El plan b de Munúa naufragó

Munúa planteó un partido para jugar en un terreno hostil pero no obtuvo un buen resultado
No se puede analizar nada", dijo notoriamente ofuscado el entrenador de Nacional, Gustavo Munúa, tras el partido disputado el pasado domingo en el Tróccoli, donde su equipo cayó por 1-0 ante Cerro en un terreno de juego en pésimo estado.

La bronca del DT tricolor con el piso de la cancha le impidió hacer comentarios sobre el juego de su equipo. "¿Qué podemos analizar? Más de lo que hicimos no pudimos hacer; quisimos hacer el juego pero era imposible. ¿Qué les puedo reprochar a los jugadores? No se podía parar la pelota".

Pese a las apreciaciones del entrenador, el encuentro dejó puntos para evaluar sobre el planteo que dispuso para jugar en un terreno complicado, como ya le ha pasado en algunos partidos.

Munúa armó un plan b ante la imposibilidad de hacer el juego que pretende habitualmente: con toques por abajo, circulación de pelota, velocidad en ataque y salida rasante desde su área.

La idea en el Tróccoli fue jugar por arriba y para eso colocó al brasileño Leo Gamalho como cabeza del ataque. El centrodelantero fue la referencia y hacía él fueron todos los pases largos que salieron desde la defensa y los saques de arco que hizo Esteban Conde.

Fueron los primeros 90 minutos completos del atacante e hizo bien su trabajo de bajar balones, aunque muchas de ellos fueron rechazados por los zagueros de Cerro, quienes lo rodearon y ganaron varias segundas pelotas.

"Hizo un esfuerzo importante e interpretó muy bien el juego que se necesitaba para este tipo de partido", dijo Munúa al elogiarlo ayer en el programa Último al arco, de radio Sport 890.

Otra variante en el funcionamiento del equipo que dispuso el entrenador fue dejar de lado la salida rasante desde el fondo debido a que no estaban dadas las condiciones del terreno de juego y un pase mal dado podía dejarle servido el gol al rival, algo que el tricolor había sufrido recientemente en el piso del Parque Central, cuando enfrentó a Juventud.

En lo que respecta al sistema táctico, Munúa modificó el dibujo. El habitual 4-2-3-1, en el Tróccoli fue un 4-4-2 con Leandro Barcia y Cristian Tabó como volantes las bandas y con Nicolás López cerca de Gamalho para recibir las pelotas que bajara el brasileño.

Pese al piso, el Diente López había estado activo y algo preciso con la pelota, lo que lo llevó a ser el más claro en la ofensiva tricolor.

Pero en el segundo tiempo, el entrenador le dio ingreso a Sebastián Fernández, para tener un jugador con más gol y mejor posicionamiento en el área, y pasó a López a la punta, alejándolo de la zona de peligro.

"No era futbol, era lucha libre. Era para ver quién ganaba la segunda pelota y el que tenga la suerte de hacer un gol", dijo ayer Munúa al evaluar el partido.

No fue la primera vez que el DT tuvo que cambiar su planteo original, aunque nunca había sido por causa del campo de juego. En algunos partidos del Apertura optó por tener juego aéreo, con Sebastián Abreu, cuando no habíaideas por abajo –como en Florida ante El Tanque Sisley– o cuando Iván Alonso no estuvo en los últimos encuentros de ese torneo.

El esquema alternativo del entrenador no le dio resultado en una cancha imposible y, si bien es muy difícil que pueda volver a jugar en un escenario en esas condiciones, por el torneo local o la Libertadores puede volver a tener partidos en canchas que se tornen complicadas.

Vuelven el miércoles

El plantel de Nacional descansó ayer y hoy, luego del partido ante Cerro del domingo, y volverá a entrenar mañana en Los Céspedes, cuando retomen los movimientos de cara a su próximo partido cuando el 1° de abril se enfrente a El Tanque Sisley por la séptima del Clausura. Este fin de semana no habrá actividad local por los partidos de la selección. En lo que respecta a la sanidad, Gustavo Munúa indicó que no hubo jugadores lesionados o sentidos tras el encuentro disputado en el estadio Luis Tróccoli.

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