El trampolín de casa

El Uruguay Open acerca al país el mejor nivel tenístico del año y permite que los representantes locales se fortalezcan para lanzarse con más confianza al circuito profesional y a la Copa Davis

El lunes 29 de octubre llega una nueva edición del Uruguay Open, Challenger ATP que se ha convertido en un clásico en el calendario tenístico local y que sirve no solo para tener presencia en la actividad profesional del tenis mundial, sino para elevar el nivel de los jugadores celestes, de aquellos que hoy representan a Uruguay en Copa Davis y de aquellos que lo harán en un futuro.

Porque el Uruguay Open trasciende la oportunidad de ver buen tenis en el país, es una suerte de trampolín y de plataforma de lanzamiento para los jóvenes uruguayos que durante el resto del año deben andar por el mundo buscando puntos para el ranking y peleando para crecer en el circuito.

El Uruguay Open es una forma que los organizadores privados y la Asociación Uruguaya de Tenis tiene para cobijar a los valores celestes que van surgiendo.

No es lo mismo salir fuera de fronteras a capturar puntos en Challenger o Futures que hacerlo “en casa”, como declaran una y otra vez los protagonistas.

Y no se trata de un cassette, sino que es la verdad.

Cuando están compitiendo en Uruguay están cerca de su familia, de los afectos, cuentan con el apoyo del público y lo único que tienen que pensar es en salir a la cancha a dar todo, pues el resto, está solucionado. Es igual que en la Copa Davis: “jugar en casa” es otra cosa.

Y justamente hacia la Davis puede ser el impulso del Uruguay Open, más allá de lo que para cada uno signifique el proceso en el circuito.

Para prueba basta con mirar hacia la edición del año pasado, en la que Martín Cuevas, “Bebu”, el hermano menor de Pablo logró la primera graduación ante la gente en el Carrasco Lawn Tennis.

Antes del Uruguay Open 2011 no había ganado nunca un punto de Copa Davis, después de aquella semana, en la que demostró temple y que estaba para seguir adelante, ganando en primera ronda y jugando de igual a igual después ante jugadores que estaban 400 puestos más arriba en el ranking de la ATP.

Aquello fue un antes y un después, porque a la siguiente Copa Davis salió creyendo en su potencial. Nervioso, pero convencido de que podía. Y así fue, tuvo otra actitud y se quedó con puntos importantes para el equipo, incluso abriendo la serie, aquella contra Perú.

En la edición pasada también estuvo Marcel Felder, primer singlista celeste ante la ausencia por lesión de Pablo Cuevas.

Otro que levantó a la gente de los asientos con su buena actuación, pasando el primer obstáculo, bastante difícil. Para Felder no se trata de la graduación, porque ya lleva años en el circuito y ha demostrado lo que puede dar, tanto en el plano de la ATP como en la Copa Davis, pero si es un nuevo impulso para fortalecer su tenis en Uruguay.

Los mejores
Según el cierre de la lista oficial el austríaco Andreas Haider-Maurer, número 101 del mundo, es el jugador con mejor ranking con ingreso directo para el Uruguay Open 2012.

Si bien el primer cabeza de serie del año pasado fue el argentino Carlos Berlocq, que ocupaba el lugar 67 en la ATP, esta vez el cuadro principal se presenta muy cerrado y parejo, ya que el último ingreso en los 32 es el del alemán Julian Resiter, número 226 en el escalafón de la ATP.

En 2011 había sido el en ese entonces 300 del mundo, Pablo Galdón.

Berlocq fue el campeón de la edición pasada al derrotar a su compatriota Máximo González 6-2, 7-5. González ganó la edición 2010, donde Pablo Cuevas fue su víctima en la final (6-4, 6-3).

El mayor de los Cuevas fue el único uruguayo en ganar el certamen. Su consagración se dio en 2009 cuando derrotó al ecuatoriano Nicolás Lapenti por 7-5, 6-1.


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