El uruguay Open, por dentro

Una recorrida por el detrás de escena del torneo internacional más importante de Uruguay, que se define este domingo
El Uruguay Open se define el domingo es, además del único torneo internacional de tenis profesional que se desarrolla en el país, una enorme maquinaria deportiva.

La rueda comienza a girar ya en febrero, con la planificación general las primeras invitaciones a los jugadores. A esa altura del año son tres personas, incluido el director Diego Pérez, pero durante el año crece 25 personas. En estos días se integran varios colaboradores, que elevan la cifra a 45, y si se suman los jueces de línea y ball boys, se puede hablar de 65 personas.

La puesta en escena es impecable: el Carrasco Lawn Tennis ayuda con unas instalaciones de primer nivel, en una zona espectacular.

Para los espectadores, el torneo tiene facilidades que lo asemejan a torneos internacionales de mayor nivel. Por ejemplo, la Zona Vip tiene de todo: una plaza gastronómica atrás de la tribuna, pensada para que los espectadores continúen el paseo y se queden a cenar tras los partidos, acompañados de música del DJs –el jueves estuvo Fernando Picón- y el chef Jorge Oyenard.

Además, los sponsors tienen su "fan zone", con juegos y servicios, para el público en general que no recibe invitación al VIP. Con eso se completa la experiencia tenística, que a diferencia de otros torneos donde se divide la jornada en dos (tarde y noche), se puede, comprando una sola entrada, ver todos los partidos del día en todas las canchas.

El Carrasco Lawn Tennis ayuda con unas instalaciones de primer nivel, en una zona espectacular.

El equipo de comunicación está integrado por nueve personas, que se encargan desde subir los resultados y fotos a la web y a las redes sociales, hasta encargarse del streaming para todo el mundo. Por reglamento de ATP, cada cancha cuenta con una cámara que emite en vivo cada partido. Además, se encargan de subir a la app oficial Livescore el tanteador en vivo, que lo lleva el juez de silla, con una tablet donde anota lo que sucede en cada punto.

La organización también por mandato de ATP, trabaja para evitar las apuestas ilegales. Por eso los periodistas deben informar de los resultados con un delay de 30 segundos, y solo los periodistas acreditados pueden informar en vivo de los resultados.

Hay cuatro jueces de silla, de los cuales uno solo es Uruguay, y viajan por todo el mundo. Además hay 20 jueces de línea, que necesitan cursos internacionales aprobados por la Federación Internacional.

Los jugadores cuentan con todas las comodidades, casi como en un torneo ATP. Tienen "shuttles" que los trasladan desde el hotel Dazzler, en Punta Carretas, hasta el Lawn, en varios horarios. Una vez allí la organización les proporciona pelotas, toallas, agua y bananas, además de las cuatro canchas de entrenamiento que destina el club para los jugadores, que deben reservar hora. Para eso está la oficina general del torneo, la que tiene más vida de todas, y que en el fondo tiene el de despacho de Diego Pérez, que vive esta semana como si fuera uno de sus históricos partidos de Copa Davis.

La ATP sigue de cerca el torneo, con veedores que evalúan in sito cada punto de la organización, y luego elevan un informe. Uruguay Open ha sido catalogado cada año con la máxima nota, confiaron a Referí desde la organización.

El Lawn se revoluciona en estos días, lo que no a todos los socios les gusta: pero es el privilegio de tener cerca a jugadores internacionales. Los tenistas usan los vestuarios de la planaa baja, y tienen turnos especiales para usar el gimnasio. Además, la organización les debe disponer un fisioterapeuta, disponible a cualquier hora.

Los jugadores tienen su propio restoran, pero la mayoría prefiere el de los socios, con tv más grande y más vida en general. Además tienen una sala de descanso, con mesa de ping pong y tv 30 pulgadas.

La ATP sigue de cerca el torneo, con veedores que evalúan in sito cada punto de la organización.

La fecha de este año no fue la mejor, ya que en lugar de caer tras el Challenger de Buenos Aires se pasó para adelante, pegado al de Colombia, lo que hace que muchos tenistas, cansados por la temporada y con los números justos –ellos se pagan los pasajes- terminen la temporada antes. Así y todo, muchos no se quieren perder el torneo, como se refleja en la fuerte lista de este año, que tuvo la indisimulable baja de Pablo Cuevas. Además de ser un atractivo deportivo, el salteño es un imán comercial: su presencia garantiza estadios llenos cada vez que entra a la cancha.

Este año los nombres más atractivos son Schwartzman o Almagro, que peleaban por entrar en semifinales de un torneo que quieren seguir trepando en consideración internacional. Y que es una gran chance, una vez por año, de ver a escala cómo funciona el circuito ATP.

Hoy las semifinales


Diego Schwartzmann y Carlos Berlocq se metieron en semifinales del Uruguay Open, que disputarán este sábado, tras ganar el viernes en los cuartos de final del torneo.

Schwartzmann, segundo cabeza de serie, venció no sin sufrir por 6-4, 6-4 a su compatriota Nicolás Kicker, octavo cabeza de serie del torneo.

Berlocq, mientras tanto, quinto favorito que viene en ascenso tras una fuerte caída en el ranking, venció al español Íñigo Cervantes, quinto favorito, en lo que puede considerarse una sorpresa dentro de un panorama en el que los cabezas de serie se han mantendio en carrera -salvo el argentino Guido Andreozzi (7°), que el viernes cayó ante el chileno Cristian Garín.

Schwartzman y Berlocq se enfrentarán el sábado a las 18, en la primera semifinal.

Además, argentino Horacio Zeballos, tercer favorito, venció al brasileño Rogerio Dutra Silva (6°), mientras que en el último duelo de la noche, el cabeza de serie número 1 Nicolás Almagro venció al chileno Garín, y enfrentará al argentino Zeballos.





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