El otro yo: la psicología en el deporte

Futbolistas, basquetbolistas, Pablo Cuevas o Santiago Urrutia recurren a profesionales para mejorar sus rendimientos y dominar las presiones
Por Marcos Silva, especial para Referí

Muchas veces recurren a ellos ante una situación límite para que con una simple charla motiven al plantel y eleven la confianza de los futbolistas para afrontar un partido clave. "Hablale de la familia, remarcale el sacrificio, el amor por los colores, motivalos y resaltá que hay ganar sí o sí". En muchos casos, ese es el pedido de dirigentes y entrenadores cuando invitan a un psicólogo deportivo a participar de los entrenamientos.

En 1991 se fundó la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte y este año la Universidad de la República incorporará una especialización enfocada a esta área debido a la creciente demanda que tuvo en los últimos años.

"Es fundamental que los clubes se aseguren previamente que el psicólogo está especializado en el área deportiva. Eso les garantiza que el profesional cuenta con las herramientas necesarias para trabajar en ambientes que son muy distintos a los consultorios tradicionales", le explicó a Referí Jesús Chalela, el primer psicólogo que se especializó en el área deportiva y que trabajó con la mayoría de los deportistas de élite uruguayos.

A la hora de explicar su metodología de trabajo, Chalela señaló tres aspectos fundamentales: "El psicólogo deportivo trabaja en base a tres áreas: la investigación, la parte educativa y la intervención".

Desde hace 10 años, Chalela destina entre tres y cuatro horas por día a trabajar con las formativas del club Malvín en básquetbol. "La observación es fundamental, uno tiene que estar en el lugar donde están sucediendo las cosas. No estamos diagnosticando permanentemente, estamos observando y de ahí se pueden sacar muchas cosas", señaló Chalela y ejemplificó: " Cuando vos les decís: '¿Andás bien?', y te responden: 'Y... bueno, ahí llevándola', ya te da un panorama".

"Después que los deportistas se familiarizan con tu presencia en los entrenamientos te convertís en un integrante de su vida cotidiana", aseguró Chalela.

"Al jugador le dicen todo lo que tiene que hacer. La hora del entrenamiento, de la merienda, del partido. Yo hago lo contrario: los escucho", señaló en 2014 el psicólogo deportivo argentino Gustavo Goñi, que trabajó en Racing de Avellaneda con Diego Cocca y obtuvo el campeonato de ese año.

Tras un cuerpo técnico integral


Como suele suceder con todo lo nuevo, la desconfianza y el desconocimiento del rol del psicólogo deportivo por parte de los entrenadores dificulta la integración entre ambas partes.

"He visto entrenadores muy cerrados o pocos receptivos al trabajo interdisciplinario y otros más abiertos y dispuestos", reconoció Marco Gentini, psicólogo deportivo que trabaja en el programa "Gol al Futuro".

Gentini destacó que hoy en día las distancias entre psicólogos deportivos y cuerpos técnicos se acortaron gracias a la presencia de la asignatura Psicología del Deporte y Actividad Física dentro de la malla curricular en la Licenciatura de Educación Física y la tecnicatura de fútbol.

Para Fabián Coito, técnico de la selección sub 20 de Uruguay, la clave está en la forma en la que se integra el psicólogo deportivo al cuerpo técnico.

"Lo mejor es que esa persona se sume por completo al equipo de trabajo. Eso fortalece la confianza del psicólogo deportivo con los integrantes del cuerpo técnico y con el plantel", explicó el técnico de la sub 20, que recordó la experiencia que vivió en sus primeros ciclos como entrenador de las juveniles uruguayas: "Cuando comencé, Gabriel Gutiérrez, que en ese entonces era el psicólogo de Uruguay, trabajaba directamente con el plantel a través de reuniones semanales y participaba de las giras y campeonatos donde competíamos".

Con los años, el deporte de alta competencia se vuelve cada vez más competitivo y profesional, por este motivo Coito señala que el trabajo psicológico en los planteles adquirió más relevancia: "Cuanto mayor sea la información que tenga el entrenador se minimizan los errores en las decisiones que tenga que tomar. Evaluar la parte mental y anímica del futbolista es una herramienta muy útil para mejorar su rendimiento", apuntó.

"El psicólogo del deporte tiene que ayudar al deportista a manejar y controlar sus emociones", resaltó Chalela y agregó: "Más allá del rendimiento, tratamos que mejore su calidad de vida y su bienestar. A diferencia del deporte formativo, la práctica a nivel profesional genera mucho estrés".

Chalela da un ejemplo, que le dijo el piloto Santiago Urrutia, con quién trabaja desde que tenía cinco años: "Vos no sabés manejar a 320 km/h, soy yo el que sabe, vos dame las herramientas psicológicas y yo te explico lo que siento arriba del auto".

Psicología Deportiva en Uruguay


"La visión de los dirigentes del fútbol uruguayo vuelve más compleja la participación del psicólogo en las instituciones ya que muchos lo siguen viendo como un gasto", detalló Gentini.

Desde su punto de vista, dos de los principales factores que inciden en esta percepción es que los dirigentes "no están involucrados en el día a día de la labor en cancha de cuerpos técnicos y planteles y no logran visualizar los cambios que generamos en los deportistas, ya que la mayoría de estos cambios son a nivel subjetivo, difíciles de observar a simple vista, y para valorarlos es necesario tener la devolución de los propios protagonistas".

En básquetbol, Biguá, Defensor Sporting, Malvín, Bohemios y Hebraica Macabi son los equipos que emplean psicólogos en sus planteles mientras que la mayoría de los equipos de primera división del fútbol uruguayo tienen profesionales en esta área como funcionarios del club o contratan los servicios por fuera.

