El técnico estaba en casa

Juan Carlos Blanco ganó dos partidos seguidos y consiguió el domingo dos goles en 60 segundos cuando antes había marcado uno en 180 minutos del torneo local; el nuevo entrenador se afianza en el puesto

Nacional no había ganado en los dos partidos anteriores del Clausura; el domingo venció a Central Español. Nacional había marcado un solo gol en 180 minutos disputados; frente a los palermitanos hizo dos en 60 segundos. La directiva de Nacional intentó la contratación de Hugo De León y otros varios nombres surgieron como candidatos para suceder a Gustavo Díaz, pero en una semana de trabajo con Juan Carlos Blanco, Nacional consiguió seis puntos cuando con el Chavo al mando logró cinco en cuatro juegos disputados.

El jueves le ganó a Boca en La Bombonera con un equipo que armó en dos días. El domingo en el Parque Central derrotó a los palermitanos presentando ocho cambios con respecto al jueves.

Blanco apeló a  la solidaridad de los jugadores en una cancha difícil para salir del mal trance. Consiguió el objetivo frente a Boca con un gol de Scotti y una defensa a ultranza.

El plantel ganó también en confianza, porque frente a Central con el 72% del equipo nuevo, consiguió los primeros tres puntos del campeonato local: sin Scotti, Núñez, Santiago Romero, Adrián Romero, Damonte, Bueno, Albín y Alonso, y con Álvarez, Díaz, Arismendi, Dorrego, Recoba, Renato, Luna y Sánchez.

Solo repitieron Jorge Bava, Alejandro Lembo y Efraín Cortés.

La inercia futbolística del rival también cuenta y Central perdió los tres partidos del Clausura. Pero en situaciones similares, frente a rivales de flojo desempeño, Nacional perdió puntos y no encontró la manera de salir adelante.

Blanco puso el domingo a dos laterales en sus puestos habituales: Álvarez por derecha y Juan Manuel Díaz por izquierda. Éste, que no jugaba oficialmente desde el 1º de diciembre, cumplió un buen partido. Incluyó al juvenil Hugo Dorrego en el mediocampo, un debutante absoluto en Primera división. Fue de los mejores futbolistas del campo. Atrevido, cumplió con su labor de recuperación, buscó generalmente a Recoba y hasta se atrevió a pegarle al arco desde la mitad de la cancha.

El Chino resultó influyente en la generación del fútbol y adelante, Renato César retornó con todas las luces después de una lesión, Adrián Luna actuó con altibajos y Sánchez fue la gran figura, no solo porque anotó los dos goles, sino porque creó varias oportunidades más y cuando arrancó resultó imparable para los defensores.

Sánchez mostró su molestia cuando Blanco no lo incluyó en la lista de viajeros a Buenos Aires. Ayer ingresó desde el principio y el técnico lo sacó cuatro minutos antes del final para que recibiera el aplauso de la gente. Cuando pasó cerca del técnico se estrecharon las manos.

Pequeños detalles que ayudan a la convivencia, tanto como los buenos resultados.

Cacho Blanco logró salir del cuello de la botella. Con algunos toques en el equipo, zafó de dos partidos claves. Especialmente el que se jugó en Buenos Aires, por la jerarquía del adversario y porque era el más inmediato a la mini crisis deportiva.

El presidente Eduardo Ache dijo que el triunfo frente a Boca le daba tiempo para decidir sobre el futuro y al regresar a Montevideo lo confirmó hasta junio.

Los tres puntos de ayer son otra palmada en la espalda al asesor deportivo del club devenido en entrenador.

Aunque el fútbol es partido a partido y la tranquilidad de los técnicos depende de los resultados, Blanco obtuvo el crédito y afronta la revancha contra Boca, con mayor paz.


Populares de la sección

Comentarios