El retorno de Recoba: 10 razones para decirle no

El manejo que impuso Tabárez en la selección hace inviable el retorno del Chino a la celeste, a pesar del gran momento que atraviesa

La polémica está instalada. En las tribunas y en los medios. Álvaro Recoba, el Chino, atraviesa un gran momento. Fue clave para que Nacional se adjudicara el Uruguayo 2011-2012 y arrancó con todo la nueva temporada, con goles, lujos y asistencias de un Nacional que está al frente del Apertura.

Eso, sumado al bajón que experimentó la selección uruguaya en sus últimos partidos de Eliminatorias, generó una movida que reclama el retorno del Chino a la celeste.

Sin embargo, de acuerdo a la forma en que Tabárez ha manejado la selección hay firmes indicios de que el Chino no volverá. Vale la pena repasarlos en estos diez ítems.

1- La renuncia.
Recoba renunció a la selección tras la Copa América 2007. Tabárez jamás volvió a convocar a jugadores renunciantes (Darío Rodríguez, el Chino, Pablo García, Mario Regueiro). Tampoco tuvo en cuenta a aquellos futbolistas que no atendieron sus llamados en su primera convocatoria en 2006 como Marcelo Zalayeta o Ruben Olivera. Todo con independencia de los buenos momentos que oportunamente atravesaron estos jugadores. 

2- El puesto.
Si juega Recoba, ¿quién sale? Forlán es el cerebro del equipo, Cavani es el que realiza el sacrificio y Suárez el jugador desequilibrante. 

3- La proyección.
Recoba puede pelear el puesto que se está ganando Gastón Ramírez y donde la alternativa es Nicolás Lodeiro. Tabárez apostó en 2006 a una base joven a pesar de las irregularidades que pudiera sufrir en el camino, como proyección a futuro, a largo plazo. Citar a Recoba parece una medida cortoplacista que no se ajusta a sus planes. 

4- El estilo.
El puesto en el cual brilla el Chino en Nacional, como volante suelto sin responsabilidad alguna de marca, no se compadece con el reparto solidario con el que trabaja la recuperación Uruguay. Basta con citar el ejemplo de Cavani que se repliega permanentemente para colaborar en la marca a pesar de ser delantero.

5- El futuro inmediato.
Uruguay enfrentará en octubre a Argentina y Bolivia en condición de visitante. No parecen ser los partidos ideales para que juegue Recoba. Parecen encuentros en los que se van a plantear esquemas defensivos para jugar en velocidad al contragolpe. Después la selección recién vuelve a jugar en marzo de 2013 por Eliminatorias. 

6- El pasado.
Resistido, silbado e insultado por los hinchas, Recoba nunca terminó de rubricar en la selección el mejor juego para el cual estaba capacitado.

7- El físico.
El Chino no es ya un jugador de 90 minutos y el estado físico le permite estar medio tiempo o 60 minutos al tope de sus lúcidas posibilidades.

8- El ritmo internacional.
No es lo mismo el fútbol local que la escena internacional. Recoba juega libre en el fútbol uruguayo, sin jugadores que lo encimen. Se lo deja pensar y cuenta con libertad y mucho espacio para crear. A nivel internacional poco pudo hacer en las dos Sudamericanas y la Libertadores que jugó. Mucho más exigente aún es una Eliminatoria.

9- La coherencia.
Si hay algo que caracteriza el ciclo Tabárez es la coherencia y la planificación, basados en un trabajo serio. Convocar a Recoba parece ir a contramano de esos postulados.

10- El respaldo.
Reclamado ahora por comunicadores que años atrás lo criticaban ácidamente al igual que los hinchas, Tabárez puede dar la idea de ceder ante una presión popular para convocarlo. Ese tampoco es su estilo.


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