El plan en marcha

Tras el arribo de la legión europea, Tabárez paró ayer el equipo a puertas cerradas sin Pereira ni Arévalo Ríos
Agustín Castillo, especial para Referí desde Santa Cruz, Bolivia

El entrenador de la selección uruguaya, óscar Washington Tabárez, lo había anunciado. Para armar el equipo se iba a basar en las experiencias previas que cada jugador tuvo en la altura. Por eso, en horas de la tarde, paró el martes en el Complejo Deportivo de Blooming y a puertas cerradas un equipo sin dos de los principales referentes: Maximiliano Pereira y Egidio Arévalo Ríos.

El trabajo táctico tuvo a dos equipos que jugaron por espacio de 60 minutos en el llano de Santa Cruz de la Sierra y con la mira puesta en el debut de las Eliminatorias para Rusia 2018 que será este jueves en el Estadio Hernando Siles de La Paz a la hora 17.00 de Uruguay. A 3.600 metros de altura sobre el nivel del mar.

Los titulares alinearon con Fernando Muslera, Martín Cáceres, José María Giménez, Diego Godín, Álvaro Pereira; Carlos Sánchez, Mathías Corujo, Álvaro "Tata" González y Cristian "Cebolla" Rodríguez; Abel Hernández y Cristhian Stuani.

Durante el transcurso del movimiento, Godín y Muslera le dejaron su lugar a Sebastián Coates y Martín Silva, respectivamente.

Los suplentes jugaron con el propio Silva; Maximiliano Pereira, Coates, Gastón Silva, Camilo Mayada; Diego Rolan, Nahitan Nández, Nicolás Lodeiro, Brian Lozano; Jonathan Rodríguez y Michael Santos.

Cuando Silva y Coates se pasaron a los titulares, Martín Campaña agarró el arco de los suplentes y Egidio Arévalo Ríos tomó el sector defensivo.

Giorgian De Arrascaeta entró después por Lozano en un partido que ganaron los titulares con goles importados de Inglaterra, ya que anotaron Stuani y Hernández, ambos en la segunda división de aquel país y con presente goleador en sus equipos, Middlesbrough y Hull City.

Fueron estos los que llegaron juntos sobre la hora 15.00 con 35 grados (el doble de temperatura que les espera en La Paz mañana).

Así se completó el plantel de 25 futbolistas tras una primera práctica, la del lunes, que solo contó con ocho jugadores.

La buena onda, las sonrisas y la disposición para hablar con la prensa no faltaron.

A la hora de la práctica, muchos vecinos se arrimaron a espiar el entrenamiento subiéndose a un terraplén de arena para poder mirar de lejos a la cancha más alejada del complejo de Blooming.

Mucha gente apareció en la zona en moto, bicicicleta y hasta en autos. Otros vehículos se detuvieron a ver qué pasaba tras el muro.

En la puerta había dos niños con la camiseta de Blooming. Como si hubieran sido aleccionados por Miguel Zuluaga, encargado de seguridad de la selección uruguaya, los pequeños se encargaban de decirle a todo el que se arrimara que no podía pasar mostrando el pertinente cartel de pare.

Mientras, algunos hinchas de Uruguay esperaron en la puerta al igual que hinchas bolivianos que aparecieron con la camiseta de Uruguay buscando autógrafos. Mañana será otra historia. Se llama Eliminatorias.