El poder en las manos de Serena

La menor de las Williams fue premiada el jueves como la mejor tenista del año en una temporada donde alcanzó su 15º Grand Slam y el oro olímpico con un juego arrollador que no encuentra resistencia en sus rivales

Más de una vez Serena Williams dijo que podría jugar en el circuito masculino. Primero dijo que sería una top 10 y luego matizó sus posibilidades diciendo que podría estar entre las 100 primeras. 

Fuera del terreno de las hipótesis hay una realidad incontrastable: en el circuito femenino no hay quien resista la potencia de su juego. Si la menor de las Williams está en buenas condiciones físicas, en la WTA no tiene rivales.

Por esta razón la temporada 2012 de Serena fue tan espectacular como aplastante. Y como consecuencia de ello, la nacida en Michigan fue electa ayer como la mejor jugadora de la temporada.

Serena recibe este galardón por cuarta vez en su carrera tras obtenerlo en 2002, 2008 y 2009.

En 2002 y 2009 había cerrado la temporada como número uno. En 2008 como número dos y esta vez lo hace como tercera del ranking WTA detrás de Victoria Azarenka y Maria Sharapova. 

Williams tuvo siete meses brillantes entre abril y octubre, en los que logró dos Grand Slams y la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Londres ganando 48 de sus 50 encuentros disputados.

Al final cerró su foja 2012 con siete títulos: Charleston, Madrid, Wimbledon, Stanford, los Juegos Olímpicos, el US Open y el Masters de fin de año en Estambul.

Serena acumula a lo largo de su carrera ya 15 títulos de Grand Slam y también obtuvo el 13º en dobles en Wimbledon, donde también se quedó con el oro olímpico de esa modalidad junto a su hermana Venus.

En el camino de las grandes
La estadounidense es una de las tres jugadoras en recibir este premio más de dos veces en su carrera.

La alemana Steffi Graf se lo llevó ocho veces al tiempo que la checa nacionalizada estadounidense Martina Navratilova lo hizo en siete ocasiones.

Cuatro lo lograron en dos oportunidades: Monica Seles, Lindsay Davenport, Justine Henin y Kim Clijsters.

En el rubro de los torneos Grandes, Serena tiene por delante en el listado de títulos a la australiana Margaret Court (24), Steffi Graff (22), las estadounidenses Helen Wills Moody (19) y Chris Evert (18) y Martina Navratilova (18).

El largo recorrido
A pesar de que no logró títulos, el arranque de la temporada de Serena fue bueno.

Llegó a cuartos de final de Brisbane, a la cuarta ronda del Abierto de Australia y también a cuartos de final de Miami.

Nunca fue su fuerte el polvo de ladrillo. En Roland Garros, Virginie Razzano la sacó en primera ronda.

Pero desde entonces hilvanó su espectacular racha de 48 victorias y solo dos derrotas, contando la sufrida ante Razzano.

La otra que le ganó fue Angelique Kerber, en cuartos de final de Cincinnati. 

Sin lesiones...
Esa maquinaria musculosa de 1,75 metros y 70 kilos, de insoportable servicio y winners para sus rivales, ha tenido a lo largo de su carrera varias lesiones.

En 1999 fue una tendinitis de rodilla, al año siguiente se rompió los meniscos y los problemas de rodilla siguieron acosándola hasta que se operó en 2003, pero en 2004 se lesionó la otra.

Fue de las primeras deportistas en sufrir una lesión por estrés, fracturándose un tobillo en Wimbledon 2005.

Su ausencia en Wimbledon 2011, donde debía defender el título, se debió a un tromboembolismo pulmonar, un padecimiento complicado del cual logró sobreponerse. Para volver al circuito y arrasar con sus rivales.   


Fuente: El Observador

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