El uruguayo de galera y bastón

El fútbol local no tuvo grandes incorporaciones y los clubes apuestan a referentes de edad avanzada que siguen distinguiendo la competencia con su experiencia: mirá la oncena que armó El Observador

En un país mayoritariamente poblado por gente de edad avanzada, donde la clase política peina canas y el fútbol es gobernado por hombres que pasaron la barrera de los 50 años, las canchas del fútbol uruguayo no escapan a esa tendencia y serán testigo de un nuevo campeonato uruguayo de veteranos.

La estructura de los clubes, la dañada economía de las instituciones y los plazos de mercado, refuerzan un fenómeno que se repitió con intensidad en la última década: los jugadores que emigraron en su momento como promesas, terminan retornando al club de sus amores para cerrar un ciclo. Es así que se podría conformar un equipo de jugadores con 30 y pico. Y más.

El arquero no podía ser otro que Jorge Contreras. El guardameta de Racing tiene 42 años y es el único abuelo profesional en actividad del fútbol uruguayo, ya que su hija le regaló un nieto a principios de 2014. Pese a su condición, el Loco, como se lo apoda por sus salidas del arco y sus intervenciones, reniega de la clásica pregunta sobre su longevidad. “Si hay algo que me calienta es cuando me preguntan cuándo voy a dejar el fútbol”, le dijo a El Observador en 2013.

Este equipo de veteranos jugaría con tres hombres de recorrido internacional y un brasileño que llegó a Uruguay siendo un juvenil para probarse en Peñarol.

El lateral derecho es Luciano “Cafú” Barbosa, capitán de Rentistas a sus 41 años. El paso de los años también le pasan factura a los jugadores. El propio Cafú lo confesó a El Observador cuando sufrió un principio de hipotermia en la cancha de Cerro: “Ya cuando entré al vestuario me sentía mal y empecé a gritar: ‘No puedo más, no puedo más’”, dijo en su momento.

La zaga la componen Andrés Scotti, libre de Nacional y pretendido por Rampla Juniors a sus 38 años, y Cristian González, con la misma edad, y capitán de River Plate. El dueño del lateral izquierdo es Darío Rodríguez, con 39 años y una renovación que le permitirá cumplir 40 en plena actividad.

La mitad del terreno plantea tres hombres de lucha, vigentes en sus equipos y un creativo exquisito que es referente de la hinchada tricolor. Andrés Fleurquin se consolidó como un jugador inamovible para Fernando Curutchet pese a la doble competencia a sus 39 años; Richard Pellejero con 37 es titular y referente de Sud América, y Andrés Aparicio, con la misma edad, completa el trío, pese estar relegado en la consideración de Möller para El Tanque Sisley.

El mágico es Álvaro Recoba, que a los 38 sigue regalando sonrisas dentro de una cancha de fútbol, lo que le valió la renovación contractual por parte de Nacional.

Con la partida de Walter Pandiani del fútbol uruguayo, la delantera corre por cuenta de Antonio Pacheco, quien renovó la semana pasada su contrato a los 38, e Ignacio Risso, quien perdió el puesto de delantero titular en Defensor Sporting a los 36, pero que igual renovó contrato.

La lista de jugadores veteranos no se acaba con los titulares, sino que en un hipotético banco de suplentes se destacan  Gustavo Múnua (36), Adrián Berbia (36), Adrián Romero (36) y Alexander Medina (36); Gustavo Varela (35), Sergio Orteman (35) y Gustavo Biscayzacú (35), al igual que la generación de Malasia, representada por Marcelo Zalayeta, Nicolás Olivera y Mario Regueiro.

A nivel de entrenadores, quien lleva la delantera es Raúl Möller, de El Tanque Sisley, con 64.


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