El valiente Danubio liquidó la polémica era del Polilla

Un gol en la hora del juvenil Ardaiz sentenció la suerte de Jorge Da Silva y dejó a Peñarol con un pie y medio afuera de la lucha por el título

Difícil de explicar. Durísimo de digerir. Los hinchas de Peñarol son mudos testigos. Se limitan a mirar. Jardines se pone de pie. Hinchas trepados al tejido. Gente que salta la fosa y celebra contra el alambrado. Y un Palco que vibra al grito de Danubio. Todo en blanco y negro. ¡Qué locura!

Y allá, a la distancia, viene el Polilla. Atravesando la cancha. Cargando la pesadilla. En su mente ya está tomada la decisión.

Sus jugadores quedan petrificados en la cancha. Uno, dos, tres en cuclillas. Otros que protestan al juez. Y por los altoparlantes la canción del Danubio que repiquetea en sus oídos como un martirio.

Es el final. En la hora. En la última corrida. Danubio terminó con la era de Jorge Da Silva al frente de Peñarol. Se convirtió en el mata Polilla. Y momentaneamente sacó de la pelea del campeonato al carbonero.

Lo hizo después de un partido de vértigo, plagado de errores e imprecisiones que terminó saldando la imprudencia de un botija de 17 años que, con el atrevimiento propio de su edad, marcó el tanto de la victoria.

Como pocas veces, un Peñarol que parece maldecido, contaba con la suerte de su lado. Tuvo todo a pedir de boca. A su frente se paraba un equipo que llegaba de ser goleado. Un golero cuestionado. Y un equipo armado de los pelos con un montón de botijas de juveniles.

Por si fuera poco, el equipo de Da Silva no tuvo tiempo de deambular sus penas ni dudas por la cancha. A los 10 minutos Juan Manuel Olivera tomó del brazo a Valdez y le cometió penal que Junior Arias cambió por gol.

Era el escenario ideal para el resurgimiento. Junior terminaba con la sequía y Peñarol se ponía en ventaja lo que permitía dejar de lado los nervios.

Pero todo duró un suspiro. El equipo de Da Silva mostró las falencias de siempre. Y una vez más lo lastimaron con una pelota quieta. Algo tan evitable como un tiro libre centro al segundo palo terminó en el gol del empate de Rocaniere. Solo y sin marcas.

Movieron y otra vez Junior. Desborde de Albarracín, centro pasado. Rodríguez duda, Nandez de buen partido conecta de cabeza al medio, y Junior Arias marcó el segundo.

El gol hacia pensar que generaría confianza en un Peñarol que mostró cambios. El DT paró a Nandez por derecha y provocó el efecto deseado. Generó peligro y desbordó seguido a Rodríguez.

Guzmán Pereira y Ángel Rodríguez se repartian la marca.

Claro que no contaban con que Danubio franqueara esa zona con gente que tocó en corto, con Sarachi, Graví y Peña desbordando por las bandas y un trabajo inteligente y a destajo de Gonzalo González.

Y cuando nadie lo esperaba, Jonathan Dos Santos encaró por el carril central, la defensa metió marcha atrás y como nadie la salía le pegó de afuera. Frascarelli fue cómplice y no reaccionó. Danubio empató y así se retiró al descanso.

Es cierto que no mereció el empate, que Peñarol fue levemente superior, pero en este deporte las cosas se definen con efectividad.

En el complemento se repartieron más la pelota y el escaso protagonismo que existió. Poco y nada generaron. La pelota anduvo deambulando por el medio donde se intensificó la lucha.

Y flotaba en el ambiente la sensación de que era para cualquiera de los dos. Danubio perdió a dos defensas por sendas lesiones pero Leo Ramos se las ingenió con los pibes para aguantar a pie firme los embates de un Peñarol que había tirado toda la carne en el asador con Dibble y Gastón Rodríguez en cancha.

Sobre la media hora Bressan se regaló pegando en la mitad de la cancha y se fue expulsado.

Los 15 minutos finales quedaron abiertos al querer y no poder de un Danubio remendado y con muchos jóvenes en cancha y un Peñarol que deambulaba con sus penas.

En la hora casi lo gana el aurinegro. El picante Junior Arias fue al mano a mano con Etulain que salvó con el cuerpo. En la recarga, con Peñarol mal parado, Ardaiz corrió con la pelota desde el mediocampo y terminó con el Polilla.

Ya no bastaron las palabras de apoyo del presidente Damiani. Ya era insuficiente el respaldo del plantel. No hay crédito. Se terminó. Polilla llegó a Los Aromos, saludó a todos, y se despidió. Fue el fin de un calvario.

Los puntajes

Danubio
Michael Etulain 5
Agustín Peña 5
Gonzalo Rocaniere 6
Matías De Los Santos 5
José Luis Rodríguez 4
Jorge Graví 5
Gonzalo González 5
Ignacio González 5
Marcelo Saracchi 5
Juan Manuel Olivera 4
Jonathan Dos Santos 6
DT Leonardo Ramos
Peñarol
Damián Frascarelli 4
Alex Silva 4
Carlos Valdez 4
Matheus Bressan 3
Andrés Rodales 5
Nahitan Nandez 6
Ángel Rodríguez 5
Guzmán Pereira 4
Nicolás Albarracin 5
Junior Arias 6
Miguel Murillo 5
Cambios en Danubio: 53' Renzo Ramírez (5) x M. De los Santos, 55' Emiliano Ghan (5) x J. L. Rodríguez y 71' Joaquín Ardaiz (5) x J. M. Olivera
Cambios en Peñarol: 58' Nicolás Dibble (5) x N. Albarracín, 69' Gastón Rodríguez (4) x M. Murillo y 76' Maximiliano Perg x G. Pereira
Cancha: Jardines del Hipódromo
Juez: Leodán González (5)
Goles: 12' J. Arias (P) de penal, 15' Rocaniere (D), 16' J. Arias (P), 21' Dos Santos (D) y 90' Ardaiz (D)
Amarillas: 10' Olivera (D), 11' Peña (D), 13' Gravi (D), 32' G. Pereira (P), 39' A. Silva (P), 83' Sarachi (D) y G. Rodríguez (P)
Expulsado: 75' Bressan (P)

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