El virus de la vergüenza

Dunga dijo que 15 de sus jugadores padecieron diversos dolores; la prensa lo calificó de otro modo
El fútbol brasileño vuelve a sumergirse en una nueva crisis de identidad. Tras la vergonzosa bofetada recibida en su Mundial del año pasado ante Alemania (1-7 en semifinales) y un cambio de rumbo en la conducción técnica, Brasil volvió a fracasar. Esta vez en la Copa América de Chile.

Antes fue Mano Menezes, después Luiz Felipe Scolari y ahora es Dunga. Los nombres desfilan por la conducción técnica. Pero el rumbo futbolístico no se endereza.

Dunga había sido timonel de Brasil entre 2006 y 2010 conquistando la Copa América de Venezuela 2007.

Pero la derrota ante Holanda en cuartos de final de Sudáfrica 2010 le costó el puesto.

La Confederación Brasileña, seducida por el estilo de moda impuesto por Barcelona, apostó por Mano Menezes abandonando las formas conservadoras poderadas por Dunga.

Pero la eliminación en cuartos de final de la Copa América de Argentina 2011 y una serie de resultados adversos en amistosos precipitaron su salida y el retorno de Scolari, campeón mundial en Corea-Japón 2002 con la verdeamarelha.

La consagración en la Copa de las Confederaciones 2013 fue el impulso que Brasil necesitaba. Pero el mismo se estrelló contra el fútbol alemán en semis del Mundial pasado.

En una clara demostración de no saber qué dirección tomar, volvieron a Dunga y sus formas.

El entrenador de la selección uruguaya, Óscar Tabárez, elogió a Brasil tras su debut en Chile (2-1 a Perú): "Me gustó cómo atacó y cómo defendió".

Pero a Brasil no le dio para ganarle a Paraguay, y como en 2011, se fue eliminado ante el mismo rival y por la misma vía: los penales.

Si bien Dunga no lo usó como excusa, en la conferencia de prensa post partido dijo que 15 de sus jugadores habían sido afectados por un virus que les hizo padecer "dolor de cabeza, espalda y ganas de vomitar".

La prensa brasileña reaccionó en forma unánime con una sola palabra: "Vergüenza".

Lance tituló: "La vergüenza no tiene fin" y en un editorial sugiere que la eliminación es reflejo de un momento que pide un nuevo entrenador, pues considera que la "era Dunga" debe acabar.

"El momento de empezar un trabajo con una filosofía nueva debería ser ahora, antes del inicio de las Eliminatorias", afirma el medio.

El diario Correio Braziliense también fue duro en su gran titular, que dijo "Selección de vergüenzas", sobre una foto que muestra la desolación de varios jugadores brasileños frente al festejo de los paraguayos.

"Después del 7-1 contra Alemania y del 3-0 frente a Holanda en el Mundial, Brasil asiste a otro fiasco con la eliminación de la Copa América", sostuvo el diario de la capital.

El periódico O Globo también usó la palabra "vergüenza" y dijo que Brasil vio el sábado en Chile "una película repetida", en alusión a la Copa América de 2011.

El diario carioca agregó que "Brasil sufrió otro duro golpe en su autoestima y en su credibilidad" y afirma que "la reconstrucción después del 7-1 ha dado algunos pasos hacia atrás".

"Fuera", tituló en su portada Folha de San Pablo bajo una foto del entrenador Dunga, en la que se leyó la leyenda: "Nuevo fracaso. Casi un año después del Mundial, Brasil pierde en los penales y se queda fuera de la Copa América".

De todos modos a Brasil le fue bien en las Eliminatorias para Sudáfrica 2010 con Dunga clasificándose en primer lugar con nueve triunfos, siete empates y dos derrotas.

Su puesto, de momento, no corre riesgo más allá de los reclamos de la prensa. Pese a haber sufrido otra vez el virus guaraní.