El soplón de FIFA y su historia con el estadio donde jugará Uruguay

El Estadio Regional Calvo y Bascuñán fue creado para el Mundial de 1962 pero se inauguró recién en 1964 y un impulso de Chuck Blazer, el soplón del FIFAGate que hizo caer a Figueredo, generó que hoy sea sede de la Copa América

El Estadio Regional Calvo y Bascuñán, que albergará el partido entre Uruguay y Jamaica, tiene una historia reciente particular.

Diseñado y comenzado a construir previo al Mundial que Chile organizó en 1962, las fallas en la organización y la falta de apoyo económico hicieron que el estadio donde hoy juega Deportes Antofagasta recién viera la luz en 1964.

Frustrados por la negativa mundialista, el Calvo y Bascuñán, que lleva su nombre en honor a los primeros dos arquitectos del proyecto, Alberto Calvo y Miguel Bascuñán, se empeñó en estar presente en las mejores eventos deportivos.

Así participó en el Mundial juvenil de 1987 y fue sede de varios partidos de Copa Libertadores y Sudamericana.

Cuando en 2008 se postuló como sede del Mundial Femenino Sub 20 recibió la visita de Chuck Blazer, encargado de inspeccionar todas las instalaciones, y hoy conocido mundialmente como el soplón de FIFA que desencadenó el escándalo de corrupción.

Blazer dijo que el estadio no estaba en condiciones de albergar un certamen internacional y ordenó obras de reacondicionamiento.

La remodelación fue satisfactoria -el campo de juego luce espectacular y tiene una red lumínica de primer nivel- y en diciembre de 2012 ganó el concurso como sede para esta Copa América.

El sábado será la casa de Uruguay y Jamaica y luego albergará el juego entre Paraguay y Jamaica para dar por terminada su vida útil en este torneo.


Acerca del autor