m espalda: séptima en la final
* 16ª entre 17 en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 en 200 m espalda
* Debut mundialista en Shanghái (pileta larga): 47ª en 100 m espalda y 35ª en 200 m espalda
* Primer Juego Olímpico: 43ª entre 45 en el 100 m espalda
* Primer mundial de pileta corta en Estambul: 43ª en 100 m espalda y récord nacional en 200 m espalda (32ª).
* 41ª en 100 m espalda del Mundial de pileta larga Barcelona 2013
* Récord nacional 200 m espalda en el Mundial de pileta corta de Doha 2014
* 21ª entre 28 en el Mundial de Kazan 2015 en 100 m libre, 47ª en 100 m espalda y 40ª en 200 m espalda

Las chances de medalla

En los deportes de tiempo y marca es sencillo saber cuál puede ser la suerte que le toque a los deportistas uruguayos. Inés Remersaro no va a superar la serie y va a quedar en el fondo de la tabla del 100 m libre. Por eso su objetivo está puesto en sí misma: en mejorar su marca personal (58.60) que también es récord nacional. Y ese objetivo, que puede sonar sencillo cuando se observa que un récord mundial (52.07) está a años luz es bastante complicado. No solo porque cuesta años de duro y solitario entrenamiento mejorar de a décimas o centésimas de segundo sino porque la carga psicológica que implican las luces de los Juegos hacen que el propio deportista se cargue de presiones que pueden pesar a la hora de competir.