El problema del golf y los Juegos Olímpicos

La baja de Jordan Spieth hace que los cuatro mejores golfistas del mundo no vayan a río 2016, lo que significa un riesgo a la permanencia del deporte en los Juegos Olímpicos
El golf enfrenta un problema. Tras pelear por décadas por ingresar a los Juegos Olímpicos, en 2009 el deporte logró el voto del Comité Olímpico Internacional para empezar a competir a partir de Río 2016, tras 112 años de ausencia. Es un impulso inédito para ese deporte, que le permitirá llegar a millones de espectadores que no lo siguen habitualmente.

Sin embargo, a pocas semanas de los Juegos, las cuatro principales figuras de este deporte desertaron de la competencia luego de argumentar temor por el virus del Zika. De esa manera, el retorno del deporte al olimpismo será opacado por una competencia que no tendrá presente a los mejores del mundo, y hasta pondrá en riesgo su permanencia en futuras ediciones.

El miedo al zika

El último en bajarse ayer fue el número tres mundial del golf, el estadounidense Jordan Spieth, que argumentó el temor al virus del Zika, uno de los principales problemas que caracteriza a la organización de los Juegos.

El estadounidense de 22 años, ganador en 2015 del US Open y del Masters, alarga la lista de bajas de brillo de la disciplina, después de que el australiano Jason Day, así como el estadounidense Dustin Johnson y el norirlandés Rory McIlroy, número uno y cuatro del mundo, respectivamente, decidieran dejar de lado su participación en la competición en tierra brasileña por el mismo motivo que esgrime Spieth.

En total, 60 golfistas comenzarán el recorrido para pelear por la medalla de oro en Barra de Tijuca en el torneo masculino, y lo mismo ocurrirá para la rama femenina.

También se bajaron en su momento Vijay Singh y Louis Oosthuizen. Otro de los que se desistió fue Adam Scott, que fue de los más sinceros: dijo que no iría porque el torneo de Río interfería con el calendario.

Es que el golf no tomó la decisión del tenis: hacerle un espacio especial al torneo olímpico en su calendario, lo que determinó que los principales jugadores del mundo anunciaron su intención de estar, incluso cuando, esta temporada, el torneo olímpico no dará puntos para el ranking.

Así, Rio 2016 competirá con torneos en todos los tours, donde los premios en metálico son mayores. Pero demás, cae justo entre el British Open y el PGA Championship, lo que también complica la planificación.

Quizás Rory McIlroy propinó el golpe más duro. "Probablemente en los Juegos Olímpicos mire eventos como el atletismo o la natación antes que el golf. Son los deportes que importan", dijo.

Que las principales estrellas del deporte digan eso es un golpe al hígado para la Federación Internacional de Golf (IGF), que hizo mucho lobby para volver a los Juegos después de su salida en 1904.

"Pensando colectivamente, no hay duda que todas estas retiradas no han dejado bien parado al golf" ,dijo Peter Dawson, presidente de la IGF. "Pero entendemos las decisiones individuales de quienes la han tomado", agregó.

Riesgo de salir

De todos modos, estar en la carta olímpica es un gran privilegio, y hay muchos deportes –el béisbol es uno– que luchan por volver. Y los que están cuidan todo para ofrecer un espectáculo único que convenza al olimpismo de que no deben irse. Por ejemplo, el rugby –que fue elegido en simultáneo con el golf y volverá en modalidad seven por primera vez desde 1924– atrajo figuras desde el más famoso XV para darle más relevancia al torneo.

"En Río habrá 306 eventos y el COI estará evaluando cada uno y decidiendo cuáles quedan en el calendario parra Tokio 2020", advirtió Anthony Scanlon, ejecutivo de la IGF.

Pero claramente, para las estrellas del golf no es una prioridad, lo que conduce a un punto clave, que subraya Adam Scott. "Siempre crei que hacer competir a golfistas amateurs en los Juegos Olímpicos hubiese sido lo mejor. Ellos harían crecer el deporte, no nosotros", expresó hace unos meses.

"Scott tiene razón" apunta el periodista Adam Schupak, de la revista Golfweek. "Una medalla sería el pináculo para el golf amateur, algo a lo que aspirar. Pero el COI y la IGF querían a Tiger Woods y Phil Mickelson, y se quedaron sin ninguno".

Con ese panorama, el golf tendrá que remar mucho en Río para dejar una buena imagen. l

Barra de Tijuca

El campo de la polémica
La construcción del campo –ahora objetado por poco exigente– había generado duras críticas de ambientalistas por los daños generados tras la tala de árboles.

60
Golfistas. Participarán del torneo, que se jugará en la modalidad medal play durante tres días.
112
Años. Demoró el golf en volver a los Juegos Olímpicos, luego de ser eliminado del programa luego de 1904
26
Deportes. Integran la actual carta olímpica en los Juegos de verano. Estos disputan 308 pruebas. Luego de Río 2016 el Comité Olímpico los evaluará para decidir si se mantienen.

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