El sueño de un Tero en Irlanda

Mario Sagario jugó seis meses a gran nivel en uno de los grandes de Europa
Mario Sagario armó el bolso en 2008 y se fue a Europa. Si para un futbolista eso forma parte de su carrera lógica, para un rugbista es una rareza. No eran épocas en las que Uruguay estuviera de moda en el rugby mundial. Tampoco Mario tenía experiencia mundialista como la generación anterior. Todo indicaba que la tenía que remar el triple.

Y así lo hizo. La reserva de Dax, equipo que navegaba entre primera y segunda, un paso por España para defender al catalán Santboiana y otras tareas en Massy, luchando entre la segunda b la tercera de Francia. Esfuerzo y sacrificio al máximo, buscando por fin tener su recompensa.

En los últimos meses lo tuvo por partida doble: primero, el Mundial con Los Teros, uno de los sueños de su vida. Y de la mano con eso, la chance de probarse en Munster, uno de los grandes de Irlanda y el rugby europeo. Llegó como "joker medical", figura reglamentaria que permite sustituir un jugador lesionado con el período de pases está cerrado.

Mario aprovechó al 100% su oportunidad: se ganó un lugar en el plantel principal y pocas semanas después estaba mostrando su calidad de jugador, para ganarse el cariño de una de las hinchadas más exigentes de la Europa rugbística.

"La primera oportunidad que tuve de jugar entré de visitante. El scrum lo dimos vuelta, conseguimos dos o tres penales. Fue el primer momento que pude mostrar donde estaba. A la gente le encantó, lo mismo los entrenadores, porque era una prueba para ellos también. Gracias a Dios salió todo bien, me fui ganando el respeto", cuenta Mario sobre la experiencia irlandesa.

Se duerme muy temprano

Uno de los cambio más grandes es en la vida diaria, especialmente en los horarios, algo que lo ayudó en el aspecto deportivo. "Un cambio significativo de la vida en Irlanda respeto a Francia es el clima, es más lluvioso, más frío. Y lo otro los horarios. Respetan mucho más los horarios de la cena, cenan temprano. A las 18:30, 19:00 la cena está en el horno o arriba de la mesa. A las 16:30 ya es de noche. Descansas de otra manera, para mí es mejor. Si es de noche a las 16:30, no vas a quedarte despierto hasta las 23, a las 21 estas par irte al sobre. Movés todo el reloj. No es molesto, es hasta mejor. Acá en Uruguay estar cenando 22:30 23 y al otro día levantarte a las 7, al otro día sentís el cansancio, llegas al fin de semana muerto".

La lluvia tampoco cambia la vida normal de los irlandeses. "La lluvia no los acobarda, hacen su vida normal. Yo vivía al lado de la universidad, había un temporal de lluvia y viento imposible, y había una cantidad de gente impresionante en una maratón".

En cuanto al rugby, la hinchada de Munster tiene una hinchada "futbolera". "Es muy comparable al fútbol. Munster tiene una hinchada famosa en Europa, la Red Army, se hacen sentir fuerte, antes y después de los partidos", cuenta Sagario, que agrega que el rugby es el tema de tertulia diaria en las radios y diarios de la ciudad.

En Irlanda, el recuerdo del IRA y el terrorismo puede sonar permanente, pero la realidad es que ya no se ve en la calle. "La verdad no vi nada. Cuando fuimos a Belfast, pregunté como era el tema, y me dijeron que en los últimos 10 años eso de a poco iba desapareciendo del día a día. Sí existen aparentemente grupos que siguen pensando como en aquella época pero que no tienen actividad".

Pero en la parte deportiva, la rivalidad entre el norte y el sur sí se puede palpar. "Hay dos clases de rivalidad: Ulster es quizás ligado a ese tema y con Leinster es lo típico del interior que le quiere ganar al de la capital. Lo mismo pasaba en Italia, en Francia, al equipo de la capital siempre le querés ganar".

Como para derribar mitos, Sagario cuenta que lejos de la frialdad que se puede esperar, los irlandeses, especialmente dentro del plantel, no son muy diferentes a lo que podría ser un equipo uruguayo. "Son muy buena onda, se arman juntadas, a veces cuando teníamos algún fin de semana libre organizaban de ir a un hotel y quedarnos todos juntos. Se busca que haya buena onda en el grupo. De mí les llamaba mucho la atención Uruguay como equipo de rugby amateur que dejó una buena imagen. Me preguntaban si nos pagaban por jugar, no podían creer que hubiera jugadores que hubieran tenido que renunciar a sus trabajos para jugar. Les fascinan esas cosas", agrega Sagario.

Ahora Mario analiza opciones para decidir qué va a ser de su futuro, con la tranquilidad de saber que, en la mayor prueba de su vida deportiva dio todo y dejó una excelente imagen.


La primera práctica
Lluvia de flashes
"Antes de salir a entrenar me llama la jefa de prensa y me dice que los medios ya sabían que venía a hacer prueba. 'Posiblemente cuando salgas te van a sacar varias fotos, no te pongas nervioso", me dijo. Al rato me puse a pensar, ¿'quien va a estar por mí'? Voy al vestuario, me cambio, salgo y había 15 fotógrafos en la puerta, todos con esas maquinas gigantes. Me empecé a reír solo".

El futuro
Analizando opciones
"Sinceramente ofertas tuve pero no son las que estaba buscando. La verdad estoy en una edad que es una muy buena edad para un pilar derecho pero pensando en la vida a futuro, lo que no haga ahora no lo voy a poder hacer después. No me parece que a esta altura tenga ganas de aceptar una oferta de un equipo que busque mantenerse en Segunda de Francia o Tercera de Inglaterra, pese a que no son malas económicamente".

El contacto con Uruguay
Antes no era tan fácil, no todo el mundo tenía internet, o no en todos lados había wifi. Me acuerdo la primera computadora que me compre era una porquería y me salió carísimo. Hoy cualquiera tiene computadora o un celular con internet, entonces el mundo se ha vuelto un pañuelo".

El crecimiento
"Lo que aprendí en estos ocho meses no los aprendi en seis años en Francia. De ProD2 francés a este nivel hay un salto de un kilómetro".

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