El reino mágico de Giorgian

En una cancha intransitable, De Arrascaeta abrió el libro para darle el triunfo a la viola

Planteemos el estado de situación. Cuando Defensor llegó al Tróccoli se encontró con un funcionario sacando el agua de la cancha con un lampazo. La prueba más contundente de que la historia sería compleja.

Bastó que Andrés Scotti restara la primer pelota y se le quedara empantanada en el agua para comprobar aquella suposición.

Pero a los 5 minutos de juego Christian Cossu se tiró en procura de una pelota, se deslizó entre el agua y el barro e impactó contra Federico Gino. El juez Daniel Rodríguez llevó su mano al bolsillo de atrás. No dudó la roja. ¿Fue correcta la determinación? Para muchos apresurada. Midió la peligrosidad de la acción.

Con todos estos detalles se encontró Defensor en su visita al Cerro. Lluvia molesta, cancha imposible, y rival con un hombre menos. El hecho de que Cerro se quedara con uno menos le multiplicó el peso del partido a la viola.

Sin embargo, el local no se metió en la cueva. Lo amenazó con un remate de Pablo Caballero que sacó Martín Campaña y un centro de Daniel Leites que conectó de cabeza   Caballero apenas afuera. Como habrá sido la cosa que la viola en media hora de partido cambió tres veces el sistema defensivo. Arrancó con línea de tres: Scotti, Robert Herrera y Ramón Arias. A los 20 pasó a línea de cuatro: Emilio Zeballos, Scotti, Arias y Herrera. Y cinco minutos más tarde, como Cerro lo invadía por la derecha de su defensa haciendo el uno-dos entre Leites y Matías Abisab, volvió a cambiar: Arias de lateral derecho por Zeballos que pasó al medio.

Recién a partir de ese momento Defensor se apoderó del partido. Le costó encontrarle la vuelta ante un Cerro peleador.

Pero desde la media hora en adelante la viola fue dueña del juego. Primero con un remate de Adrián Luna que sacó notable Mathías Cubero. Después con una contra iniciada por Herrera y culminada por Ignacio Risso. Y sobre el cierre una pelota que le bajó Risso a Giorgian De Arrascaeta que remató y la pelota pegó en el palo.

En el segundo tiempo el partido entró en el mundo mágico de Giorgian. Apenas iniciado el complemento Herrera se volvió a desprender al ataque, fue por una pelota larga. Pablo Melo lo corrió y se le tiró a cortar. El defensa barrió con todo. Penal que facturó Risso.

Con Defensor ganando el partido 1-0, en una cancha imposible y el rival con un hombre menos, la tarea resultaba casi imposible para Cerro.

Pero el elenco del Parque Rodó demoró en cerrar el triunfo. Después que De Arrascaeta puso a Luna de cara la gol y luego de otra incidencia donde el 10 definió apenas afuera, Giorgian abrió el libro.

Cerca de la media hora le metieron una pelota larga, dejó a un defensa por el camino, eludió al golero y entró caminando con la pelota al gol. Y en la hora le metieron una pelota al segundo palo, la bajó de pecho e inclinó el cuerpo en la misma medida que el perfil de su pie para meter la pelota en el ángulo. Otra maravilla de un jugador con un talento inusual para el medio que le permitió a la viola saldar su visita al Cerro sin importarle el lampazo con el que sacaron el agua ni el mal estado de la cancha.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios