El plan perfecto

Uruguay maniató a Colombia hasta darle una verdadera paliza
El Maestro Óscar Tabárez volvió a acertar para ganarle a Colombia como local. Apostó a maniatar al rival y a trabajar el triunfo sobre el 0-0 sostenido por su férrea defensa. Y, al final, el partido terminó en paliza.

Con un 4-4-2 inicial, la selección de Uruguay apostó a jugar en largo para minimizar riesgos en la salida, y mostró un doble 5 muy combativo para anular la generación de Cardona, con la que dejó desabastecido a los tres delanteros cafeteros (Gutiérrez, Bacca, Cuadrado).

Después, cuando soltó a Maxi Pereira en ataque encontró falencias en la defensa rival. Y el ingreso de Nico Lodeiro (pasó Palito Pereira al lateral por la lesión de Martín Cáceres) le dio una mejor administración de la pelota.

El primer gol llegó de pelota quieta; los otros dos, ya en el segundo tiempo, con Uruguay manejando con inusitada precisión la pelota en campo rival. Con juego asociado bajo la batuta de Lodeiro, con explosión por las bandas y con la técnica de Stuani y Rolan terminó desacomodando a una defensa de Colombia que sufrió una verdadera paliza. l

Un triunfo de atrás para adelante

Uruguay, fiel al estilo Tabárez, se preparó para maniatar las armas de Colombia. Apostó a salir con pelotazos para minimizar riesgos. Con Godín anuló a Bacca, Teo Gutiérrez por derecha no pudo influir y Cuadrado se dedicó más a marcar la salida de Maxi Pereira que a atacar. Uruguay trabajó el triunfo sobre esta solvencia defensiva. Y Godín fue el hombre encargado de abrir el partido en una pelota quieta. Además, por delante de la línea de cuatro, el tándem Corujo-González fue un relojito.

El 1-2 por derecha

Si bien Pereira estuvo contenido en la salida por la presencia de Cuadrado, cada vez que pasó al ataque y se combinó con Sánchez le generó problemas a Fabra. Por ese sector, Uruguay generó jugadas de pelota quieta y tuvo momentos de muy buena tenencia con juego asociado. Fue clave para mejorar en el rubro el ingreso de Lodeiro. Cuando Uruguay se puso 2-0, Tabárez modificó el 4-4-2 y lo hizo 4-2-3-1 con Rolan bajando a jugar como extremo por izquierda.


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