El Polilla después de la tormenta

Jorge Da Silva inició el lunes su segundo ciclo al frente de los aurinegroscon Darío Rodríguez como ayudante
"Después de la tormenta siempre sale el sol", dice el dirigente de Peñarol Rodolfo Catino. Le toca presentar a Jorge "Polilla" Da Silva como nuevo entrenador de Peñarol luego de que Pablo Bengoechea fuera cesado el viernes tras perder un clásico ante Nacional por un torneo amistoso.

"Es un orgullo estar en este lugar, cuando me fui en 2013 sabía que algún día se iba a dar la posibilidad de volver", dice el flamante entrenador a modo de presentación en una atiborrada sala de conferencia de prensa en Los Aromos.

Las primeras preguntas apuntan más a la tormenta que al sol que Catino vio asomar.

"Cuando hay un cambio de técnico es muy raro que la forma sea la mejor. Cuando hay un cambio por algo es y siempre hay un golpe duro, y más cuando prácticamente está empezando la competencia", dice el Polilla, de 54 años.

"Cuando llega una oferta uno analiza muchos aspectos y este es un buen momento, me entusiasma, porque hay muchas cosas por jugar y por el plantel que tiene Peñarol", agrega.

La pregunta del periodista de Sport 890 Marcos Lacaze la hace fruncir el ceño a todos los dirigentes presentes: Julio Luis Sanguinetti, Fernando Errico, Fernando Morena y el propio Catino. "¿Has charlado con los jugadores que manifestaron su molestia por la salida del técnico y qué seguridad te da como entrenador que no te pase lo mismo, ya que parece que es normal dentro de Peñarol que sucedan este tipo de cosas?".

Pero es Da Silva el que contesta calmo, con cancha: "No voy a hablar de los demás, hablo de lo mío. Siempre que hay una salida de un entrenador y más en el caso de Pablo que estuvo trabajando un año y había muy buena relación con él, y es normal que los jugadores estén afectados. Pero la vida continúa. Ellos van a tener su período de dolor y ahora viene otro entrenador por lo que van a tener que demostrar quién quiere jugar y quién no quiere jugar".

"Esto es normal", ahonda Da Silva. "Los entrenadores nos mantenemos por rendimientos y por resultados y si no los consigo me tendré que ir. A todo entrenador en algún momento le ha tocó irse de un club donde no logró resultados. Si no se dan, nos tendremos que ir", expresa.

Da Silva dirigió a Peñarol entre 2012 y 2013. Llegó en plena disputa de la Libertadores y el Clausura 2012. Le tocó sustituir a Gregorio Pérez cesado tras una goleada 4-0 ante Atlético Nacional de Medellín en el Centenario.

En la temporada 2012-2013 se consagró campeón uruguayo. En la misma semana de la conquista le anunció a los dirigentes que se iba.

En aquel momento declaró a El Observador: "El hincha de Peñarol me respetó. Tampoco me sentí querido por la hinchada de Peñarol y es normal. Te los tenés que ganar. Yo no sé si alcanza para ganarte el crédito de la hinchada porque es un club tan grande, tan rico y con tantos logros que están acostumbrados a otros logros. Pero yo creo que me van a tener un poco más de respeto del que tenía la semana previa al clásico".

Consultado sobre esas declaraciones, ahora afirma: "En un club grande es difícil, normal, el hincha es así, si nos va a bien me va a querer y me va a aplaudir y si no me va a rechazar. Pero siempre me sentí respaldado a nivel institucional", dijo.

Volvió Darío Rodríguez

El exdefensor del club que la semana pasada comenzó a entrenar en las divisiones formativas de Juventud de Las Piedras, pasó ayer a ser integrante del cuerpo técnico de Da Silva junto a su hijo Jorge y el preparador físico Pablo Placeres.

"Es una decisión mía, yo lo quería sumar a mi cuerpo técnico, no es que Peñarol me manejó la posibilidad de sumarlo, ya lo había hablado con él, lógicamente no lo podía comprometer hace dos meses porque no sabía cuando iba a trabajar. A él le gustó mucho la idea, es una posibilidad adquirir experiencia como entrenador; tiene mucha personalidad y va a hacer un aporte muy importante porque conoce como nadie el club", sostuvo el Polilla en la conferencia.

Pidió refuerzos

Marcelo Zalayeta dejó el club tras enterarse del cese de Bengoechea: "Me sorprendió lo de Marcelo, como a todos, no he hablado con él, creo que Darío sí lo hizo. Tengo una muy buena relación con él y quiero hablarlo para ver qué es lo qué le pasa y qué siente", dijo.

Para suplir ese vacío, Da Silva ya manifestó la necesidad de reforzarse con un 9 de área.

Según pudo saber Referí, ya fue ofrecido el argentino Denis Stracqualursi, 28 años, quien jugó el semestre pasado en Lanús.

"No hemos hablado mucho de refuerzos, ni de las necesidades, pero mencionamos un punta por derecha. Fabián Estoyanoff es una posibilidad aunque no hemos manejado nombres", afirmó.

El estilo

"Quiero un equipo protagonista, agresivo y dinámico. Lo que queremos es que el equipo juegue como lo tiene que hacer un equipo grande: que sea agresivo, que vaya al frente, que sea protagonista y los resultados nos irán fortaleciendo la confianza", afirmó el DT.

Según comentó por lo bajo un dirigente, la idea que el equipo "modernice" su estilo de juego. Peñarol espera que salga ese sol.

La primera práctica

Luego de la conferencia de prensa Jorge Da Silva pasó a la cancha para empezar a imponer su estilo. Sabe que el tiempo apremia porque el 6 de febrero es la fecha del arranque de la temporada.

El cuerpo técnico y los jugadores charlaron 15 minutos antes del arranque del movimiento en la cancha 2 de Los Aromos.

Después se realizaron ejercicios con pelota y se pasó a hacer espacio reducido por más de media hora.

Junto a los integrantes del actual, divididos en cuatro grupos de ocho jugadores cada uno, se movió como uno más Darío Rodríguez, flamante ayudante técnico del Polilla.

También sigue en calidad de invitado Joe Bizera.

Da Silva empezó a imponer su impronta pidiendo agresividad en la presión, tenencia de pelota, llegadas masivas al fondo de la cancha y nada de pelotazos largos.


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