El reflejo de la historia

Otra lucha violeta contra la adversidad para vencer a Liverpool 1 a 0


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Desde lo más profundo de su historia Defensor Sporting anda lidiando con la adversidad. Cimentó sus raíces con el convencimiento de que nada ni nadie podrá con su espíritu rebelde e indomable.

En el recuerdo está aquel primero Campeonato Uruguayo quebrando la historia. La vuelta olímpica a la inversa fue un grito de rebeldía. Ponerse la chapa de candidato en cada campeonato. Recorrer y jugar en todas las canchas. Pelear con presupuestos más acotados. Medir los pesos. Así se construye el día a día. Y el domingo 16 de abril quedará en la historia como una prueba más de su espíritu inquebrantable.

Defensor fue a Belvedere sabiendo que Nacional ya había ganado. Y se plantó como dueño del partido. Ejerció una presión que indujo al error a Liverpool y llevó el duelo a campo negriazul. Avisó Carneiro, tocó la puerta Gómez, y rondó siempre el peligro en cada subida de Cougo.

Pero bastó que Leodán González se apresurara en una incidencia donde le mostró la segunda amarilla a Benavídez para que, desde los 33, la viola tuviera que apelar a lo más profundo de su historia.
Con uno menos rearmó el medio bajando a Cabrera a la derecha y el 8 empezó a manejar el juego con Cardacio. Fueron inteligentes, lanzaron a los laterales, durmieron la pelota cuando fue necesario. Se adueñaron del juego.

Y por más que Liverpool se presentaba como un rival inofensivo, que con más menos no se animaba a ir, Defensor no encontraba los caminos.

El paso del tiempo fue aumentando la temperatura contra el árbitro. Pero la viola tiene esas cosas que vienen desde lo más profundo de su historia. Ante la adversidad crece. El equipo, pese a tener uno menos, dejó en claro su convencimiento por la victoria.

Fue cuando sobre los 67 minutos Suárez tiró una pared con Maxi Gómez. El lateral fue al fondo y la devolvió atrás para que el 9 le pegara seco y abajo. El grito rebelde tronó en Belvedere y se escuchó por el Parque Rodó.

Liverpool intentó reaccionar apelando a cambios. Ya estaba De la Cruz en cancha y luego Cantera. Pero la viola estaba convencida de lo que había ido a buscar a Belvedere. Y contra eso es difícil pelear. Acevedo solidificó el medio con Rabuñal y el Polaco Rivero. Y, pese a que el palo devolvió una pelota de gol de Royón y Reyes salvó lo que era un gol olímpico de De la Cruz, Defensor no pasó sosobras.
Después de cinco minutos de descuento se volvió a escuchar el grito de desahogo violeta, otra vez le había ganado a la adversidad.

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