El rey de copas

Roger Federer ganó el punto decisivo para que suiza conquistara la Copa Davis, título que faltaba en la vitrina del mejor de todos los tiempos

La mítica ensaladera de plata de Copa Davis, uno de los pocos trofeos que le faltaba conquistar a Roger Federer, fue levantada ayer por el tenista suizo, quien obtuvo el punto definitivo para que su equipo le ganara a Francia la final del certamen disputada en la ciudad de Lille y en polvo de ladrillo.

Tras el último punto, el tenista de Basilea –de 33 años y que el viernes, disminuido por los dolores de espalda que lo dejaron afuera de la final del Masters de Londres, había comenzado la definición con derrota ante Gael Monfils–, cayó de rodillas en el estadio Pierre Mauroy. Había obtenido la victoria ante el francés Richard Gasquet por 6-4, 6-2, 6-2 en menos de dos horas y con un sutil drop. Y era el 3-1 que valía el triunfo final y la ensaladera.

Notoriamente emocionado y con algunas lágrimas en los ojos, nada más levantarse, el actual número dos del mundo se abrazó con su equipo, en especial con Stanislas Wawrinka, cuarto mejor del ranking ATP, quien había ganado su primer individual y contribuyó al segundo punto en el doble con Federer en el partido del sábado.

Dolores y polémica

Fue una semana complicada para los suizos, porque a los dolores de su jugador número uno se sumó la polémica que dejó el partido ante Wawrinka en Londres, cuando este se molestó con la esposa de Federer por presuntas distracciones desde la tribuna.

La sombra de la duda se adueñó del conjunto helvético, porque con la lesión de Roger sus opciones de victoria eran inciertas. Apenas pudo entrenarse, acostumbrarse al polvo de ladrillo bajo techo de Lille que habían elegido los franceses y eso se notó en su primer individual que perdió frente a un encendido Monfils por 6-1, 6-4, 6-3.

Antes, Wawrinka, número dos del equipo, había adelantado a Suiza al derrotar a Jo-Wilfried Tsonga por 6-1, 3-6, 6-3, 6-2.

Sin dudarlo, el capitán suizo decidió apostar en el dobles por sus dos mejores hombres, una pareja poco aceitada y poco eficaz –encadenaba cuatro derrotas consecutivas y nunca había ganado un partido en polvo de ladrillo–, pero que constituyen una suma de talentos.

Federer dejó atrás sus problemas de espalda mientras Tsonga agudizaba los suyos y dejaba su puesto a Julien Benneteau. Los suizos se impusieron con facilidad en el doble por 6-3, 7-5, 6-4.

“Histórico”

Los helvéticos quedaron a un punto de la ensaladera y Federer lo logró ayer. No dejó entrever ni una muestra de su lesión, entró al estadio pletórico y con ganas de acabar por la vía rápida, sin tentar a la suerte ni al desgaste físico.

La diferencia fue abismal. Gasquet, que no dispuso ni una bola de quiebre, apenas tuvo tiempo de darse cuenta de que tenía sobre sus hombros todo el anhelo de un país que aguarda desde 2001 para levantar una nueva Davis.

Todo el peso de la historia maniató al francés, mientras la ambición liberó a Federer ante los más de 27 mil espectadores que abarrotaban el estadio, un récord para un partido de tenis.

“Hemos trabajado duro para esto, hace casi 15 años que juego esta competición y nunca había estado tan cerca del objetivo, como este fin de semana. Estoy contento por todo el equipo, es histórico”, dijo Federer.

Por su parte, Wawrinka destacó “la forma de resolver los problemas” del equipo. “Cuando algo no iba bien nos hemos sentado todos juntos para hablarlo. Antes de este fin de semana todo el mundo pensaba que estábamos en crisis y, sin embargo, estábamos serenos. Todo lo contrario que los franceses”, dijo.

Cuando le preguntaron a Federer si se consideraba el mejor jugador de todos los tiempos, respondió: “Eso no es importante, lo que cuenta es la victoria del equipo”.

Con 33 años, a Federer le quedan pocos títulos pendientes: ganó los cuatro Grand Slams y con 17 conquistas es el máximo ganador en la historia de los Grandes, levantó 23 trofeos de Masters 1.000 (cuatro menos que Rafael Nadal) y es quien más semanas ha sido número uno del mundo (302). Además, tiene un oro olímpico en dobles (Beijing 2008) y ahora le sumó una ensaladera de Copa Davis. Federer es único. l

Lo dijo:

“Hizo mucho, jugó de forma increíble este fin de semana y eso me dio a mí la oportunidad de acabar la tarea”. Roger Federer. Eel suizo destacó el juego de Stanislas Wawrinka

“Roger jugó de forma increíble, nos compenetramos muy bien y estamos felices de jugar juntos”. Stan Wawrinka. El dos de suiza también elogió a su compañero


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