El senador va por el cinturón

Manny Pacquiao se sacó el traje de político para ponerse los guantes y este sábado irá por el título welter de la OMB
El filipino Manny Pacquiao dejó por unos días su puesto en el Senado de su país para volver al boxeo, deporte en el que es una de las principales figuras de la actualidad y en el que intentará sumar un nuevo cinturón cuando este sábado se enfrente al mexicano Jessie Vargas en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.

Enfrente tendrá a un rival que derrocha optimismo pese a que las apuestas no le favorecen. "Soy la mejor versión de mí. Soy más rápido y más fuerte que antes. Tengo un tremendo arsenal para esta pelea", expresó Vargas (27-1), quien defenderá su corona de peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

"Manny construyó su carrera enfrentando a peleadores mexicanos y es por eso que yo voy por todo su legado", añadió Vargas a la AFP, luego de la conferencia de prensa de ambos peleadores.

Las apuestas cerraron este miércoles 7-1 en contra de Vargas, quien busca en este combate obtener su lugar en la historia del boxeo mexicano.

"Las apuestas son números y estos no entran al ring. Al final de cuentas solamente estaremos Manny y yo sobre el cuadrilátero. El boxeo es un deporte que pone a un hombre contra otro, así que las apuestas no dejan de ser una simple estadística", agregó Vargas.

"Por más que se haya desvelado viendo mis peleas, Manny no sabe lo que le espera, porque soy un peleador diferente. El nuevo Jessie Vargas no tiene nada que ver con el anterior", acotó.

"No creo que él sea lo suficientemente rápido para poder vencerme", agregó el mexicoestadounidense radicado en Las Vegas, que para esta pelea decidió encomendar su preparación al múltiple campeón mundial de kickboxing, Dewey Cooper.

Quiere más

Pacquiao (58-6-2) regresa al ring luego de un retiro de varios meses desde que venció a Timothy Bradley en Las Vegas en abril. El filipino, de 37 años, busca arrebatarle el cinturón welter de la OMB a Vargas, quien viene de coronarse frente a Sadam Alí en marzo.

Para Pacquiao, este escenario no es extraño, principalmente porque ha enfrentado a varios de los mejores peleadores aztecas en distintas épocas y sabe que, aunque no será el favorito de la plaza, sí lo es en las apuestas. "Tengo 20 años en este deporte. Reconozco a un peleador con hambre y Jessie está ávido de gloria", destacó.

"El no es un peleador que posee un cinturón, él es un campeón y por lo tanto me he preparado para enfrentarlo. No es nada personal, solamente queremos terminar este negocio de la mejor manera y eso es con el cinturón en mi poder", enfatizó Pacquiao, quien encara su primera pelea como senador de Filipinas.

Sobre su preparación, considera que, pese a que ahora debió combinar sus ocupaciones como senador y boxeador, llega en gran forma. "Tuve que mezclar mi trabajo de oficina con el gimnasio. No fue fácil esta vez, pero cuando algo te apasiona no importa lo que tengas que hacer para poder llegar en tu mejor forma. Es mi primera pelea como senador y quiero salir vencedor", opinó.

Con respecto a su futuro y al posible final de su carrera, Pacquiao dejó en claro que tiene dos peleas más firmadas con la agencia Top Rank. "Primero Jessie (Vargas), luego Juan Manuel (Márquez)", dijo el filipino, que por ahora no piensa en el adiós.