En la categoría Superturismo del automovilismo nacional también hay varios pilotos que trabajan con psicólogos al igual que en el atletismo o en deportes náuticos como la vela y el remo.

El programa Gol al Futuro tiene un departamento integrado por siete psicólogos deportivos que se encargan de atender esta área en las divisiones formativas de los equipos del fútbol uruguayo. "Buscamos aportar, desde nuestra disciplina científica, a que los futbolistas juveniles uruguayos logren desarrollarse de manera integral, trabajando los aspectos físicos, técnicos, tácticos y también los psicológicos", le contó Gentini a Referí.

Los psicólogos deportivos que trabajan en Gol al Futuro destinan 10 horas semanales para recorrer distintos planteles y planificar la intervención y la tarea a realizar en base al pedido de los entrenadores.
"Si bien la intervención en los equipos es distinta en base a las necesidades de cada uno, el fin último de nuestra tarea es, a través de nuestro trabajo, generar el interés y la necesidad por parte de los clubes de contratar a estos profesionales de manera fija en sus instituciones", remarcó Gentini.

Áreas de trabajo


Dentro de las temáticas más abordadas se destacan los trabajos para fortalecer la cohesión grupal, la motivación, la comunicación entre los deportistas el control de la ansiedad y el manejo de las frustraciones.

Sobre este último tema, Chalela aseguró que en muchos casos las lesiones pueden originarse por un manejo equivocado de las emociones. "Cuando el futbolista recibe una frustración tras otra se le puede generar una lesión deportiva que en muchos casos se puede prevenir trabajando previamente la parte emocional del jugador", explicó.

Eso también puede ocurrir en otros deportes: "Me pasó de acalambrarme la mano por apretar la raqueta y no era por cansancio sino por la tensión que tenía en el partido", le contó en 2016 a Referí el tenista uruguayo Pablo Cuevas, que trabaja desde hace años con el psicólogo Pablo Pécora. "A manejar eso se aprende, por esa razón hago ejercicios en la cancha, de pensar en solo una cosa táctica. Si pensás: 'No tengo que errar', te equivocás; lo que más vas a hacer es errar", concluyó Cuevas.

Tema clave: trabajar con jóvenes


La adolescencia se caracteriza por los permanentes cambios emocionales que atraviesan los jóvenes. “El futbolista está formando su personalidad y el adolescente suele ir hacia el lugar que más le gusta o más le conviene”, detalló Fabián Coito, el técnico de la selección sub 20, a la hora de explicar su vínculo con los jugadores.

“A veces no les gusta dónde el técnico los pone en la cancha o no están de acuerdo si sale un compañero del equipo con el que mantenían una buena relación. El entrenador tiene que alcanzar el equilibrio de todas esas variables para lograr el convencimiento y la confianza del futbolista”, remarcó el seleccionador.

La presión familiar y del entorno, la obsesión por conseguir una diferencia económica y la ansiedad por lograr una transferencia al exterior son factores que influyen en la etapa formativa del futbolista.

“Muchas veces no están preparados para recibir determinadas cantidades de dinero ni son conscientes de los cambios que implica salir al exterior”, remarcó el psicólogo Jesús Chalela, que se encarga de trabajar en estas áreas con los deportistas. “Cuando en los medios de comunicación o en el entorno del jugador se empieza a hablar de una posible transferencia es fundamental atender y profundizar sobre estos escenarios para evitar que influyan negativamente”.

Cómo vivió la sub 20 el título en Ecuador


Previo al Sudamericano que se disputó en Ecuador, renunciaron las dos psicólogas que venían trabajando en la selección uruguaya. Sin embargo, el técnico Fabián Coito destacó el trabajo que realizaron durante toda la preparación y valoró como positiva la experiencia aunque aclaró que las profesionales se presentaban como psicólogas sociales y no como especialistas en el área deportiva.

“Durante el torneo el cuerpo técnico se encargó de llevar adelante esas instancias de diálogo. Tanto Gustavo Ferreira como Pablo Alonso tienen una gran confianza en el plantel y su relación con los jugadores es excelente. Creo que disimulamos la ausencia de las psicólogas de la mejor manera que pudimos”, aseguró el entrenador.

Lograr un buen relacionamiento entre más de 30 personas durante un mes no es una tarea sencilla. “Se viven momentos de euforia, tristeza y las emociones son muy fuertes e intensas”, explicó Coito. “A veces pasan cosas que nos obligan a tener charlas puntuales o grupales con el fin de mejorar el ambiente”, concluyó.

Uruguay llegó a la penúltima fecha del hexagonal final con la posibilidad de obtener el campeonato después de 36 años. Para lograrlo debía ganarle a Venezuela, sin embargo la selección vinotinto se impuso 3-0 y puso en duda la chance de Uruguay de quedarse con el título.

“Después de ese partido tuvimos una charla con todo el plantel para analizar lo que nos había pasado y se generó un diálogo muy frontal que nos sirvió para enfocarnos en el partido que se nos venía con Ecuador”, recordó Coito.

El deporte de alta competencia obliga a prestar atención a todos los detalles por más mínimos que sean. Una situación que tiene como fin mejorar el rendimiento del futbolista puede significar todo lo contrario si se comunica de forma errónea.

“Habíamos editado algunos videos sobre virtudes que tenía Ecuador que duraban aproximadamente 12 minutos. Decidimos cortarlos para no elevar las condiciones del rival ni transmitirle a nuestros jugadores que ellos eran invencibles”, remarcó el DT.

El resto de la historia, es conocida. Uruguay venció 2-1 a Ecuador y se consagró campeón sudamericano después de 36 años.

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