El Profe quiere buen pie

El Pollo juega de doble 5 en Brescia que le debe cinco meses; si no le pagan se vuelve

En Peñarol hay una palabra que se respira en el ambiente: confianza. Pese a los malos resultados en el verano que incluyó dos derrotas clásicas, Pablo Bengoechea le ratificó la confianza al plantel y no habrá mayores movimientos.

Si bien el entrenador dijo que luego de los primeros cuatro partidos de verano haría un diagnóstico del plantel, ayer no se llevó a cabo ninguna reunión con los integrantes de la Comisión de Pases y Contrataciones del club.

Sin embargo, según pudo saber El Observador, el DT pidió a Rúben Olivera, quien tuvo dos ciclos en el club. Uno en 2008 y otro en 2010.

En la concepción futbolística del DT, se necesita un jugador que saque limpia la pelota desde el doble cinco y que tenga la capacidad para desdoblarse cuando Peñarol necesite irse al ataque.

“Pablo pidió jugadores que ya sepan lo que es jugar en Peñarol, porque no hay tiempos para un proceso de adaptación con tanto en juego”, dijo a El Observador, Pablo Sciarra, integrante de la Comisión de Pases y Contrataciones.

De ahí sale que el plan A sea Olivera, el B, Luis Aguiar, a quien ya llamaron y está de vuelta en Uruguay luego de sus vacaciones en Italia, y el C, Nicolás Freitas, con contrato en Wanderers y quien era un posible refuerzo si el técnico era Diego Aguirre.

La llegada de Olivera, quien ya les manifestó a los dirigentes su deseo de volver a jugar en Peñarol, no es improvisada, ya que en Fiorentina y ahora en Brescia, viene jugando como un doble cinco organizador.

Sin embargo su arribo no es fácil, ya que el club italiano le debe al jugador cinco meses de salario y está al borde de la quiebra.

Si el club, que acudió al banco de la ciudad para evitar la bancarrota, no liquida las deudas con el Pollo antes del 29 de enero, el jugador llegará a Peñarol.

Si bien se hizo público el nombre de Carlos Diogo, su caso no está en consideración ni por Bengoechea ni por los dirigentes.

Urreta, cuestión de papeleo
Hasta ayer el único nombre pedido por Bengoechea era Jonathan Urretaviscaya que ya tiene acordada de palabra su llegada al club hace días.

El futbolista ya no pertenece a Benfica, sino que su ficha es de un grupo inversor inglés, que está dispuesto a cederlo a Peñarol por seis meses.

El ex River Plate aún no se desvinculó de Paços Ferreira –donde tiene una cláusula de salida y donde el pasado fin de semana convirtió dos goles– porque aún no pudo tramitar el pasaporte para que viaje su pequeña hija, nacida en el país luso hace tres meses.

De todas formas en Peñarol dan por descontada su llegada y aseguran que el lunes estará en Montevideo.

Los números de Jonathan
La llegada de Urretaviscaya suplirá el hueco que deja en el equipo la salida de Jonathan Rodríguez, por quien se acordó la forma de pago de Benfica.

El club portugués le pagará a Peñarol ahora U$S 2,5 millones al contado y U$S 1,5 millones financiados a seis meses y un año.


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