El Polilla se lo dedicó a Mirtha y Claudia

Si bien no ganó, el equipo empató en la hora con uno menos; Da Silva pensó en su mamá y su esposa en un día muy especial

Doña Mirtha Echeverrito recibió el llamado de su hijo en el Día de la Madre. Era temprano en Los Aromos y su hijo Jorge, el Polilla, la quiso saludar ya que no podía estar con ella en una jornada especial. "Me deseó suerte y hablamos durante un rato. Me hubiera encantado estar con ella, pero no pude. Al menos conseguimos un empate y es para ella", dijo el DT de Peñarol a Referí luego del clásico.

Y aclaró: "Pero ojo que no fue solo para ella, porque tengo a mi esposa Claudia y una hija que también es madre y tampoco pude estar con ellas". Otro que no estuvo con su mamá además de los futbolistas, fue su hijo Jorge quien lo acompaña en el cuerpo técnico. "Yo hablé también con mi señora. Es difícil para ella como para mi vieja. Jorge, mi hijo, también la saludó. Las dos se merecen esta alegría del final en su día".

En la conferencia, Da Silva habló de cómo vio el partido.

"Estábamos jugando totalmente regalados yendo a buscar ese gol que no se veía por ningún lado, expuestos a contragolpes y por como se dio el partido en el segundo tiempo, nos vamos contentos. Pero no era lo que queríamos. Queríamos ganar el partido. En el segundo tiempo cambió todo con las decisiones del árbitro. Apenas iniciado hubo un penal, después nosotros recuperamos un poquito el ritmo, nos metimos en el juego, empatamos, vino otro penal y eso nos sacó", dijo Da Silva.

Y añadió: "Estaba desesperado intentando calmar a los jugadores porque faltaban más de 20 minutos y los veía totalmente desencajados y eso hizo que después de ahí el partido cambiara. Cuando no podés ganar, es bueno no perderlo y más como se dio el partido, con un hombre de menos por la expulsión de Guillermo que podía haber sido el tercer gol de Nacional. Nos deja medianamente conformes, sabiendo que quedan tres finales y que dependemos de nosotros para ganar la Anual".

"No soy llorón"

Respecto a las decisiones del juez, Polilla indicó: "Del árbitro no quiero hablar porque todo lo que diga suena a llorón. Si hay algo en la vida que no soy, es ser llorón. Sí vi algunas jugadas raras. Si Nahitan Nandez pega la patada que pegó Tabó, le sacan tres rojas juntas y te cambiaba el partido. De los penales no voy a hablar porque no los vi".

A su vez expresó que "si salíamos a cambiar ataque por ataque con Nacional de entrada, íbamos a sufrir porque una de sus virtudes es que es un equipo muy rápido y con espacios, muy peligroso. Y se vio cuando le dimos esa posibilidad. Pero no salimos a empatar".

Polilla admitió que "en el vestuario están recalientes todos. Los jugadores porque entendían que el segundo penal no fue y ellos se sentían impotentes".

"Con el equipo desencajado, en el segundo tiempo jugamos a lo que salía. Teníamos cuatro delanteros, todos de baja estatura, tiramos pelotazos frontales. Nos faltó inteligencia para darnos cuenta de qué era lo que necesitábamos en ese momento. Tratamos de abrir la cancha con Hernán de un lado y Maxi (Rodríguez) del otro y le terminamos tirando pelotazos frontales a Rossi que era lo que queríamos evitar. Pero había un ambiente muy feo, un nerviosismo muy grande en los jugadores y nos llevó a jugar de la manera equivocada. No me gustó cómo jugó Peñarol en el segundo tiempo", explicó.

En tanto, dijo que "por las circunstancias en las que llegábamos ambos, la obligación de ganarlo era nuestra. El tema cansancio es real, pero yo sé lo que es para un futbolista jugar un clásico y Nacional no mostró ese desgaste. Como se dio el partido, ellos se sintieron mucho más cómodos. Quiero ver si le expulsaban a Tabó en la jugada, que para mí era roja directa, y quedamos con uno más, a ver cómo se daba el partido. Yo quedaba como un fenómeno porque el partido se daba de otra manera y ganaba Peñarol y entonces quedaba como que lo planifiqué muy bien. Ellos también tenían obligación de ganarnos porque venían abajo en las tablas".

Sobre los nueve clásicos sin ganar indicó: "No coincido en que festejemos empates. Se festejó de la forma en que se dio. Cuando Nacional tuvo la posibilidad de hacernos tres goles y no nos convirtió, y vos lo empatás con un hombre de menos en el último minuto de adición, lógicamente que eso genera una alegría. No festejo empates, no me voy contento. Los nueve clásicos son reales y el que lo sufre es el hincha. Pero después, es mi primer clásico en mi vuelta y no perdí. Antes de irme, el último lo había ganado. No me cabe esa estadística, no me siento identificado con esos números. Pero más que nada me voy con dolor por el hincha".



LAS FRASES

"Del árbitro no voy a hablar porque suena a llorón y si hay algo en la vida que no soy, es ser llorón".

"Si Nahitan Nandez pega la patada que pegó Tabó, le sacan tres rojas juntas y ahí cambiaba el partido seguro a favor de nosotros".

"Nos faltó inteligencia para darnos cuenta qué era lo que necesitábamos".

"Me voy con dolor por el hincha de Peñarol porque no pudimos darle la victoria".

Jorge Da Silva

Director técnico de Peñarol


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