El reino de las niñas precoces

Las jóvenes nadadoras se desempeñan mejor que los hombres en la adolescencia por su biotipo

Las pruebas femeninas de natación de los Juegos de Londres, ¿deberían llamarse de adolescentes? Eso parece, ante la avalancha de resultados con récords olímpicos y mundiales rotos, con sus correspondientes medallas de oro, no para mujeres sino para adolescentes que no han cumplido los 18 años y por lo que técnicamente en sus países son “menores”.

La sensacional china Ye Shiwen rompió el récord en 400 metros combinado con 16 años. La estadounidense Missy Franklin dominó las pruebas de espalda con 17 años. La lituana Ruta Meilutyte, ganadora de la medalla de oro en los 100 metros pecho, tiene apenas 15 años.

Katie Ledecky, también de Estados Unidos, obtuvo oro en 800 metros estilo libre, batiendo a la británica Rebecca Adlington por más de cinco segundos de ventaja.

La velocidad y la drástica bajada de tiempos han provocado acusaciones y suspicacias hacias las marcas de algunas de ellas, como en el caso de Ye y de Ledecky, pero ambas negaron dopaje y las pruebas de laboratorio las consideraron limpias de sustancias ilegales. 

El desarrollo de la mujer
Lilián Castillo es una exnadadora uruguaya que obtuvo un primer premio en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1967 y representó a Uruguay en los Juegos Olímpicos de México 1968 con 14 años. Fue la primera mujer en Sudamérica en bajar los 5 minutos en 400 metros estilo libre y lo hizo con 13 años. Actualmente, es profesora de natación en el Club Banco República. 

“(Estas marcas) van en el desarrollo de la mujer. Cuando una mujer se desarrolla en su físico ideal, no necesita trabajar sus músculos como el hombre”, explicó Castillo a El Observador.

Lo increíble es que a los 11 años, Castillo todavía no nadaba. “No sabía nadar, empecé muy tarde y mi cuerpo se adaptó enseguida”, agregó.

La profesora explicó que el biotipo de estas nadadoras es fundamental para la velocidad que desarrollan en la piscina. “Antes de los 20 años, la mujer no requiere tanta musculatura como los hombres para competir a alto nivel”, concluyó Castillo.

Por su parte, el nadador uruguayo Martín Melconian –hermano de Gabriel, el representante olímpico– marcó las diferencias entre los sexos a temprana edad.   

“(Michael) Phelps a los 15 años andaba bien pero nunca iba a ganar medalla contra nadadores más grandes”, explicó Melconian. 

También destacó el talento propio de las nadadoras y la exigencia de las formas de entrenamiento propias de países con apoyo al deporte “de primer mundo”. 

“En un sistema así, todos los equipos tienen un médico, un fisioterapeuta, un psicólogo. Se entrenan a otro nivel. Acá es tirarse a la piscina y muchas gracias”, dijo Melconian, quien no dejó de destacar que, en algunos casos como el de Ye, las mujeres han rematado las competencias más rápido que los hombres.

Los precedentes
No es la primera edición de los Juegos en que las jóvenes brillan en natación. La australiana Dawn Fraser, con 19 años, ganó dos medallas de oro en Melbourne 1956, y luego el oro en Roma 1960 y Tokio 1964.

La estadounidense Debbie Meyer participó con 16 años en los Juegos de México de 1968, donde obtuvo tres oros.

La australiana Shane Gould, con 15 años en  Munich 1972, ganó el oro en 200 metros combinado, 200 metros libre y 400 estilo libre. Fue plata en 800 metros libre y bronce en 100 metros estilo libre. Gould aprendió a nadar de niña y a los 6 años ya competía. Su carrera fue tan meteórica que se retiró con 16 años.


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