El planteo de Tabárez cuando estuvo obligado a ganar

¿Cómo ajustará Tabárez su esquema conservador?
Mañana Uruguay juega una final con Venezuela. Como tantas veces, un inicio malo en la Copa América lo pone entre la espada y la pared recién iniciado el torneo.

Pero si una ventaja tiene el largo proceso del Maestro Tabárez es que ya se ha enfrentado casi a todas las situaciones posibles. Y la de mañana no es novedad: hacer ajustes a su plan conservador de base, que cuida primero el arco propio y que trata de aprovechar las chances que tiene para anotar.

Deberá salir a hacer otra cosa. Por lo menos, variar un poco el esquema. Lo positivo es ya lo ha hecho y ha salido airoso.

Ante Venzuela en 2013

Si hablamos de este proceso y casi los mismos jugadores, una situación muy similar se dio en 2013, también ante Venezuela. Fue la instancia más límite que le tocó al equipo: atrás de Venezuela y Perú en la tabla, una derrota o hasta un empate ante la vinotinto de visita lo dejaba comprometido en sus chances de clasificar a Brasil 2014.

Uruguay no fue una tromba ofensiva. Lejos de eso, siguió con la cautela, pero le agregó alguno de los puntos que puede ser clave mañana: la presión. No en todo momento –sobre todo teniendo en cuenta el calor y la humedad de Puerto Ordaz-, pero sí en momentos clave para adelantarse en el campo.

Otra similitud: ese día no jugó Luis Suárez por suspensión. Aún eran tiempos de Diego Forlán, que se alternó con Cavani en ofensiva. Casi nunca jugaron ambos en el área. Como tantas veces, Uruguay demostró que se puede llegar al gol atacando con uno solo.

Bien parado atrás (Pereira-Godin-Lugano-Cáceres) y con dos "pitbull" en mediacancha (Diego Pérez-Gargano) Uruguay no regaló espacios. Bajó el ritmo de juego y cuando fue necesario presionó y tuvo resultados, hasta que llegó al gol de Cavani en un contraataque rápido. Luego, a defender la ventaja.

Esa noche tuvo una novedad táctica: dos volantes ofensivos por afuera, encargados de un gran desgaste para marcar y llegar: Cebolla Rodríguez y Gastón Ramírez.

Ante Inglaterra en 2014

Ya en el Mundial, Uruguay se enfrentó a otra situación límite. Tras la derrota ante Costa Rica en el debut, debía ganarle a Inglaterra o comprometer sus chances. Fue uno de los mejores partidos de la era Tabárez: presión agresiva en toda la cancha, recuperación y juego rápido.

Esa tarde Uruguay paró un 4-1-3-1-1: Cáceres, Giménez, Godín y Palito Pereira atrás, Arévalo Ríos como tapón –posición en la que suele jugar por estos días- y delante de él Alvaro González, Lodeiro y Cebolla Rodríguez. Cavani jugó un rol especial ene se partido, una rareza táctica de Tabárez que fue muy efectiva: referencia personal sobre Steven Gerrard. Arriba, Suárez fue el faro ofensivo en su vuelta, y anotó los dos goles de una victoria inolvidable.

Italia en 2014
Pocos días después, Uruguay volvió a salir a la cancha obligado a ganar ante Italia. Y Tabárez preparó otra novedad táctica, de las más llamativas de su era: línea de tres (Godín-Giménez-Cáceres) con Tata González y Palito González como carrileros, y transformar el 3-5-1-1 en 5-3-1-1 cuando era necesario. En la mitad de la cancha se pararon Arévalo Ríos como volante central junto a Lodeiro, y a sus costados Cebolla Rodríguez y Cavani. Arriba Suárez volvió a ser la solitaria referencia, pese a que se necesitaba ganar. Nuevamente Cavani fue el más móvil, marcando por la banda pero por momentos con referencia sobre Pirlo, como había hecho con Gerrard

Uruguay hizo bien la primera parte del libreto, la de anular a Italia. Pero casi no tuvo peso ofensivo, y el partido bajó en dinámica por el calor de más de 40 grados de Natal. Por eso Tabárez sorprendió con cambios en el segundo tiempo: Maxi Pereira por Lodeiro y Stuani o Palito. Así se paró con una línea de cuatro (Cáceres y Maxi por las bandas), y fue más parecido a un 4-3-3, con Tata González, Arévalo y Cebolla en el medio, Cavani de media punta y Suárez y Stuani arriba. El gol terminó llegando por un inolvidable cabezazo de Godín de pelota quieta, antes que la mordida de Suárez a Chiellini ensombreciera ese mundial.

Las cartas están arriba de la mesa. Para mañana se puede esperar orden defensivo, presión por algunos momentos, y seguramente un esquema parecido al 4-1-4-1 del otro día, pero mucho más intensidad que el primer tiempo ante México, algo más parecido a lo del segundo. Uruguay tiene un largo archivo en donde mirarse, y tiene las herramientas.