El salvador con gemelo de cristal

En sanidad. A los 37 años, el Chino sufre por los músculos de la pantorilla izquierda que desde diciembre lo tienen a maltraer

A los 37 años, con un cuerpo que paga muy caro su largo recorrido en el fútbol de elite, una base física que nunca fue su aliada y que a esta altura de la carrera tiene un valor superlativo para su permanencia en el fútbol, Álvaro Recoba es la esperanza de fútbol que tiene Nacional para la temporada 2013-2014. Pero con un detalle que no es menor: el Chino tiene un gemelo que parece de cristal. En eso están Nacional y Recoba.

“Había terminado el año en buenas condiciones y desde el primer día en la vuelta a los trabajos se me cargó el posterior, a los tres días lo mismo. Después me vino una molestia en el gemelo donde me había desgarrado. En ese momento me cuestioné si estaba en condiciones de seguir jugando”, dijo Álvaro Recoba a los enviados de Sport y AM Libre en Pilar, Buenos Aires, donde está concentrado el plantel de Nacional.

Estas son las urgencias que afronta el Campeonato Uruguayo por la debilidad de su economía, en el que los clubes aprovechan hasta las últimas gotas de sus estrellas para volcar en beneficio de sus éxitos deportivos.

El único cuerpo técnico que manejó con buen criterio la fragilidad física de Recoba fue el que encabezó Marcelo Gallardo y que tuvo en Marcelo Tulbovitz el preparador físico que fue capaz de llevar al Chino sin lesiones. Durante la temporada 2011-2012, en la que Nacional fue campeón, Recoba fue el líder futbolístico de los tricolores. En cuentagotas en el primer semestre y en plenitud en el segundo (terminó la temporada jugando los 90 minutos de los últimos cuatro partidos), el Chino fue el mejor jugador del campeonato.

Conocimiento del jugador (el cuerpo técnico de Nacional sabía que en su etapa en Danubio, Recoba se había lesionado por las cargas), pretemporada diferenciada con relación al resto del plantel, diálogo con el futbolista y coordinación con el entrenador. Ese fue el secreto, explicaron en su momento los entrenadores de Nacional.

Lejos del paraíso de 2011-2012, en la última temporada, con tres entrenadores diferentes, Recoba sufrió las lesiones tanto como en Danubio.

El gemelo de la pierna izquierda, que se desgarró en diciembre y le demandó dos meses de recuperación, es hoy es el punto más débil del futbolista tricolor que en la pretemporada que realiza en Argentina ya le pasó factura.

“Las lesiones son un círculo vicioso”, explicó un médico a El Observador, que destacó sobre la situación de Recoba: “No te extrañe que empiece a hacer goles y se motive. A su edad, en el final de su carrera, en la medida que tenga motivaciones se sentirá mejor”. En eso está Recoba, luchando con su gemelo de cristal. 


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