El síndrome de Almada

Defensor Sporting no pudo con River Plate, con el que igualó 1-1, y ahora espera por un traspié de Peñarol el domingo ante Wanderers

Otra vez Guillermo Almada se convirtió en un gran escollo en el camino de Defensor Sporting hacia un título. Es que el entrenador darsenero ya venció al equipo que lo tuvo como jugador en los dos partidos de la temporada pasada, el más recordado el 2-1 del Clausura cuando le quitó el invicto, a los violetas dirigidos por ese entonces Gustavo “Chavo” Díaz. Anteriormente cuando Almada dirigió a Tacuarembó, le ganó a Defensor Sporting 3-2 en dos oportunidades en el Clausura 2008/09 y en el 2009/10.

Si bien River Plate ayer no venció a Defensor, los dos puntos que le privó de ganar, pueden resultar casi letales en las aspiraciones violetas en obtener el torneo Apertura si esta tarde Peñarol vence a Wanderers. 

Y River Plate pudo ganar. Es que el elenco de Almada jugó un gran primer tiempo, con gran trabajo de Porras, Rizotto y Janderson Pereira para potenciar en ofensiva a Leyes y al espigado Avenatti.

Se llegó al descanso sin goles, tras el cual River inauguró el marcador por gol de penal de Avenatti, tras una infracción de Fleurquin sobre el zaguero Carrera quien, en la jugada previa, estrelló un balón al palo.

Hubo una falta de Irrazábal sobre Avenatti dentro del área, en la que el arco fue con la pierna en alto, contra el delantero, en la que el árbitro Christian Ferreira no sancionó penal. Con el 1-0 en el marcador River resistió el asedio violeta, incluso con un hombre menos, por expulsión, tras doble amarilla de Mario Rizotto.

Con el marcador en contra y ya con el argentino Damián Luna en cancha se vio otro Defensor en el Saroldi. Más ofensivo y que intimidó más sobre el arco de Frascarelli. Y llegó el empate, en una jugada que Aníbal Hernández remató y Frascarelli retuvo, en el rebote, el lateral Emilio Zeballos convirtió el gol.

Con el 1-1 y lejos de replegarse, Almada hizo una variante muy inteligente: mandó a la cancha al pequeño y veloz delantero Cristian Techera, en sustitución del lungo Avenatti. Cambió la corpulencia física por la velocidad y el pequeño Techera se escabulló siempre de sus marcadores.

Al final el 1-1 no se movió y quedó la sensación, para Defensor Sporting que dejó en el Saroldi bastante más que dos puntos.


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