El "Polilla" está muy complicado

El DT aurinegro tiene claro que si no consigue un buen resultado en el clásico, puede ser su último partido

"Tenía muy claro que si no era campeón del Apertura, me tenía que ir de Peñarol”, dijo Jorge “Polilla” Da Silva a El Observador al otro día de haber conseguido el título.

Es que había dirigido gran parte del Clausura pasado, un par de partidos de la Copa Libertadores anterior y no había sacado resultados alentadores, más allá de caer también en el clásico de aquel torneo 3-2 y de atrás.

El aire que le dio ese Apertura conseguido por Peñarol luego de 16 años fue muy importante. Porque además, lo ganó con un equipo que jugaba al fútbol.

Sin embargo, luego de tener todo a pedir de boca para conseguir la Tabla Anual, por primera vez en muchísimo tiempo, sus dirigidos dejaron la punta y justo en manos de Defensor Sporting, un rival que siempre pelea, y mucho.

Lo que es peor, es que aquel fútbol de otrora, hoy no existe. Peñarol deambula en la cancha –más allá de lesiones o suspensiones– y los nervios lo carcomen.

Todo ese panorama se le presenta al Polilla antes del clásico. Días antes de enfrentar a Defensor y luego de haber perdido un partido increíble ante Racing, había manifestado que “justamente estos partidos que vienen son los que le gustan a los jugadores para levantar”. No obstante, no se le cumplió.

El técnico de Peñarol tiene años de fútbol y es muy inteligente. Como dijo aquello al ganar el Apertura, hoy también tiene claro de que si le va mal en el clásico del domingo, varios dirigentes van a pedir su cabeza.

Más allá de si es justo o no –hay que tener en cuenta que ha ganado el Apertura y se ganó el derecho de jugar la semifinal o las finales del Uruguayo en caso de que no consiga el Clausura que ya parece lejano–, eso es lo que va a suceder.

Por un  lado, el propio gerente deportivo Carlos Sánchez, dio la cara por él ayer y sostuvo en Tenfield.com que “tiene derecho a jugar las finales”.
Sin embargo, hay voces totalmente contrarias a Sánchez.

La bronca que tenía un directivo el domingo de noche era tal que pretendía pedir que Da Silva ya no dirigiera en el clásico. Dicho dirigente ayer se encontraba un poco más tranquilo, aunque no cambió mucho su forma de pensar.

En tanto, el vicepresidente de Peñarol, Edgar Welker, dijo a El Observador que “esta es una semana muy especial porque viene el clásico. Confiamos plenamente en el técnico y en los jugadores”.
No obstante, consultado sobre si existe la posibilidad de que en caso de que no se le gane a Nacional, puedan cesar a Da Silva, indicó: “Los dirigentes no echan técnicos. Los echan los resultados. Ojalá ganemos y no haya otro cortocircuito”.

La postura del Movimiento 2809 es muy clara. Según dijo un directivo a El Observador “nosotros queremos que haya más trabajo, que de acá al final del campeonato trabaje en doble horario, que se encare el trabajo de otra manera”.

Los días de Da Silva son complicados. El clásico lo salva o lo complica definitivamente.


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